Hay que reconocer que vivimos momentos convulsos, y que las informaciones que nos llegan – negativas la mayoría – nos hacen temer diversos escenarios catastróficos para los ahorradores: salida del euro, quitas sobre depósitos, hiperinflación o al contrario deflación. Por encima de verdaderos hechos macroeconómicos (como que el crecimiento de los países occidentales se basó durante años en la deuda y ahora toca pagar) asistimos a la difusión de múltiples mensajes, a menudo cortoplacistas que van desde un alarmismo exagerado hacia un optimismo sin fundamentos.
En estas condiciones, es lógico preguntarse: ¿Dónde invertir? Te damos algunas recomendaciones.








