Ahorra comprando dispositivos electrónicos de segunda mano

comprar-ordenador-de-segunda-manoLa voracidad tecnológica, potenciada con los progresos de la técnica, nos ha convertido en unos consumidores casi frenéticos de dispositivos electrónicos. Nos encanta disfrutar de aparatos nuevos y de sus funcionalidades originales, pero quizás este camino no sea el más adecuado para ahorrar…

Obsolescencia tecnológica

Si no estás familiarizado con el concepto de obsolescencia programada te aconsejo que te informes sobre el tema, sin duda te vas a sorprender bastante. Para el propósito de este artículo me limitaré a hablar de la versión más moderna del fenómeno, que podríamos llamar obsolescencia tecnológica.

Hay que reconocer que en los últimos años, desde que las conexiones a Internet y los móviles se han convertido en servicios básicos para la inmensa mayoría de la población, hemos asistido a una carrera tecnológica que parece no tener fin. ¿Recuerdas el teléfono que tenías hace tan solo 10 años? ¡Qué poco se parece a los teléfonos inteligentes de última generación! En aquel entonces, ni siquiera existían las tabletas…

La renovación tecnológica es tan rápida que nos sentimos obligados a cambiar nuestros dispositivos con una frecuencia muy importante. Nos parece normal cambiar de teléfono cada dos años. Pero, si te paras un poco a reflexionar, hoy en día un teléfono de gama media alta vale lo mismo que un lavavajillas (entorno a los 500€). ¿Cambiarías de lavavajillas cada 2 años? Y sin embargo, para un simple teléfono, no tenemos tantos reparos.

Y no solo son los teléfonos. Pasa lo mismo con las tabletas, los ordenadores y cualquier dispositivo similar.

Los cambiamos antes de tiempo

Lo más curioso de la obsolescencia tecnológica, es que somos nosotros los que cambiamos de dispositivo antes de tiempo. Quizás no estén diseñados para durar muchos años, pero casi siempre podrían aguantar 3, 4 o 5 años si los tratásemos con cuidado y cariño. Pero claro, ya no estarían con las últimas novedades y no nos gusta quedarnos desfasados.

En otras palabras, nos deshacemos de unos productos relativamente caros mucho antes de su fin de vida útil. Y muchas veces lo hacemos engañados sobre su valor real, ya que el dispositivo ha sido “regalado”, “subvencionado” o financiado por la compañía (en el caso de los teléfonos). Si lo hubiéramos pagado en una sola vez, probablemente hubiésemos esperado algo más de tiempo.

Hay un gran mercado de segunda mano

La ventaja para una persona ahorradora es que se puede aprovechar la situación para disfrutar de aparatos en perfecto estado por muy poco dinero. Incluso es muy habitual poder conseguir gratis de familiares y amigos el teléfono que han dejado de usar. Internet es una gran herramienta de búsqueda. Puedes navegar páginas de anuncios y por ejemplo buscar laptops en venta en OLX. Si comparas el precio que vas a pagar con la vida útil que le queda al dispositivo estarás ahorrando mucho comparando con lo que tendrías que pagar comprando un aparato nuevo cada año o dos, como hace la mayoría.

Incluso puedes hacer lo mismo que los demás, pero con un pequeño tiempo de desfase. Imagínate que compraras siempre teléfonos con un año, y los usaras dos años: siempre disfrutarías de una tecnología bastante nueva por un precio muy por debajo a lo habitual.

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