¿Qué buenos propósitos puedes hacer para tus finanzas personales en 2020?

buenos propositos financiero 2020Algunos años, me gusta empezar enero con algunas recomendaciones generales sobre una buena gestión de la economía familiar. Después de todo, es la época del año durante la cual la gente hace sus buenos propósitos y se compromete a mejorar algunos aspectos de sus vidas. A mí me parece que vivir más desahogado y acercarse a la libertad financiera es un objetivo que merece la pena. ¡Vamos allá!

¿Tienes deudas (hipoteca excluida)?

¿Estás usando la tarjeta de crédito porque no llegas a fin de mes? ¿Te quedan por pagar las letras del coche, de un electrodoméstico o incluso de tu coche?

Te propongo un reto: salir de esas deudas.

Solo es mi opinión personal, pero creo que es bastante razonada: es mejor evitar los créditos salvo cuando te permiten invertir en algo que aumentará tus ingresos a medio plazo. Y también considero que en algunas situaciones, pedir una hipoteca puede compensar.

Pagar a plazos un iPhone o tus vacaciones a Cancún no es una inversión. Tirar de tarjeta de crédito para aguantar hasta cobrar la nómina no es una inversión. Pedir un préstamo para comprar un coche, aunque sea para ir a trabajar, no es una inversión. Porque te podrías haber comprado otro mucho más barato, de segunda mano y sin crédito.

Los intereses de los créditos al consumo y de las tarjetas suelen ser muy elevados. No digo que en algunos casos muy concretos no puedan ser útiles. A veces incluso he escrito artículos sobre ellos. Pero en general creo que es mejor evitarlos. Ahorra para gastar en el futuro. No te endeudes.

No es tan complicado salir de las deudas. Solo tienes que ahorrar y recortar gastos inútiles. Empieza por saldar tu tarjeta de crédito. En unos meses lo puedes hacer sin demasiado esfuerzo. Y luego ve saldando el resto.

Aprende a ahorrar

Tengo cientos de artículos con consejos para ahorrar dinero, no es casualidad el nombre del blog. Y te aseguro que si te pones en serio, puedes hacerlo. Pon de lado algunos prejuicios consumistas, e intenta comprar solamente lo que necesitas. Y dentro de lo que necesitas incluyo el ocio, pero te aseguro que puedes viajar o salir sin gastar cantidades astronómicas.

Lo suelo repetir bastante, pero el primer paso es que hagas el ejercicio de escribir todos tus gastos de un mes, más la parte proporcional de los que son anuales (seguros, revisiones, etc). Eso es porque muchas veces no somos conscientes de lo que cuestan realmente algunas cosas. Nos ponemos a ahorrar unos euros en tonterías y luego nos gastamos fortunas en cosas que no son tan imprescindibles.

Puedes dejar de comprar lotería, por ejemplo. ¿Cuánto te has gastado en la de Navidad este año?

Tienes que tener un colchón para imprevistos

La trampa de las deudas suele ocurrir cuando vives demasiado ajustado. Te gastas todo lo que ingresas cada mes, y en algún momento, claro, va a aparecer un imprevisto. Como no tienes alternativa, te endeudas y lo vas pagando después, ahorrando a posteriori sobre otras cosas.

Pero, si haces las cosas bien, y empiezas a ahorrar una porción de tus ingresos mensuales, en algún momento dispondrás de un colchón de seguridad. Es una cantidad que tienes allí para emergencias. Una avería gorda, una derrama, o cualquier otra cosa.

Si en algún momento te gastas parte de esa reserva, tienes que volver a ahorrar para volver a disponer de ella en su totalidad. Sino, volverías a tener el riesgo de endeudarte.

Invertir es la clave para tu independencia financiera

Salvo que tengas unos ingresos muy elevados, te va a costar constituirte un patrimonio y llegar a la libertad financiera si no inviertes. El ahorro ayuda mucho, pero la inversión tiene un efecto multiplicador a largo plazo que hace la diferencia.

Ya he hablado muchas veces del poder de los intereses agregados, pero ya que estoy, lo voy a hacer de nuevo.

Imagina que seas capaz de generar unos intereses del 5% cada año.

Si coges esos intereses y los guardas en una caja fuerte, después de 40 años tendrás el doble en la caja que el valor de tu patrimonio.

No está mal, pero puedes hacer mucho mejor que triplicar la inversión.

Ahora imagina que reinviertes los intereses. Al principio, no ganas casi nada. Pero si lo haces durante 40 años, multiplicas tu patrimonio por 7.

Claro que cuanto más tiempo pasa, más potente es el efecto multiplicador. Así que el mejor momento para invertir siempre es ahora. Eligiendo bien la inversión, claro está. No todos los mercados son propicios al mismo momento.

Resumen de los buenos propósitos financieros

  • Salir de las deudas.
  • Aprender a ahorrar.
  • Constituirte una reserva para emergencias.
  • Invertir tu patrimonio.

¿Has tomado algunos buenos propósitos financieros para el nuevo año? Puedes compartirlos con el resto de lectores del blog en la sección de comentarios. Moderamos.

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