Como ahorrar en el restaurante

ahorrar-en-restaurantePreocuparse por sus finanzas personales no significa dejar de disfrutar de salidas agradables como una comida o una cena. Sin embargo, saber como ahorrar en un restaurante permitirá evitar las malas sorpresas y que una experiencia placentera no se convierta en una preocupación financiera. Con este artículo llegamos al consejo nº45 de nuestra lista sobre como ahorrar dinero día a día.

Conocer la oferta de establecimientos

Cualquier buena compra solo se puede hacer comparando. Antes de elegir un restaurante, es importante comparar las cartas y los menús, tanto por gustos como por ahorro. Salir en una zona con una amplia oferta le permite aprovechar la competencia y elegir el sitio que más cumpla sus expectativas de servicios y de precios.

Usar las ofertas en Internet

Desde las famosas páginas de cupones como Groupon, Groupalia, Letsbonus puede acceder a precios de restaurantes muy interesantes. También tiene la posibilidad de investigar en las páginas de reserva de mesa en línea, como Toptable.com, Eltenedor.es o Restaurantes.com, que suelen proponer descuentos. Sobre todos estos servicios, escribiremos artículos más adelante en el blog.

Elegir el momento

La mayoría de los restaurantes tienen menús a precios muy interesantes al mediodía entre semana, y a veces también por las noches. El fin de semana es menos habitual, pero algunos lo tienen. La elección más acertada de un establecimiento tomará en cuenta el factor tiempo, ya que un restaurante con un menú a muy buen precio entre semana puede ser muy caro el fin de semana.

Optar por los menús

La diferencia entre elegir un menú y pedir a la carta es demasiado significativa para no ser analizada con mucho cuidado. No solo es que los platos salen más baratos, sino que en general en España los menús incluyen el pan, la bebida y el postre (o el café). Además suele haber una variedad importante de opciones para elegir los primeros y los segundos.

Una variación sobre el concepto de menú son los restaurantes tipo buffet, donde se puede comer todo lo que uno quiera. Sin embargo, suelen ser más caros que los menús tradicionales y no suelen incluir las bebidas.

Platos compartidos: aprender a medir las proporciones

Sin duda, lo que diferencia la forma de salir a comer en España de muchos otros países es la costumbre de pedir platos “para el centro” y compartirlos. También hay especialidades que exigen un número mínimo de porciones (como la paella). Para este tipo de platos es fundamental aprender a medir las proporciones. En regla general, los restaurantes suelen servir mucha cantidad y una norma básica de un consumo responsable es no desperdiciar.

Antes de pedir, echar un vistazo a las otras mesas o directamente preguntar al camarero nos permite tener una buena idea de las proporciones de las raciones. En el caso de la paella por ejemplo, es frecuente que una paella para 3 personas tenga de sobra para 4, y pedir en consecuencia supone rebajar la factura un 25% sin privarse.

Antes de pedir: revisar la carta y leer la letra pequeña

Como ahorrar en un restaurante empieza leyendo la carta. Es cada vez más frecuente que los establecimientos cobren por el pan o por los cubiertos, especialmente en las zonas más turísticas. Leer la carta antes de pedir le permite actuar en consecuencia, y marcharse a otro lugar si no está conforme. En caso de que cobren el pan, cuando se lo lleven a la mesa puede decir que lo retiren y que no lo necesita. Y si en la carta no ponía nada sobre estos cargos adicionales, si aparecen en la factura puede reclamar y exigir que se quiten.

Elegir el vino

Si es amante del vino, el restaurante no es el mejor sitio para probar los vinos más selectos, porque el margen de los establecimientos es significativo, y cuanto más caro sea el precio normal del vino en tienda, mayor será el recargo en valor absoluto. Para los bolsillos ajustados que quieren disfrutar de un buen vino, es mejor pedir consejo al camarero u optar por el vino de la casa, que en general es bastante bueno.

Revisar la factura

Los restaurantes son unos de los lugares donde más se dan errores en las facturas. El personal suele estar bajo presión y esto ocasiona muchas equivocaciones. Puede que le presenten la factura de la mesa de al lado, o que le hayan cobrado algún plato o bebida de más o de menos.

Evidentemente, hay que comprobar el ticket y reclamar cualquier cargo adicional, pero también hay que ser honrado y señalar cuando el restaurante se ha equivocado a nuestro favor: el consumo ahorrativo no es sinónimo de tramposo.

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