¿Conoces la planta del dinero?

hojas de monedaEl dinero no crece en los árboles (y menos mal, porque entonces no creo que quedase un solo bosque en todo el mundo), pero existe una planta, Plectranthus verticillatus, más conocida como la planta del dinero, que sirve de ornamentación en muchas casas. Su nombre me ha dado buen pretexto para salir un poco de la temática general del blog y hablar por una vez de plantas.

 

Origen del nombre común

Esta planta se llama así porque existe la creencia que tenerla en el hogar te asegura que nunca te faltará el dinero. Evidentemente es una superstición, y como tal ni tiene fundamento ni tiene validez alguna. Probablemente el origen del nombre venga de la forma de sus hojas redondas, que se parecen a unas monedas (de hecho otra denominación habitual de la planta es “hojas de moneda”).

Otra interpretación libre del nombre viene de las características de Plectranthus verticillatus. Es muy fácil de cuidar, crece muy rápido y también se puede reproducir de múltiples maneras (por esqueje, división de planta y por semillas), lo que da cierta sensación de abundancia y puede ser relacionado con la riqueza material.

 

Propiedades

La Plectranthus es una planta colgante perenne, que puede cultivarse tanto en interiores como en exteriores. Necesita un espacio sin exposición directa al sol y un clima con temperaturas estables que no bajen de los 5 grados. Precisa agua y un ambiente húmedo, pero hay que tener cuidado con el riego ya que un exceso puede provocar enfermedades fúngicas.

Tiene un color verde muy vivo que explica su éxito como planta ornamental. Sus hojas son pequeñas, redondas, carnosas y dentadas. Si la metemos en maceta, tendremos una planta del dinero colgante. Si la plantamos en el suelo, se convierte en planta rastrera que irá cubriendo la superficie.

Florece en otoño y en invierno (su origen geográfico es el sur de África, es decir el otro hemisferio). Sus flores aromáticas van del rosado al azul violáceo, agradando tanto la vista como el olfato.

Como decíamos, su cuidado es muy sencillo. Basta con regar apropiadamente (para España, unas tres veces a la semana en verano y una sola en invierno). Si queremos más plantas del dinero, basta con cortar un tallo y ponerlo en agua. A los pocos días habrán crecido raíces y podremos plantarlo en una nueva maceta.

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