¿Cuál es la diferencia entre ahorrar e invertir?

diferencia ahorrar e invertirDe vez en cuando, creo que es buena idea repasar unos conceptos básicos de las finanzas personales. Hay mucha gente que no sabe muy bien la diferencia entre el ahorro y la inversión, y ocasionalmente usa ambos términos como si fueran sinónimos. Pero no lo son. Son conceptos muy relacionados, pero bien distintos. Veamos en detalle cuál es la diferencia entre invertir y ahorrar.

¿Cuál es la definición de ahorrar?

Para el propósito de este artículo, vamos a definir el ahorro como la capacidad generar un exceso de dinero, asegurando que los ingresos superen los gastos.

Se entiende fácilmente que hay solo dos caminos para ahorrar: controlando los gastos o incrementando los ingresos. En el blog, he compartido muchos consejos para ambas estrategias, pero probablemente he dedicado más contenido a gastar menos que a ingresar más.

Pero esa definición del ahorro se queda corta, porque falta saber qué se hace con el exceso de dinero conseguido. Generalmente, se deposita en una cuenta bancaria, que puede llegar a ser remunerada con un pequeño tipo de interés, como es el caso de las cuentas de ahorro.

¿Cuál es la definición de invertir?

Se podría decir que una inversión es la compra de algún tipo de activo que tiene como objetivo generar una cantidad de dinero superior a la que se invirtió inicialmente.

Los activos pueden ser muy diversos, e incluir opciones como los productos financieros en general, las acciones y obligaciones, los activos inmobiliarios, las materias primas, las criptomonedas y mucho más.

La rentabilidad de la inversión se puede hacer mediante el cobro de rentas como intereses, dividendos, alquileres o similares. Pero también puede obtener mediante una plusvalía, volviendo a vender el activo a un precio superior al que se compró inicialmente.

Qué diferencia hay entre ahorrar e invertir

La diferencia de objetivos entre la inversión y el ahorro

Generalmente, el ahorro se plantea con la idea de aplazar un gasto. En eso es lo opuesto al endeudamiento. Si quiero comprarme un coche y no dispongo del dinero, tengo dos opciones. Puedo pedir un crédito, me adelantan el dinero, y voy pagando el principal y los intereses en el futuro. O puedo ahorrar parte de mis ingresos, hasta acumular la cantidad suficiente para poder hacerme con el vehículo.

No hay necesariamente un objetivo concreto de gasto para el ahorro. Se puede ahorrar para tener una reserva para emergencias, o para disponer de un capital para eventos futuros, que van desde comprar una vivienda hasta completar los ingresos de la jubilación.

El objetivo de la inversión es simplemente generar más dinero.

La diferencia de plazos entre ahorrar e invertir

Por lo que hemos comentado antes, el horizonte temporal de una inversión es el medio y largo plazo, mientras el planteamiento del ahorro suele ser más cortoplacista. Se ahorra para un viaje, para comprar un coche. Se invierte para poder dejar de trabajar o tener una pensión más cómoda.

Riesgo, rentabilidad y disponibilidad del dinero

Otra diferencia muy notable entre ahorrar e invertir es el riesgo asociado con ambas opciones. El ahorro es por lo general una estrategia muy prudente y segura. Ya hemos dicho antes que lo típico es colocar el dinero en una cuenta bancaria, remunerada o no. En cambio, en la mayoría de las inversiones, existe un riesgo importante de pérdida de valor de los activos. El precio de las acciones de una empresa, o de un activo inmobiliario, pueden tener variaciones muy importantes, tanto a la baja como al alza.

Asociado a ese riesgo, generalmente existe una remuneración muy diferente para ambas opciones. El ahorro da muy poca rentabilidad. Basta que mires cuantos intereses paga la cuenta ahorro de tu banco para darte cuenta. Sin embargo, algunas inversiones pueden generar retornos de inversión muy altos.

Otro factor diferencial es la disponibilidad del dinero. El dinero en una cuenta se puede sacar cuando quieras. Si tienes acciones en bolsa, en teoría puedes vender muy fácilmente, pero, en la práctica, te compensará hacerlo o no dependiendo de la situación del mercado. En una fase de bajadas, perderías mucho dinero si vendieras apresuradamente. En el mercado inmobiliario pasa lo mismo, pero además se suman los plazos para conseguir un comprador y concretar la venta.

¿Qué es mejor: ahorrar o invertir?

Creo que podrás intuir que no hay una respuesta genérica para esa pregunta. Tendrás que actuar en función de diferentes variables.

Depende de tu objetivo financiero

Si lo que quieres es conseguir el dinero para la entrada de una hipoteca, está claro que tienes un objetivo a corto y medio plazo, y que no tendría sentido arriesgarte. Por lo tanto, en ese caso, tu mejor opción es ahorrar. Puedes conseguir una rentabilidad un poquito mejor en un depósito a plazo que en una cuenta remunerada.

Si lo que quieres es construirte un patrimonio a lo largo del tiempo, entonces probablemente optes por la inversión.

Depende de tu situación personal y de tu edad

Lo comentaba hace poco en un artículo sobre la edad ideal para empezar a invertir. Si dispones de mucho tiempo, entonces te interesa arriesgar parte de tu patrimonio con el objetivo de conseguir una buena rentabilidad y aumentar tu capital. Si estás pocos años de la jubilación, es mejor no arriesgar lo que tengas ahorrado, y optar por soluciones más conservadoras.

No olvides el poder de los impuestos compuestos

Seguro que hay algún lector que piensa que no hay mucha diferencia entre ahorrar e invertir, porque lo grueso del patrimonio que se constituyen las personas viene del dinero que consiguen ahorrar mes a mes. Resulta que es un pensamiento erróneo, especialmente cuando se dispone de mucho tiempo para invertir.

Imagínate dos personas con un nivel de vida similar, que son capaces de ahorrar 5.000€ al año. Una de ellas deja sus ahorros en una cuenta remunerada al 0,5% (una cifra muy generosa por los tiempos que corren). La otra invierte con una rentabilidad media de un 4% anual.

Al cabo de 40 años, la primera persona tendrá 222.000 euros, lo que no está nada mal, y efectivamente es solo un 10% más que las cantidades ahorradas durante este tiempo. La segunda persona habrá acumulado 494.000 euros gracias al poder de los intereses compuestos.

¿40 años te parecen muchos? De acuerdo. A cabo de 20 años, la primera tendrá 105.000 euros mientras la segunda tendrá 155.000 euros. Y eso con una hipótesis conservadora de una rentabilidad del 4% al año.

¿Tienes alguna duda sobre la diferencia entre inversión y ahorro? Puedes dejar un comentario y procuraré responderte.

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