Si no te gusta: devuélvelo, ¡no te cortes!

devolver-una-compraOcurre mucho más a menudo de lo que queremos reconocer. Por puro impulso o porque te encontraste con un comercial muy convincente has comprado algo, pero ahora, poco tiempo después, ya no te convence tanto. Si es algo de mucho valor probablemente vayas a devolverlo, pero para importes menores nos inventamos unas cuantas excusas para no ir a devolverlo. Este es el consejo de ahorro nº77 en este blog.

Problema de imagen

Creo que todo eso obedece a factores culturales y a un problema de imagen. Se combinan varios factores:

  • El miedo al conflicto (devolver algo ya pagado se percibe equivocadamente como una ofensa al vendedor).
  • El temor a parecer tacaño o pero aun, pobre.
  • La pereza de deshacer lo que ya se hizo (para las personas que odian comprar).

Por eso, cuando el importe es relativamente pequeño (unas pocas decenas de euros), solemos autoconvencernos de que no merece la pena, o que el producto no nos disgusta tanto, todo por no ir a devolverlo. Es una decisión perfectamente aceptable, pero si el motivo de no pedir una devolución es principalmente de imagen no parece ni muy maduro ni muy interesante.

Cuando el importe es mayor, la razón se impone, y normalmente se devuelve el producto, porque gastarse cientos o miles de euros en algo que no sirve solo está al alcance de unos pocos.

Sin embargo, devolver es muy sencillo

El miedo al conflicto no tiene razón de ser. Los vendedores y las tiendas están acostumbrados a tramitar las devoluciones. La mayoría lo hacen muy fácil y sin preguntar nada. En unos pocos casos puede que intenten insistir para no perder la venta, pero como tienen la obligación legal de hacer la devolución, lo harán finalmente.

La preocupación por parecer tacaño o pobre es absurda. No tiene nada que ver con ser tacaño o pobre el devolver un producto cuando no sirve, valga 1€ o valga 1.000€. Al contrario. Dejar que se pudra este artículo en un armario es mucho peor. Significa espacio usado y dinero desperdiciado.

La pereza tampoco es un argumento muy serio. De acuerdo, si es una compra de 2€ y tienes que ir en coche a un centro comercial para devolver el artículo, no te merece la pena. Pero ya es un argumento económico (el tiempo empleado y el gasto en gasolina no se compensan con la devolución del artículo). Y si de todos modos ibas a ir al centro comercial, devolver el artículo no te cuesta nada. Aunque solo sean dos euros, te darán para tomarte un refresco después de comprar.

Espero que este pequeño post te haga reflexionar y que la próxima vez que no estés convencido por una compra, contemples en serio la opción de devolverlo. Ayudarás tu economía personal y el medio ambiente.

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