Diferencias entre hombres y mujeres: la brecha salarial se reduce

El pasado lunes la OCDE publicó un largo informe llamado “Closing the gender gap” (Cerrando la brecha de género), que contempla muchos aspectos de las diferencias entre mujeres y hombres en los países miembros de la Organización, pero que se centran básicamente en dos temas: los estudios y el trabajo.

 

Las chicas son mejores estudiantes

El informe vuelve sobre unos datos que ya eran conocidos: las chicas tienen mejores resultados que los chicos, como demuestran los resultados de las pruebas como el examen PISA. El problema es que esta mejor capacidad para los estudios no se convierte en mejores puestos de trabajos ni en mejores salarios, por varios motivos, los dos esenciales siendo la brecha salarial histórica y la inclinación de muchas mujeres a dar prioridad a la familia y los hijos.

De todos modos, aunque es un fenómeno lento y dispar segun los países, la brecha de salarios se va cerrando poco a poco.

 

Los hijos, un factor clave, salvo en España

Un dato curioso que muestra el estudio es la diferencia de sueldos entre hombres y mujeres en dos casos: cuando las mujeres no tienen ningún hijo y cuando tiene al menos uno. En el primer caso, en la mayoría de los países la diferencia de sueldos entre los dos sexos es mucho menor, salvo en España.

Tener un hijo puede implicar un trabajo a tiempo parcial, o menos posibilidades para hacer horas extras, por lo que dado que el cuidado de los niños sigue siendo (por cultura) una ocupación mayoritariamente femenina, es bastante lógico que los sueldos de las mujeres con hijos sean más bajos que los de los hombres.

 

Diferencias entre hombres y mujeres sin hijos

En 4 países desarrollados (Irlanda, Australia, Luxemburgo y Holanda), la brecha salarial entre hombres y mujeres sin hijos es favorable a las mujeres. En Irlanda, llegan a cobrar más de un 15% más que los varones, mientras en los otros países la diferencia es más anecdótica. En Francia, Alemania o Noruega los hombres cobran más, pero con una variación menor al 5%. En España la diferencia es del 12% a favor de los hombres, mientras en Japón sube hasta el 25%.

 

Mujeres con hijos

Pero cuando se comparan las diferencias salariales entre hombres y mujeres con hijos, la brecha crece de forma importante. En Irlanda, Australia y Luxemburgo las diferencias son muy favorables a los hombres (por encima de los 15%). En Francia, Alemania o Noruega, más de lo mismo. Tan solo Holanda escapa a esta tendencia, y la diferencia es relativamente pequeña a favor de los hombres (8%).

El caso de España es muy notable, porque la brecha entre mujeres con hijos y hombres es muy similar a la de las mujeres sin hijos (un 13%). Un fenómeno parecido ocurre en Italia. En Japón sin embargo la brecha es inmensa (un 60%).

 

Conclusiones

El hecho de que en España haya poca diferencia entre los sueldos de las mujeres con hijos y los de las mujeres con hijos se puede ver bajo dos ópticas. Si lo analizamos de forma positiva, podríamos decir que no hay discriminación hacia las madres, y que a medida que se vaya reduciendo la brecha salarial entre hombres y mujeres, las madres se verán beneficiadas en la misma proporción que las que no lo son.

Si lo miramos de forma más pesimista, podría significar que la discriminación es principalmente sobre el hecho de ser mujer, y que da igual la dedicación real que pueda tener una mujer sin hijos, se sigue pagando menos que un hombre por ser mujer.

 

Límites del estudio

No estoy muy familiarizado con la metodología exacta del estudio, pero está claro que este tipo de informe es tan general que las diferencias pueden deberse a muchos factores. Por ejemplo, pueden variar los tipos de trabajos en los diferentes países, o que sectores donde las mujeres (o los hombres) son mayorías ser más o menos pagados según los países (en función de la oferta y la demanda), lo que acaba distorsionando las estadísticas por sexo.

Sin embargo, estos informes permiten hablar de la brecha entre hombres y mujeres y seguir buscando vías para reducirla, gracias a una mayor conciencia social sobre el tema.

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