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No merece la pena tener un distribuidor de agua embotellada en casa

En los últimos años se han multiplicado las empresas que alquilan un distribuidor de agua embotellada en casa, argumentando sobre la comodidad del sistema y la calidad del agua. Hace unos meses tuve la oportunidad de comprobar como funcionaba este servicio y no lo recomiendo. No merece la pena.

La comodidad es relativa

En teoría, estos distribuidores son más cómodos que las clásicas botellas de agua mineral, ya que basta con acercarse con un vaso para servirse un poco de agua fría o caliente. En la práctica, esas empresas entregan varios bidones de 20 litros para todo el mes, y cambiarlos no es tan sencillo, especialmente para personas de pequeña corpulencia.

 

La calidad del agua no es la mejor

La mayoría de estas empresas venden agua potabilizada, que no es agua mineral sino agua normal pasada por un proceso de tratamiento. El problema es que algunas empresas son ambiguas sobre el origen del agua y muchos clientes están convencidos al principio que se trata de agua mineral.

 

El precio es elevado

La fórmula de funcionamiento de estas compañías es trabajar con una tarifa plana y la entrega de una cantidad de X bidones al mes. En general, el precio del litro sale a unos 40 céntimos, es decir 4 veces más caro que el agua mineral más barata del botellín de 6 litros del supermercado del barrio. Y recordamos que estamos comparando agua potabilizada con agua mineral.

Una familia de 4 personas que consuma 1 litro de agua por persona al día acabará pagando con el sistema del distribuidor unos 584€ anuales, por 146€ en el caso del agua mineral del supermercado.

 

El coste escondido de electricidad

Además, el distribuidor va con un sistema de refrigeración y de calefacción del agua, y está siempre enchufado, lo que implica un consumo constante durante todo el día. No dispongo del dato de consumo del aparato pero si tomamos en cuenta que dejar los aparatos como el televisor en stand by nos cuesta unos 100€ al año, podemos estimar que el distribuidor nos costará al menos unos euros al mes en luz.

 

 

En resumen: ni es tan práctico, ni el agua está mejor, y es bastante más caro que comprar agua mineral. Por lo tanto no merece la pena tener este tipo de aparato en casa, pero por supuesto, cada uno es libre de elegir lo que mejor le parezca.

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2 pensamientos en “No merece la pena tener un distribuidor de agua embotellada en casa

  1. fer

    Hombre, practico si ke es, yo tengo uno desde hace dos años, solo compre el primer bidon, le hice un agujero arriba y le relleno con agua del grifo de madrid, no me obligan a devolver el dispensador puesto ke ya llame para ke vinieran a por el y aun sigo esperando, jeje

    Responder

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