Gasta menos de lo que ingresas

gasta-menos-de-lo-que-ganasSi tuviéramos que quedarnos con un solo consejo de finanzas personales, sin duda sería con el más sencillo y obvio de todos: gasta menos de lo que ingresas. Queda demostrado por el recurso desconsiderado al crédito al consumo en años anteriores que lo obvio no necesariamente es aplicado por la mayoría, y por eso hemos pensado que merecía insistir en esta sencilla idea.

 

Las matemáticas no engañan

Es imposible sostener una economía familiar o incluso la de un país si los ingresos son estructuralmente inferiores a los gastos. Las economías europeas lo están comprobando por las malas en los últimos años. La única forma de seguir adelante es temporal, se llama endeudarse, y solo provoca un mayor problema a largo plazo.

Otro caso muy habitual son las familias que gastan exactamente lo que ingresan cada mes. Viven muy pendientes de la fecha de cobro de la nómina, porque un pequeño retraso les puede poner en una situación muy comprometida. A pesar de no endeudarse, viven con estrés y sin margen de maniobra frente a los accidentes de la vida (pérdida del trabajo, gasto imprevisto).

Por lo tanto, la única forma de tener unas finanzas personales sostenible es ir gastando menos de lo que se ingresa. Si probas a aplicarlo desde ya verás como ganas en calidad de vida, por el mero hecho de tener menos inquietud respecto al futuro, con deudas que menguan y luego ahorros que crecen.

 

Gasta menos

Hay un motivo por empezar la frase por gastar menos. Es mucho más fácil de lo que se cree empezar a recortar costes. Basta con hacer una lista exhaustiva con todos los destinos de nuestro dinero y tomar acciones en cada uno de ellos. Algunos serán imprescindibles pero se podrán ajustar un poco, otros podrán ser recortados mucho más e incluso encontraremos partidas totalmente prescindibles.

Es importante centrarse en el gasto porque muchísimas personas tienen unos ingresos mensuales razonables y sin embargo piensan que es imposible gastar menos de lo que hacen. A menudo hay que luchar contra hábitos caros y buscar formas alternativas para ser feliz sin desembolsar tanto.

 

Ingresa más

Podríamos haber titulado el artículo “ingresa más de lo que gastas”. Básicamente el sentido de la frase sería el mismo, pero no lo hicimos porque el matiz es importante. Aumentar los ingresos, pese a las muchas ideas que publicamos en el blog no es tan evidente, y tiene ciertos límites.

Pero una vez que tienes la seguridad de gastar menos de tus ingresos actuales, desde la tranquilidad de una mayor estabilidad financiera puedes buscar alternativas para ganar más, sea con ingresos adicionales o buscando un nuevo empleo. Tampoco hay que olvidar el caso de las personas que parten de una situación de ingresos pequeños y que por lo tanto tienen menos margen de acción en el gasto. Esas personas necesitan trabajar sobre sus ingresos.

 

Los ahorros como colchón y garantía de futuro

Si en situación normal gastas menos de lo que ingresas, a la larga no tienes deudas y acabas constituyéndote un colchón de ahorros significativo. Este dinero da mucha tranquilidad. En caso de perder el trabajo sabes que tienes tiempo para buscar algo adecuado, aunque por supuesto tengas que reducir mucho más tu nivel de vida para hacer durar el dinero ahorrado.

Cuando te acerques a la edad de jubilación, dispones de un dinero propio, independiente de los sistemas de pensión (privados o públicos), que puedes invertir con cierta rentabilidad, o usar como complemento de ingresos.

En cualquier caso, merece la pena hacer el esfuerzo de siempre cumplir esta regla. La tranquilidad que te da es muy superior al goce de muchas de las cosas que un mayor gasto te podría dar.

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