Las inversiones seguras no existen (y muy rentables, menos)

inversiones rentables y segurasEs lógico buscar para nuestros ahorros inversiones seguras y rentables. No queremos que la inflación se coma el resultado de nuestro trabajo o de nuestros esfuerzos para reducir nuestro nivel de vida, por eso pedimos rentabilidad. Pero tampoco queremos asumir la posibilidad de una pérdida. Por eso, buscamos la inversión perfectamente segura.

La seguridad total no existe

Pero lo cierto es que las inversiones seguras no existen. Siempre hay un riesgo. A veces es tan pequeño que lo consideramos como despreciable pero la verdad es que siempre está allí. Las épocas de bonanza nos engañan, nos hacen creer que nada va a pasar, que todo estará a salvo, pero no es así. Hoy, después de las turbulencias de una de las mayores crisis económicas que se ha conocido este país, nos hemos hecho más conscientes.

Ya lo expliqué hace tiempo en otro artículo sobre inversiones y negocios: cualquier opción que elijamos tiene sus riesgos. Ni los bonos del Estado presentan una garantía suficiente. Los países pueden suspender pagos y hacer una quita sobre parte de la deuda. Lo vimos hace poco con Grecia. También los mayores bancos pueden quebrar, como vimos con Lehman Brothers. El precio de la vivienda puede hacer un recorrido de montañas rusas, como vimos durante la burbuja inmobiliaria.  Hasta el dinero en metálico puede ser robado o perder su valor. Hace unos años, se llegó a hablar de la posibilidad de una salida del Euro, que para un país como España hubiera supuesto una devaluación de la moneda.

Por supuesto, estaba hablando de casos extremos. Pero es importante saberlo. Puede que el riesgo sea pequeño, pero está allí.

La rentabilidad va de la mano del riesgo

Si hablar de inversiones seguras es un error, hablar de inversiones seguras y rentables es un engaño manifiesto. Uno de los principios más básicos de las finanzas es que la rentabilidad es proporcional al riesgo. Quizás la demostración más clara de este principio son los créditos. Una persona solvente podrá conseguir un tipo de interés bastante más bajo que otra persona menos solvente que pida el mismo crédito. Para que le compense el riesgo, el inversor necesita rentabilidad.

Hoy en día, cualquier inversión que prometa una rentabilidad muy superior al IPC nos tiene que llevar a la prudencia. Por desgracia, existen muchas empresas poco recomendables que comercializan productos de riesgo, pero los disfrazan con una bonita palabrería. Eso es lo que pasó con los pagarés de Nueva Rumasa, para citar un ejemplo bastante famoso de los últimos años.

¿Por qué la rentabilidad es proporcional al riesgo?

Es muy sencillo de entender. Podría decir incluso que es de sentido común.

Veamos el caso de una empresa que necesita financiación. Evidentemente, lo que quiere es conseguir dinero a cambio de pagar los menores intereses posibles al banco. Hablará con varias entidades, les mostrará sus datos financieros y sus previsiones, y elegirá quien le ofrezca el mejor precio. Por otro lado, el banco analizar el riesgo que representa el crédito, y propone un interés que le permita cubrir el riesgo de impago y sacar una rentabilidad. Si todos los bancos consideran que la empresa representa un riesgo elevado, todos le impondrán unos intereses elevados, o directamente se negarán a financiar.

Ahora veamos otro caso diferente, con la inversión en bolsa. Supongamos el caso de una compañía que de repente tiene muy buenos resultados y reparte muchos beneficios a sus accionistas. Quienes habían apostado por la empresa desde hace tiempo, sin estar seguros de que iba a poder tener esos beneficios, reciben una alta rentabilidad. Los que llegan más tarde, compran las acciones mucho más caro, y por lo tanto sacan una rentabilidad mucho menor. Los primeros arriesgaron, los segundos mucho menos. Otra vez vemos como la rentabilidad y el riesgo son proporcionales.

Las rentabilidades altas nos tienen que llevar a la cautela

Cuando un asesor financiero nos propone una inversión demasiado atractiva, la prudencia nos debería llevar a reflexionar. La entidad no es nuestra amiga. No busca nuestro beneficio personal ni nuestra seguridad. Busca su propio beneficio. Lo primero es pedir la explicación de tan interesante rentabilidad y sus riesgos. Si no entendemos perfectamente como funciona, lo mejor es desistir. Y si llegamos a comprender, nos daremos cuenta que el riesgo de la inversión es bastante más significativo que lo que nos quieren vender en un primer momento.

Tomemos el ejemplo de Nueva Rumasa. Si recuerdo correctamente, la justificación de la empresa para la emisión de los pagarés era la financiación de una nueva fábrica, para un grupo en sólido crecimiento a pesar de la crisis. Ofrecían una rentabilidad muy alta. Sin embargo, por muy mal que estuviera la situación de la banca en aquel entonces, os podéis imaginar que si de verdad una empresa de este tamaño iba bien y estaba creciendo, no hubiera tenido problemas en conseguir financiación. Además, si de verdad optaba por financiarse con particulares, ¿por qué uso pagarés y no bonos? ¿Por qué una rentabilidad mucho más alta que lo normal? Nadie regala nada. El tipo de interés alto era porque el riesgo era muy alto y tenían que atraer a inversores. Los pagarés eran porque les obligaban mucho menos que los bonos, cuya reglamentación es estricta.

¿Cuáles son las inversiones más seguras?

Normalmente, se considera que la inversión en renta fija es bastante segura. Es decir, que el riesgo es relativamente bajo, pero como ya sabes siempre hay riesgo. Algunos ejemplos de esas inversiones consideradas como seguras:

  • Los depósitos a plazo
  • Los bonos de estado (para aquellos países con una economía fuerte)
  • Los bonos de grandes empresas

Y claro, esas inversiones ofrecen últimamente una rentabilidad bastante baja.

Dentro de las inversiones “seguras”, también podríamos incluir el sector inmobiliario, pero con matiz. Es una inversión segura si se estudia con profundidad la oportunidad de inversión (es decir un piso o una casa con buen potencial de reventa o alquiler) y si se compra en un mercado saneado.

¿Cuáles son las inversiones más rentables?

Los productos de inversión van teniendo rentabilidades muy diferentes a lo largo del tiempo. No te puedo decir cuáles son las inversiones más rentables, pero sí las que tienen más probabilidad de ser rentables. Ten en cuenta que también podrían acabar siendo todo lo contrario, con grandes pérdidas.

Normalmente se considera que la renta variable tiene un mejor potencial de rentabilidad que la renta fija. Es decir, hablamos de la bolsa, y de todos sus derivados. También podríamos citar los mercados de materias primas o de divisas.

Conclusión

Seamos cautelosos cuando nos hablan de inversiones seguras, y muy desconfiados si a eso añaden el calificativo de rentables. Nadie regala nada gratis en esta vida, y por mucho que la adornen, no va a cambiar la realidad: invertir es arriesgar, y un interés alto corresponde a un riesgo alto. Tenlo muy claro.

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