No poner todos los huevos en la misma cesta

En los últimos tiempos, han sido varios los grandes escándalos de abusar de la confianza de los pequeños inversores (Bankia, preferentes, Facebook). Además de la ira que me invade como a todos los que ven como personas sin mucho conocimiento financiero han sido engañados por sus asesores de confianza, siento también mucha tristeza al ver que un principio tan universal y básico como no poner todos los huevos en la misma canasta no se suele aplicar.

 

Por desgracia, todos hemos escuchado testimonios de ancianos que deploraban como habían invertido los ahorros de toda su vida en preferentes, o los incontables ejemplos de familias que invirtieron todo su patrimonio en activos inmobiliarios cuyo precio lleva años cayendo, y lo que le falta. En todos estos casos falta el principio básico de separación de riesgos.

 

No importa cuanto capital tengas, repártelo

En este mismo blog, más de una vez hemos visto preguntas de lectores que afirman que como “solo” tiene ahorrado 5.000€ no tiene sentido repartir este importe entre diversos productos. En mi opinión no importa la cantidad. En la medida de lo posible hay que diversificar, al menos optando por dos opciones. Una puede ser tan sencilla como tener una cuenta de ahorros en un banco y otra cuenta similar en otro banco distinto (sin relaciones participativas con el primero). No cuesta nada, y si uno de los bancos falla, al menos seguiremos teniendo la mitad de lo nuestro.

 

Si vas a diversificar, hazlo completamente

Cuando buscas invertir tu dinero en productos y servicios diferentes, tu objetivo es tener riesgos diferentes. Por eso es importante no limitarse a diversificar solo el riesgo de contrapartida (el banco que gestiona el producto), sino también el tipo de producto. Es fácil de entender. Un ahorrador que hubiese invertido en preferentes en cajas de ahorros distintas estaría hoy en la misma situación que uno que hubiera invertido todo en preferentes de una sola caja. El problema era el tipo de producto, no el banco.

Por eso si quieres invertir en oro, o en acciones, o en lo que sea que creas que sea conveniente para ti, no olvides nunca de no poner todo tu dinero en una sola opción. El valor del oro se puede colapsar, igual que el precio de las acciones, igual que puede quebrar un estado o un banco. Lo difícil es que todo suceda al mismo tiempo. Normalmente, si diversificas correctamente, si un producto pierde mucho valor, otro se apreciará, y compensarás parte de la perdida. Pero aun si no es el caso, al menos no lo perderás todo, algo importante en los tiempos que corren.

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