Precio del carburante: todo lo que sube no tiene porque bajar

precio-del-carburanteComo francés viviendo en España, a lo largo de mi estancia en la península me había acostumbrado a ver un precio del carburante mucho más bajo al sur de los Pirineos que en mi país de origen. Mi referencia era una diferencia aproximada de unos 25 céntimos (que podían variar según las alteraciones del mercado internacional del petróleo). Pero durante una reciente visita a Francia me ha llamado la atención ver precios muy similares a los que he tenido que pagar estas últimas semanas en España. La ocasión perfecta para comprobar que ha pasado.

En pocas palabras: las armonización fiscal tan comentada por la Europa del Norte (encabezada por Alemania) tiene como consecuencia una tremenda subida de los impuestos sobre los carburantes en España, lo que significa que probablemente no volveremos a ver los precios que solíamos manejar antes de la crisis.

Los datos del ministerio de industria y turismo

Para simplificar el análisis, me he limitado a comprobar la situación del precio del carburante en dos fechas: junio de 2008 (antes de la crisis) y junio de 2013 (fecha del último informe conocido del ministerio). Se trata de la gasolina sin plomo 95.

Datos en 2008

céntimos / litro España Media UE Francia
Precio sin impuestos 66,5 65,6 63,5
Impuestos 40,7
IVA 17,2
Total 124,4 145,7 148,4

Datos en 2013

céntimos / litro España Media UE Francia
Precio sin impuestos 71,7 69,2 67,2
Impuestos 46,5 64,1 61,3
IVA 24,8 27,2 25,2
Total 143,0 160,5 153,7

En España, los precios han aumentado de 19 céntimos por litro, de los cuales 5 céntimos corresponden a la subida de precio practicada por las distribuidoras de combustible, 6 céntimos vienen de la subida del impuesto sobre la gasolina y finalmente 8 céntimos a las diferentes subidas del IVA (del 16% al 21%).

En el mismo tiempo, en Francia los precios han subido solo 5 céntimos, y la mayoría de esa subida corresponde al precio antes de impuestos. Sin embargo, en la Unión Europea en general, la subida ha sido importante: 15 céntimos, repartidos entre 5 céntimos del coste de la gasolina y 10 de impuestos.

La consecuencia es que hoy en día, la diferencia de precios entre Francia y España es de apenas 10 céntimos, algo tan pequeño que las gasolineras más caras de la península a menudo superan en precio las más baratas del país vecino.

Más que nunca, es necesario ahorrar en combustible

No voy a entrar demasiado en las consideraciones económicas que implican esa armonización de precios, pero los efectos son muy negativos. Recordemos que en España el poder adquisitivo de las familias, ya bastante más bajo que en el resto de Europa, no para de bajar durante la crisis. Y no olvidemos que al ser un país periféricos, las empresas españolas dependen del transporte para llegar a los otros mercados europeos. Hasta ahora un precio menor del combustible compensaba las mayores distancias que hay que cubrir, pero eso ya no es cierto.

Pero como este es un blog sobre el ahorro, creo que la lección más importante es que los precios no volverán a bajar, al menos no en las proporciones que podríamos esperar, y que por lo tanto toca ahorrar combustible y buscar alternativas al coche. Para ello recomiendo la lectura de uno de nuestros artículos anteriores, que explica como ahorrar combustible.

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