¿Qué tipo de inversión elegir en función de tu perfil?

que-tipo-de-inversion-elegirLa lista de posibles inversiones es casi infinita. Sin embargo, antes de preguntarte donde deberías invertir tu dinero, es muy recomendable que te plantees cual es tu perfil de inversor, y especialmente el grado de riesgo que estás dispuesto a asumir. Una vez que lo tengas más claro, entonces te será más fácil elegir una u otra inversión.

 

Riesgo y rentabilidad

Me gusta insistir sobre un punto: normalmente, hay una fuerte correlación entre riesgo y rentabilidad. Hablando en claro significa que una rentabilidad alta suele ser asociada a un riesgo alto, mientras los riesgos bajos suelen ofrecer rentabilidades bajas. También puede ocurrir que algo arriesgado ofrezca poca rentabilidad, pero lo que es prácticamente imposible encontrar (al menos para un ciudadano común y corriente) es una inversión segura y rentable. De esto ya te había hablado en este artículo.

Como consecuencia, tendrás que elegir en función de tu aversión al riesgo:

  • Si quieres asumir un mínimo de riesgos, tendrás que aceptar una rentabilidad baja, y pertenecerás a la categoría de los inversores prudentes.
  • Si quieres asegurar la mayor parte de tus ahorros pero no te da miedo arriesgarte con ciertas cantidades, podrás conseguir una rentabilidad intermedia para el conjunto de tus ahorros, y podrás ser clasificado con un inversor mixto.
  • Si no te importa poner en riesgo la mayor parte de tus ahorros por la probabilidad de aumentarlos de forma importante, entrarás en la categoría del inversor arriesgado.

 

A cada perfil su tipo de inversiones

Inversor prudente

  • Letras del tesoro. Incluso en las turbulencias actuales, el riesgo soberano es una de las inversiones menos arriesgada que existen. Obviamente, hoy en día que casi todo el mundo está familiarizado con el término de “prima de riesgo”, algunos estados ofrecen más garantía que otros. Ya es decisión de cada uno optar por comprar la deuda de un país en particular. El plazo es también un factor clave. A más plazo, mayor riesgo, y también mayor rentabilidad.
  • Depósitos fijos. Siempre existe el riesgo de contrapartida (que quiebre el banco) y mientras no haya concluido el plazo, no se puede retirar el dinero (salvo perdiendo los intereses), pero aun así, los depósitos fijos siguen siendo una de las inversiones menos arriesgadas (y menos rentables).
  • Cuentas remuneradas. Riesgo bajo y una disponibilidad del dinero en todo momento hace de esas cuentas una buena alternativa para los inversores con aversión al riesgo. La rentabilidad de algunas es más alta que lo que ofrecen otros bancos para depósitos.
  • Obligaciones simples de empresas de primer nivel. Son inversiones a largo plazo, pero que se pueden vender, y algunas empresas muy establecidas tienen un riesgo muy bajo, a veces parecido al de algunos estados.

 

Inversor mixto

  • La mayor parte de los ahorros se coloca en inversiones prudentes. Puede optar por alguna de las opciones anteriores (o similares) para asegurar una pequeña rentabilidad sin asumir un riesgo importante.
  • Una pequeña proporción en productos más arriesgados. Este tipo de inversor pondrá un máximo de un 10 o 20% de sus ahorros en algunos productos más arriesgados que los anteriores. El producto favorito de estos inversores es la bolsa, que pese a comportarse de forma errática a corto plazo, normalmente a largo plazo tiene unas variaciones razonablemente lógicas respecto a la evolución de las empresas. Se puede ganar mucho y perder también, pero invirtiendo en grandes valores a largo plazo se asume un riesgo mediano.

 

Inversor arriesgado

Este inversor busca grandes beneficios generalmente a corto plazo. Y esto no tiene nada de malo, siempre que entienda perfectamente que una rentabilidad muy alta solo es posible si el riesgo es también muy alto. En otras palabras: en lugar de duplicar o triplicar sus ahorros los puedes perder todos. Aquí van algunas opciones.

  • Opciones binarias. Para explicar lo que son, invito al lector a repasar un artículo muy reciente que publiqué en este blog.
  • Forex. El mercado de divisas permite apalancarse mucho (haz clic en el siguiente link si quieres saber lo que es el apalancamiento), y por lo tanto conseguir grandes ganancias (o pérdidas) de las fluctuaciones de los mercados financieros. También hice un artículo sobre el Forex hace unos meses.
  • Productos derivados. Se tratan de productos basados en la cotización de otros (acciones, divisas, bonos, etc). Suelen ser bastante más complejos que los anteriormente citados (para un inversor normal). Algunos ejemplos famosos son las operaciones de permuta financiera (swaps), los contratos de futuros, las opciones, etc. Normalmente su riesgo es elevado y la rentabilidad potencial también lo es.
  • Bonos basura. Se trata de bonos y acciones de estados o empresas en una situación en principio tan mala que solamente les comprarían unos inversores muy arriesgados y dispuestos a hacer grandes ganancias o a perderlo todo. Un ejemplo de actualidad sería comprar acciones de Bankia.

 

Si no entiendes los riesgos, no inviertas

Quizás te parezca que me repito mucho, pero me parece un tema importante. Si no entiendes perfectamente como funciona una inversión y cuales son sus riesgos, no inviertas por mucho que tu asesor quiera vendértela. Es el quinto consejo de los 10 mandamiento de las finanzas personales que te propuse hace un tiempo. Recuerda siempre que si te hablan de una alta rentabilidad, es que el riesgo también es alto. La mayoría de las personas prefieren asegurar sus ahorros que escuchar promesas de grandes beneficios.

 

No todos los ahorros son iguales

Un dato clave es cuanto necesitas tus ahorros. Si hay parte de tu dinero que no necesitas con urgencia y que te puedes permitir perder, tampoco será un drama si te arriesgas y te sale mal, y al contrario, si sale bien, podrás ampliar tu patrimonio.

Pero nunca te pongas a invertir en estrategias arriesgadas un dinero que consideres imprescindible. Si es tu colchón para imprevistos de la vida (perder un empleo, tener que pagar una reparación importante), es más razonable que lo inviertas en algo de poca rentabilidad y riesgo bajo.

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