Vivir sin móvil, ¿una utopía?

vivir sin móvilHace unos días estaba hablando con una persona sobre las formas de gastar menos en la vida cotidiana, y mi interlocutor me dijo: “tengo un truco muy fácil, si dejas de tener un móvil te ahorras fácilmente entre 30 y 50 euros al mes”. En el momento, me pareció un método un tanto radical, pero después de pensarlo, quizás vivir sin móvil no sea una utopía. O quizás sí. Veámoslo.

Una aclaración

La persona con quien hablaba en realidad tiene un teléfono móvil, pero solo para emergencias. No lo usa casi nunca, tiene un servicio de prepago y tan solo sus familiares más cercanos tienen su número. Me decía: “hace unos años sabíamos vivir perfectamente sin móvil, y cuando lo piensas, hoy en día se puede hacer perfectamente”.

¿Cuánto cuesta realmente tener un móvil?

Hay que tener en cuenta varios factores para darte cuenta del coste real mensual de tener un Smartphone.

  • Primero, está la cuota mensual que pagas por el servicio, que incluye los servicios de Internet y las llamadas. Puede ser complicado saber exactamente cuanto cuesta cada mes, porque últimamente los operadores comercializan muchos packs Móvil+Fibra+Fijo. Pero creo que es razonable decir que habitualmente, el coste mensual medio de la cuota del móvil está entre los 15€ y los 30€. Se ha abaratado mucho en los últimos años gracias a las compañías de bajo coste.
  • Segundo, hay que tener en cuenta el precio del dispositivo. Y allí depende de si vas a optar por un modelo muy barato (100€), por la gama media (200€) o por teléfonos de alta gama, que pueden costar 800€. Si tomamos la hipótesis de un teléfono de 200€ que vayas a tener durante 2 años, el coste mensual son unos 8€.
  • Finalmente, tienes que tomar en cuenta si tienes línea fija o no. Vivir sin móvil implicaría estar totalmente incomunicado si no tienes al menos teléfono fijo e Internet en casa. Pero si tienes móvil, puedes pasar de tener fijo, y ahorrar el dinero correspondiente.

Sin tener en cuenta el último factor que he comentado, es razonable decir que tener un móvil te cuesta como mínimo unos 20/25€ mensuales, que pueden ser muchos más si tienes un contrato más caro y te compras modelos de alta gama.

Es un gasto significativo, pero ahora veamos si compensa o no.

¿Son realmente tan necesarios los móviles?

Los móviles nos dan muchas facilidades. Podemos llamar para avisar que tenemos un retraso cuando hemos quedado. Nuestros familiares nos pueden contactar incluso cuando no estamos en casa. Podemos aprovechar tiempos muertos para hacer llamadas que si no haríamos desde casa, y muchas más ventajas. Además, por supuesto usamos las aplicaciones gratuitas de mensajería como Whatsapp o Telegram, y un sinfín de aplicaciones que nos pueden simplificar mucho la vida.

Pero cuando miramos al consumo real que tenemos, y excluyendo el móvil profesional, nos damos cuenta de que la mayoría de las veces hacemos un uso muy superfluo del dispositivo. Escribimos o llamamos para decir que llegaremos en unos minutos. Contactamos porque nos estamos aburriendo esperando a alguien. Navegamos por Internet para matar el tiempo. Llamamos inmediatamente porque nos da pereza esperar a estar en casa para usar el fijo, y un sinfín de motivos que nos llevan a consumir muchas comunicaciones no siempre necesarias.

¿Qué pasaría si no tuviéramos un móvil?

Imaginemos que hagamos como la persona que comentaba antes. Tener un móvil solo para emergencias, apagado la mayoría del tiempo salvo en épocas de estancias fuera de casa (vacaciones y fines de semana). En caso de que tenga un problema grave (se le estropea el coche por ejemplo), siempre puede encender el teléfono.

¿Las otras personas no pueden contactar con ella? En realidad sí pueden. Entre semana pueden llamar a su trabajo o a su casa (según el horario), y ya hemos dicho que cuando se va de casa por unos días enciende el móvil.

¿No se le puede avisar inmediatamente si pasa algo grave? Es cierto. Puede ocurrir que tarde unos minutos o unas horas antes de darse cuenta de un mensaje en el contestador de casa, pero siendo honestos, también ocurre con los móviles. Es muy frecuente que los hayamos dejado en otra habitación, o que no hayamos escuchado porque había mucho ruido, porque se acabó la batería, o cualquier otro motivo. En esos casos también nos enteramos después.

El cambio cultural que supusieron las aplicaciones de mensajería

El párrafo anterior olvida un detalle importante. Me refiero al cambio cultural en nuestra forma de comunicarnos. Ahora ya casi nadie llama por teléfono. Se escriben mensajes de texto. Y quien no esté en Whatsapp se ve excluido de facto de muchas conversaciones y planes en grupo.

Si mañana decides vivir sin móvil, o te pones a usar la versión web de Whatsapp, o tendrás que prepararte para tener mucho menos contacto directo con las personas. Obviamente, la gente a quien le importes te seguirá contactando y llamando de vez en cuando, pero probablemente lo haga con mucho menos frecuencia que antes.

Los móviles son ordenadores de bolsillo

Si eres una persona que se mueve bastante y usa los servicios más modernos, renunciar al móvil te complica bastante las cosas. Nuestros dispositivos se han convertido en ordenadores de bolsillo, y si prescindes del teléfono, perderás acceso a algunas funcionalidades:

  • No podrás usar el servicio de motos eléctricas en libre disposición.
  • No podrás pedirte un Uber o un Cabify desde donde estés.
  • Tampoco podrás consultar donde quedan sitios libres para dejar la bici de alquiler.
  • No podrás saber si te compensa esperar el próximo bus o coger el metro.
  • Tendrás que buscarte un locutorio para reservar un Airbnb o un viaje en Blablacar si estás ya de viaje y quieres hacer cambios.
  • Y no te hablo de mandar emails, consultar tu cuenta bancaria, usar Google Maps o buscar un dato por Internet desde cualquier sitio.

Claro que siempre tienes alternativas, pero te complicas un poco la vida.

Importancia vs Urgencia

Confundimos muchas veces algo importante con algo urgente. En realidad, muchas de las llamadas que hacemos y mensajes que mandamos no son ni lo uno ni lo otro, y de las que quedan, la mayoría son más importantes que urgentes. Con eso quiero decir que en teoría no pasaría absolutamente nada si nos esperasemos un poco para llamar desde un teléfono fijo.

Los teléfonos inteligentes permiten ahora acceder a muchos servicios de Internet desde el móvil. Y de nuevo nos podemos preguntar cuál es la necesidad de consultar algunas informaciones desde cualquier lugar, cuando la mayoría de las veces tenemos Internet tanto en la oficina como en casa. ¿Es realmente tan urgente hacerlo en el momento? Salvo que te muevas mucho como lo que comentaba en el párrafo anterior, normalmente las cosas no son tan urgentes.

¿Has probado vivir sin móvil?

A todos nos ha pasado que nos hayamos dejado el teléfono en casa, que se haya quedado sin batería o simplemente que lo hayamos roto o perdido. Normalmente esas situaciones generan una pequeña ansiedad que no debería ocurrir tratándose de un objeto. Pero lo hacen.

Sin embargo, una cosa es quedarse sin móvil en contra de tu voluntad y otra muy diferente es elegir hacer el experimento de prescindir del dispositivo para unos días, unos meses, o para siempre (si eres valiente).

Si lo haces, creo que tendrás que tomar unas medidas previas:

  • Analizar todo lo que haces con tu móvil, y organizarte para poder trasladar la mayoría de esas acciones a tu ordenador (caso de los servicios por Internet). En especial, instalarte la versión web de Whatsapp es buena idea.
  • Planificar lo que vayas a hacer. Sin el recurso del Smartphone, tendrás que estudiar la ruta hacia tu destino, y quizás imprimirla en papel, por ejemplo.
  • Avisar a tus amigos y familiares de que no tienes móvil, y por lo tanto, que cuando quedáis en un sitio a una hora, tienen que ser puntuales.

Ventajas de vivir sin móvil

  • Ya hemos hablado del coste mensual de tener un teléfono de bolsillo. Por lo tanto, prescindir del dispositivo es ahorrar mes a mes.
  • Pero quizás la ventaja más importante sea conseguir tiempo libre para cosas más productivas. El móvil es muy adictivo. Es fácil estar una hora chateando por WhatsApp con un amigo, para comentar cosas que se habrían dicho en 5 minutos en una llamada. También es fácil quedarse atrapado por Facebook o Youtube gastando horas viendo cosas poco importantes. No tener móvil es tener una tentación menos de perder el tiempo.
  • Posiblemente, el no tener móvil nos obligue más a conectar con los demás de una forma más personal, cara a cara. Aunque esa última afirmación es solo una sensación personal.

 

¿Qué opinas? ¿Te atreverías dar el paso? No olvides que tienes una sección de comentarios para compartir tus reacciones.

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