Que los buscadores de vuelos pongan el precio total real desde el principio
Hace unas semanas WordPress me aviso que uno de mis antiguos artículos, en concreto aquel que comparaba las comisiones de los buscadores de vuelo, había sido enlazado en otro blog, en un artículo que se quejaba precisamente de lo mismo: esos buscadores no anuncian un precio definitivo, y te cobran comisión hasta por pagar por tarjeta o Paypal (¿y cómo se supone que vas a comprar un billete online de otra forma?)
Sería tan sencillo obligar a los operadores del sector a indicar el precio total desde el inicio (con gastos de gestión y tarjeta incluidos, y también los cobros extras por combustible y otros inventos). Si se puede viajar sin facturar maleta, que no incluyan el precio de la maleta me parece bien, pero también tiene que quedar claro desde el principio.
Que las compañías de Internet y telefonía anuncien sus precios con IVA siempre
Una cosa que me ha parecido una vergüenza siempre es como las compañías de telefonía o de Internet pueden anunciar precios a lo grande y poner en un asterisco diminuto que este precio no incluye el IVA, o peor aún, el coste de la línea (que casi siempre te obligan a contratar).
Por ejemplo esto es lo que se ve en una página de la web de ONO en una de sus ofertas, precio en grande, y ninguna indicación de si tiene IVA o no.
Luego bajamos y nos damos cuenta que el IVA no está incluido.
He cogido ONO solo como ejemplo, pero pasa lo mismo con otras operadoras. Por eso espero que en 2015 alguien saque un reglamento o una ley que obligue a esas empresas a publicitar sus servicios con el precio completo (IVA y línea incluidos si la contratación de la línea es obligatoria).
Que los teléfonos de atención siempre sean gratuitos
Cuando eres clientes de una empresa de telefonía o de una aseguradora, o de un banco, y tienes un problema con el servicio que te proporcionan, no es de recibo que tengas que pagar por la llamada. Claro que hay alternativas, como la web No más 900, que ya he citado alguna vez en este blog, y que usa la inteligencia colaborativa de sus usuarios para identificar los números fijos asociados con los de pago para no tener que pasar por los números de tarificación especial. Pero es un parche.
Por eso en 2015 me gustaría que el cliente tuviese siempre derecho a un teléfono de atención gratuito.
Que haya competencia real en el sector energético
Con unos precios de la luz que no parar de subir con diversas excusas, entre las cuales el famoso invento del déficit tarifario, cada vez es más necesario que haya competencia real. Y no solo se trata de la electricidad, en la distribución de carburantes también hay una situación de monopolio. Como últimamente han bajado un poco los precios nos damos menos cuenta pero la situación sigue.
Muchos podrán decir que intentar poner competencia en un sector que tiene tanto poder (y casualmente contrata a ex Presidentes del Gobierno como asesores) es pura utopía. Pero hay que intentarlo igualmente. Por eso me gustaría saludar la iniciativa de OCU, que ha lanzado su segunda campaña de compra colectiva de energía. El año pasado casi 500.000 hogares se sumaron y algo consiguieron ahorrar.
Que haya más competencia en los servicios de taxi
El sector de los taxis ha estado en el foco de la actualidad en las últimas semanas, con el inicio de actividad de la web Uber que luego se paró por motivos judiciales. Es una problemática un poco compleja, porque por una parte se trata de un sector claramente protegido, y por el otro una apertura brusca del sector podría provocar dramas humanos.
Es protegido porque no cualquiera puede obtener una licencia, y cuando algún ayuntamiento ha anunciado su voluntad de poner más licencias en el mercado, se ha encontrado con un rechazo frontal de los taxistas. Como hay pocas licencias, esas se venden a precios muy altos entre conductores que se jubilan y los que empiezan. Se oponen a las nuevas licencias no solo por la competencia adicional que supondría tener más taxis funcionando, sino porque tener nuevas licencias implica que las antiguas valgan menos dinero. Ni hablemos de una apertura total del sector, que significaría que las licencias valiesen cero, y que todos los taxistas en actividad en este momento hubiesen pagado muy caro por algo que ya no vale nada.
Los taxistas también han conseguido algunos precios que muchos pasajeros vemos como abusivos, como las tarifas planas aeropuerto / ciudad (30€ en Madrid, 20€ en Valencia) que son más caras que el importe medio que pagaba un pasajero anteriormente.
El sistema de licencias tal como está hoy no tiene sentido. ¿Qué debería ser lo único necesario para ser taxista? Tener un carné de conducir especial y pasar unos controles con una frecuencia razonable (tanto el conductor como el coche) para garantizar la seguridad de los pasajeros. Igual que no hay un número limitado de licencias para abrir una panadería o una tienda de zapatos, no debería haber un número limitado de licencias para taxis.
Ahora, también hay que entender la situación de los taxistas hoy en día, y creo que en la medida de lo posible se deben buscar formas de suavizar la transición.