Seguro que te suena: cobras la nómina, pagas el alquiler, haces la compra, te das algún capricho… y cuando llega el día 28 miras la cuenta y piensas: «este mes tampoco ha sobrado nada».
No es que seas un desastre con el dinero. Es que estás intentando ahorrar lo que sobra, y casi nunca sobra. Los gastos tienen la mala costumbre de estirarse hasta ocupar todo el dinero disponible.
El método «págate tú primero» le da la vuelta a esa lógica: en lugar de ahorrar al final del mes, ahorras al principio. Parece un cambio pequeño, pero es de esos que transforman tus finanzas casi sin que lo notes. Te lo cuento con calma y con un ejemplo real (bueno, inventado, pero muy real).
Todos los años pasa lo mismo. Vuelves de vacaciones, abres el correo y ahí está: la matrícula del cole, la cuota del gimnasio, la factura de la luz que se disparó en agosto y, de propina, algún imprevisto que no estaba en el plan. Septiembre se ha ganado fama de mes maldito para el bolsillo, 
Hace unos años hice un experimento con mis finanzas personales. Decidí pedir y guardar todos los tiques y facturas de mis gastos durante un par de meses. No incluí los pagos por tarjeta, porque eran fáciles de rastrear a posteriori con la banca online. Luego, tomé el tiempo de sumar todo, y me encontré con dos hechos. Primero, no me cuadraban las cuentas (había gastado más de lo que tenía registrado) y segundo, los mini gastos sumaban varios cientos de euros. Fue entonces como tomé mayor consciencia del gasto invisible, es decir el dinero que vamos gastando sin realmente saber que lo estamos haciendo.
Mudarse a una nueva casa es un momento de mucha ilusión, pero hay que reconocer que hay un paso obligado que da un poco de pereza: la mudanza. No solo porque implica bastante trabajo para ir preparando cajas antes de irse, sino porque suele implicar un gasto significativo, especialmente cuando acumulaste muchas cosas.
En el artículo que escribí la semana anterior, puse un párrafo donde afirmaba que la ausencia de ahorro es, en su mayoría, una elección. Hoy quiero profundizar sobre esa idea. Porque creo que es uno de los principales problemas de nuestras economías. Así que, si no ahorras, te voy a explicar que el motivo es que, en realidad, no quieres hacerlo.
A menudo hay debates entre los inversores particulares para saber si es mejor optar por los
Es curioso como muchas personas son rápidas en culpar a algunos grupos como los responsables de los males de la sociedad, sin pensar en la complejidad de muchos fenómenos económicos. Dos de los ejemplos más típicos de esta situación son los supermercados, que algunos culpan de las