Y sí, soy consciente de que hay situaciones, como la pobreza extrema, en las que esa afirmación es incorrecta. Pero estoy convencido de que hay muchísimas más personas que podrían ahorrar y no lo hacen porque no quieren que personas que quisieran, pero no pueden.
Buscarse excusas es algo muy humano
Soy el primero que a veces me autoconvenzo de que algo es imposible, o muy complicado, simplemente porque me da pereza ponerme con ello. Y creo que es una razón muy habitual por la que la gente no ahorra. Esas personas están acostumbradas a gestionar su dinero de una manera, y ni se plantean cambiar. Lo ven imposible, cuando realmente tendrían muchas formas de lograrlo. Pero salir de la zona de confort cuesta.
Eliges priorizar tu gasto presente a costas de tu bienestar económico a largo plazo
Es habitual echar la culpa a los políticos por su visión cortoplacista. Ellos solo piensan en la próxima cita electoral y en como repetir mandato. Por eso no hacen nada para solucionar problemas a largo plazo del país, como las pensiones. Pero, lo cierto es que muchas personas son muy cortoplacistas también. Salvo que, en ese caso, perjudican su propio bienestar financiero futuro.
¿A qué me refiero con que eliges priorizar tu gasto presente? Pues que muchas personas buscan la gratificación inmediata, mediante la compra de ocio o productos, incluso si eso implica gastarse todo lo que ingresan en el mes. Hasta una parte significativa de esas personas se endeudan para pagar esas compras, usando tarjetas de crédito o préstamos al consumo.
Cada compra que haces es una elección. Y cada vez que gastas dinero en algo que no es estrictamente necesario, tomas la decisión de priorizar el ocio sobre tu bienestar económico futuro. ¡Ojo! Que no quiero decir que solo deberías gastar en cosas imprescindibles. Hay lugar para el ocio, de allí la filosofía del método 50 30 20. Pero cada gasto es una decisión.
No quieres fijarte objetivos financieros
¿Sabes porque hacer un presupuesto es un método tan poderoso? Porque te obliga a repasar todos tus ingresos y gastos y a entender tu forma de gestionar tu dinero. Para la inmensa mayoría de las personas, con solo hacer ese ejercicio te das cuenta de lo que estás haciendo mal, y te permite tomar acciones y empezar a ahorrar.
Creo que, conscientemente o no, muchas personas evitan fijarse un objetivo o preparar un presupuesto, porque saben que les enfrentará con la realidad: ahorrar es posible, pero tendrán que cambiar algunas cosas. Para evitar ese cambio, que no quieren para no salir de la zona de confort que comentaba antes, las personas prefieren pensar que “hacer un presupuesto es inútil” o “ponerse un objetivo de ahorro no sirve para nada”.
En otras palabras, el no intentar mejorar la situación financiera es una forma de mostrar que no se quiere ahorrar.
Consideras que los pequeños ahorros no sirven
Cuando te tomas en serio la decisión de ahorrar, te das cuenta de que hay múltiples pequeños ahorros que, si individualmente no van a suponer mucho dinero, cuando los sumas acaban representando cantidades importantes. Pero una persona que no quiere ahorrar se va a fijar solo en una de esas estrategias, y llegar a la conclusión de que no sirve porque es muy poco dinero, sin querer ampliar su mirada hacia la suma de los ahorros.
Otra versión de la misma idea es cuando una persona sabe que podría ahorrar un porcentaje pequeño de sus ingresos, pero prefiere gastarlo, porque “total, con esa cantidad no iba a acumular ningún tipo de patrimonio”. En realidad, es todo lo contrario, la combinación de ahorro e inversión, cuando se hace con constancia a largo plazo, permite consolidar un capital cada vez más significativo.
Por ejemplo, una persona que ahorre solo un 5% de sus ingresos y los invierta, al cabo de 40 años tendrá 2 años de salario ahorrado si su inversión solo ha compensado la inflación, y 4 años de salario si ha invertido superando la inflación un 3%. Y no estoy hablando de invertir con grandes retornos.
No has configurado una transferencia automática
Cuando miro a mi alrededor, veo que las personas tienen unos gastos “sagrados” que nunca se plantearían no pagar. En general son la hipoteca o el alquiler, los suministros y otras cosas que varían según los casos. Saben perfectamente que no pueden gastar el dinero correspondiente, y se organizan para poder pagarlo.
Pues con el ahorro pasa igual. Basta que lo consideres uno de esos “gastos” importantes, y automáticamente te apañarás para tener dinero todos los meses para pagarlo. Por eso insisto tanto en el blog en el método de la transferencia automática, que consiste en apartar cada mes de tu cuenta la cantidad que decidas, para destinarla al ahorro.
Si no lo haces, es porque no quieres.
No quieres aprender sobre el tema
Otra excusa que se escucha mucho es la gente que dice: “es que en la escuela no enseñan educación financiera”. O, “mis padres no me enseñaron a gestionar el dinero”. Vamos a ver, no hace falta sacarse un título de ingeniería financiera para poder ahorrar cada mes. Es principalmente sentido común. Vamos, basta con gastar menos de lo que se ingresa.
Ahora, es verdad que siempre puede ser útil aprender sobre finanzas personales. Por eso inicié el blog hace tantos años. Pero, precisamente, hoy en día tienes mucha información online para poder mejorar la gestión de tu economía doméstica. Vídeos en Youtube, blogs, incluso soluciones de Inteligencia Artificial.
No mostrar ningún interés por aprender sobre el tema es lo mismo que comentaba antes sobre no intentar fijarse un objetivo o tener un presupuesto. Es una manera de evitar enfrentarse a la realidad. Si te informas, te darás cuenta de que puedes ahorrar si haces una serie de cambios en tus modos de consumo. Muchos de los cuáles no suponen ningún perjuicio en tu estilo de vida real, pero como son cambios, no quieres hacerlos.
Vives por encima de tus posibilidades
A todos nos gustaría vivir en una vivienda grande en una zona céntrica de una gran ciudad, tener un coche de alta gama, irnos de escapada y de viaje cada vez que nos apeteciera, y a cualquier destino, en los mejores alojamientos. Pero el dinero no es infinito. Hay que adaptar la forma de vida a los ingresos, o aumentar los ingresos para poder pagar la forma de vida y ahorrar.
Entiendo que puede ser complicado gestionar la frustración de no poder permitirse todo lo que nos apeteciera, especialmente cuando vivimos en una sociedad que promueve el consumismo como una manera de demostrar el éxito social. Pero, en realidad, ser feliz no se relaciona con marcas y lujos. Lo importante es vivir bien, tampoco se trata de hacer sacrificios exagerados para ahorrar. Pero también hay que ser realista con lo que puedes asumir.
Creo que muchas personas deciden no ahorrar porque eligen vivir por encima de sus posibilidades. A menudo porque quieren proyectar cierta imagen.
Eliges no tener una mayor disciplina
Finalmente, quería hablar de un caso aparte. Aquellas personas que saben que podrían ahorrar, pero no lo hacen argumentando que “no tienen la disciplina necesaria para hacerlo”. No dudo de que haya casos de personas que realmente tienen un problema con el dinero y no pueden evitar gastarlo. Pero creo que esos casos patológicos son poco frecuentes. En la mayoría de las situaciones, argumentar la falta de disciplina es solamente la última excusa que queda cuando ya sabes que no puedes usar las otras. Pero, a esas alturas sería mejor decir: “no quiero ahorrar, no me importa mi bienestar económico futuro, ya veré qué haré cuando ocurra”.
No ahorras porque no quieres
Si lees este artículo y sigues convencido de que no ahorras porque no puedes, es posible que estés en una de esas dos categorías:
- Tus ingresos son muy bajos y tus circunstancias no te permiten aumentar tus ingresos.
- Sigues negando la realidad.
Es más probable que estés en la segunda categoría que en la primera. Pero, claro, cuesta menos echar la culpa a las circunstancias que tomar medidas, y entiendo que es por eso que muchas personas eligen no ahorrar.
¿Qué opinas?