Las pequeñas decisiones de compra

pequeñas decisiones comprasTodos los días, varias veces al día, nos enfrentamos con pequeñas decisiones de compra. A menudo, ni siquiera somos conscientes de ellas. Una de las formas más efectivas de ahorrar es retomar el control, y darte cuenta de lo que estás comprando en cada momento. Porque no todas las compras consisten en sacar la cartera, muchos consumos son indirectos.

Las compras pequeñas diarias que haces sin darte cuenta

Cada vez que enciendes un electrodoméstico en tu casa, cada vez que pulsas un interruptor, cada vez que abres un grifo o pones en marcha la calefacción, estás comprando luz, agua, energía. Lo mismo pasa cuando llamas a alguien por teléfono, con el matiz de los contratos con saldos de minutos de consumo definidos. Cuando usas una tarjeta de transporte que previamente has recargado, en realidad compras más en el momento en que gastas un viaje que  cuando efectuaste la recarga. Y no nos olvidemos de aquellas cosas a las que te abonaste en un momento y te siguen cobrando por el servicio.

Todas esas pequeñas compras las solemos hacer sin pensarlo. No suelen ser de mucho importe si las tomamos de forma individual. Pero a largo plazo, nuestro comportamiento puede representar cantidades económicas muy significativas.

Las ventajas e inconvenientes de la automatización del proceso de compra

Todavía compramos muchas cosas en efectivo, pero cada vez menos. Las herramientas modernas de pago, a la vez que nos hacen la vida más fácil, también propician que compremos sin darnos cuenta realmente de lo que estamos haciendo. Quizás el ejemplo más claro de esto sean las tarjetas de crédito y débito. Las usamos por Internet o en las tiendas sin medir muy bien el impacto de cada compra. No es lo mismo tener que entregar billetes que ver un importe en un terminal de pago. Parece menos real. Pero, obviamente, es exactamente lo mismo al nivel económico.

Y ahora con la tecnología Contactless, el proceso se ha simplificado aún más. No sé si eres de las personas que pagan acercando la tarjeta o el móvil, o si sigues entrando tu código pin en cada compra. El caso es que, esta forma de comprar es todavía más práctica y rápida que antes. Pero, al mismo tiempo la compra se hace todavía más invisible. Compras sin darte cuenta.

Además, no hay que olvidar todos esos recibos que tienes domiciliados. La luz, el agua, el gimnasio, Internet, el teléfono, los diferentes seguros que tienes… Son gastos en los que solo te fijas un poco más cuando hay una variación importante (para los suministros) o cuando te toca la renovación (para el seguro). Sino, todo el proceso es automático, y puedes no darte cuenta de lo que estás gastando.

pequeñas comprasToma el control de tus pequeñas compras

En mi opinión, con solo hacer dos cosas puedes retomar el control de esas pequeñas decisiones de compra:

  • Actuar con más conciencia y darte cuenta de cuando estás comprando algo, sea cuando llamas por teléfono, cuando tomas una ducha o cuando usas tu tarjeta de crédito.
  • Hacer un balance mensual de tus gastos. Solamente si revisas con cuidado tu comportamiento te darás cuenta de lo que estás comprando, y podrás tener más atención en las siguientes veces que tomes decisiones de compra. Por ejemplo, repasa tu consumo de luz, porque es posible que con pequeños cambios, puedas bajar significativamente tu recibo. Es fácil tener malos hábitos.

¿Qué opinas? ¿Compartes conmigo esa idea de que compramos muchas cosas sin darnos cuenta o crees que no es para tanto? Pues participar en la sección de comentarios.

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