McDonald’s: ¿está barata tras la reciente caída? Análisis fundamental

análisis fundamental mcdonaldsMcDonald’s ha cedido algo de terreno en bolsa en las últimas semanas, lo que reabre la pregunta de siempre: ¿es un buen momento para comprar, y a qué precio tendría sentido hacerlo? Antes de responder, conviene repasar rápidamente quién es esta compañía y cómo le han ido las cuentas recientemente. Recuerda que yo siempre hablo desde el punto de vista de un inversor a largo plazo. Y que no doy recomendaciones de compra, solo mi opinión particular. Tienes que analizar por tu cuenta y sacar tus propias conclusiones.

Una empresa con tres capas

McDonald’s nació en 1940 como un restaurante de barbacoa fundado por los hermanos McDonald, que pronto se especializaron en hamburguesas y crearon uno de los primeros sistemas de comida rápida de la historia. En 1954, Ray Kroc, entonces vendedor de batidoras, vio el potencial del negocio y acabó comprándoselo a sus fundadores en 1961. Desde ahí, la expansión fue imparable: primero por Estados Unidos y Canadá, después por Europa y el resto del mundo, hasta convertirse en una marca presente en más de 100 países.

Hoy la empresa se entiende mejor con una frase que circula entre inversores: es una compañía tecnológica disfrazada de inmobiliaria, disfrazada a su vez de cadena de restaurantes. Y tiene bastante de cierto. McDonald’s posee el 80% de los locales donde opera y el 56% del suelo bajo ellos, lo que convierte a los alquileres en casi un 40% de sus ingresos totales. A eso se suma una capa tecnológica cada vez más relevante (app de fidelización, big data, kioscos digitales) y, por supuesto, el negocio clásico de restaurantes, hoy franquiciado en un 95% de los casos. Esa combinación explica por qué el 62% de las ventas viene de los franquiciados, y dentro de ese importe, el 63% son alquileres antes que royalties.

En cuanto a tamaño, en julio de 2026 ronda los 200.000 millones de dólares de capitalización, similar a PepsiCo o Inditex, y muy por delante de sus competidores directos: casi el doble que Starbucks y varias veces el valor de Yum Brands, Chipotle o Burger King. Estados Unidos sigue siendo su mercado más importante, con un 40% de la facturación.

Cómo van las cuentas

En 2025, los ingresos procedentes de los franquiciados crecieron un 5%, mientras que las ventas de sus socios (las de los restaurantes franquiciados, que McDonald’s también sigue de cerca) subieron un 7%. En conjunto, los ingresos totales avanzaron un 4% y, como los gastos crecieron menos (un 2%), el resultado operativo mejoró un 6%, con un margen operativo del 46%. El beneficio neto subió un 4%, pero el beneficio por acción lo hizo algo más, un 5%, gracias a las recompras de acciones.

El primer trimestre de 2026 ha sido incluso mejor en términos de crecimiento: ventas al alza un 9%, beneficio operativo un 12% y margen operativo del 45%, muy en línea con el año anterior. Eso sí, solo es un trimestre, y la propia empresa habla de un entorno complicado y de un crecimiento moderado para el resto del año.

La generación de caja sigue siendo sólida, con un flujo de caja libre que ronda los 7.000 millones de dólares anuales. La deuda neta se sitúa en unos 39.200 millones, lo que da una ratio de 2,7 veces el EBITDA: una cifra que no resulta preocupante para una empresa con ingresos tan predecibles y un patrimonio inmobiliario tan importante. Sí llama la atención que el patrimonio neto contable sea negativo, pero se debe a años de recompras y dividendos generosos, no a pérdidas acumuladas.

Un crecimiento moderado pero constante

Mirando los últimos 20 años, los beneficios de McDonald’s han crecido a un ritmo medio del 4,8% anual, aunque con fases de estancamiento y otras de aceleración; en la última década el ritmo ha sido algo mayor, del 6,6%. La cotización ha seguido una tendencia parecida: creciente a largo plazo, pero con bastantes altibajos por el camino, sobre todo desde el cambio de estrategia hacia el modelo más franquiciado. Sin exagerar las expectativas, parece razonable pensar en un crecimiento futuro de en torno al 5% anual, propio de una empresa que opera en un mercado maduro.

Dividendo y recompras

McDonald’s acaba de subir su dividendo trimestral hasta 1,86 dólares (7,44 dólares anuales), con un payout del 61% sobre beneficio. Ya no es solo una aristócrata del dividendo: desde hace unas semanas es oficialmente un «rey del dividendo», con más de 50 años consecutivos de subidas. A eso se añaden las recompras de acciones, que junto al dividendo consumen prácticamente el 100% del flujo de caja libre, tanto en 2025 como en el primer trimestre de 2026. Esto es positivo para el accionista actual, pero también indica que hay poco margen para aumentar la remuneración sin recurrir a más deuda.

Fortalezas y riesgos

A favor de la empresa está su modelo ligero basado en franquicias, unos flujos de caja muy predecibles y relativamente resistentes en las crisis, un poder de marca enorme que facilita subir precios, las ventajas de la escala, una digitalización cada vez más avanzada y un parque inmobiliario que contablemente está infravalorado (con opciones de sacarle partido, como ya han hecho otras empresas mediante un spin off inmobiliario).

En el lado de los riesgos, destaca el payout tan elevado, que deja poco margen si los resultados empeoran; el hecho de operar en un mercado maduro y saturado; cierta exposición a los consumidores de renta media y baja, más sensibles en épocas de inflación; la tendencia de fondo hacia hábitos de alimentación más saludables, que no encaja bien con su producto; una deuda moderada pero sensible a los tipos de interés; y la dependencia de que a sus franquiciados les vaya bien el negocio.

Entonces, ¿está barata?

Con la acción cotizando alrededor de 280 dólares, McDonald’s se paga a un PER de unas 23 veces beneficio (28 veces si usamos el flujo de caja libre en vez del beneficio contable), y ofrece una rentabilidad por dividendo del 2,7%. A este precio, y pese a la caída reciente, me parece una empresa cara. No hay que olvidar que en los últimos años el mercado le ha ido asignando un PER cada vez más alto, pasando de niveles de 17 veces (o menos) antes de 2020 a rondar las 25 veces desde entonces, así que la subida de la cotización se explica tanto por la mejora de resultados como por esta expansión de múltiplos, que en algún momento puede corregir.

Mi opinión, como inversor particular, es que, para hacer una primera entrada, o una ampliación pequeña, tendría sentido esperar a que el precio baje hasta un PER de 20 veces, es decir, alrededor de 240 dólares. De hecho, yo mismo entré por primera vez cerca de ese nivel hace un par de años. Para una entrada más fuerte o una ampliación relevante, preferiría esperar a un PER de 17 veces, unos 200-210 dólares; a 205 dólares, por ejemplo, la rentabilidad por dividendo subiría hasta el 3,6%, un nivel bastante más atractivo.

En cualquier caso, conviene tener presente que McDonald’s no es una empresa de crecimiento explosivo: con un avance medio del 5% anual en beneficios, comprando a 205 dólares habría que esperar unos siete años para alcanzar una rentabilidad sobre coste (YOC) del 5%. Es un negocio sólido y de calidad, con flujos muy predecibles, pero para que la inversión salga realmente rentable, el precio de entrada importa tanto como la calidad de la empresa. Ahora mismo, a 280 dólares, prefiero tener paciencia y esperar una entrada mejor, probablemente ligada a la próxima corrección del mercado.

Si quieres una versión más detallado sobre McDonald’s puede ver el vídeo que le he dedicado hace poco.

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