¿Por qué te preguntan cuál es tu mayor debilidad?
Antes de ver como puedes responder con éxito a esa pregunta, es importante entender cuál es su propósito. Como decía en introducción, la persona que te está entrevistando no quiere pillarte. De hecho, solamente alguien que nunca haya pasado un proceso de selección se sorprendería al escuchar esa pregunta.
No, el verdadero motivo, al igual que todo el resto de la entrevista, es conocerte mejor, dentro de las limitaciones de un formato habitualmente limitado a una hora de charla. En particular, la persona entrevistadora no busca realmente conocer tus debilidades concretas, sino más bien cómo las gestionas y cómo te afectan en el entorno laboral.
No respondas con una virtud disfrazada de pseudo defecto
Quizás la respuesta más clásica a esa pregunta, y también, en mi opinión, bastante equivocada, es optar por responder: “soy demasiado perfeccionista”. Sí, claro, el perfeccionismo puede tener sus inconvenientes en el trabajo, y constituir ocasionalmente un freno. Pero, por lo general, es mucho más una virtud que un defecto. Estás diciendo que cuidas tanto tu trabajo que a veces te pasas. Eso no es una debilidad, y no es una respuesta muy acertada para esa pregunta.
Hay opciones todavía peores, como cuando alguien responde que “trabaja demasiado”. Vamos, que tu mayor debilidad es que vas a tener una dedicación absoluta a la empresa y a tu tarea. ¿No crees que quien te entreviste no se dará cuenta de que estás evitando la pregunta?
Tampoco se trata de ser demasiado honesto con tu respuesta
Ahora vayamos al otro extremo. ¿Te imaginas responder que eres una persona perezosa? ¿O que entras rápidamente en conflicto con otras personas? ¿O que al menor síntoma de cualquier cosa te pides una baja? Obviamente nadie en su sano juicio contestaría así, porque sería asegurarte de que no te contraten.
Por lo tanto, es cierto que tienes que buscar un defecto real pero que no vaya a tener un impacto tan negativo sobre tu trabajo y tu desempeño. Y por supuesto que sea un punto que puedas mejorar y corregir.
Explica tu debilidad y cómo estás trabajando para contrarrestarla
Supongamos que seas una persona a la que le cuesta delegar tareas. Eso es un problema para una organización empresarial, porque crea embudos y no permite un funcionamiento óptimo. Por lo tanto, no es una virtud disfrazada.
Pero es un problema sobre el cuál se puede trabajar. Por ejemplo, puedes explicar como eres consciente de esa limitación, y aprendiendo a confiar en que otras personas hagan las cosas, y también en aceptar que tu forma de hacer algo no tiene porque ser la única válida. Puedes dar ejemplos reales de casos que te han sucedido en el pasado y de cómo has ido mejorando.
Si lo haces así, mostrarás autoconciencia, capacidad para la mejora personal y un enfoque positivo sobre tu forma de aprender y crecer como profesional y como persona.
¿Qué defecto tienes tú? ¿Cómo trabajas para mejorar? Puedes contarlo en la sección de comentarios.