La única constante en la vida es el cambio. En el mundo laboral y profesional, la innovación tecnológica y las evoluciones de los modos de consumo hacen que las necesidades de las empresas y de los consumidores cambien con cada vez mayor frecuencia y profundidad. Pero hay muchos más motivos que pueden llevarte a la necesidad de volver a plantearte tu futuro profesional. En este artículo, vamos a hablar de lo que significa reinventarse en nuestro contexto actual.
Los tiempos han cambiado
Puede que estés buscando nuevos horizontes porque te diste cuenta de que no estabas feliz con tu trabajo actual. Es posible que te hayan obligado a replantear tu vida laboral enseñándote el camino hacia la puerta. O que veas que tus competencias actuales van a ser sustituidas muy pronto por alguna innovación tecnológica. Quizás tu situación personal sea la que te haga reflexionar sobre tu futuro profesional, porque ahora tienes una familia o te tienes que hacer cargo de alguien.
Sea por el motivo que fuera, para ti, los tiempos han cambiado. Y, como decía en la introducción, la única constante en la vida es el cambio. Somos animales de costumbres, y a la mayoría no nos gusta salir de nuestra zona de confort. Pero no es opcional. Salvo quizás en algunos empleos públicos, durante tu vida laboral, vas a encontrarte con grandes cambios, y probablemente más de una vez. Piensa que se supone que trabajemos unos 40 años. Da para muchas sorpresas.
No te asustes. Prepárate. Y abraza el cambio. De ti depende que tu nueva situación sea mejor que la anterior. Seamos sinceros, no depende solo de ti. Pero lo que hagas será muy determinante.
¿Qué significa reinventarse?
Lo definiría como empezar desde cero, tomando el control de tu vida, normalmente en el ámbito laboral, aunque también se podría aplicar a otras áreas o incluso a todos los aspectos de tu vida.
Insisto en el matiz de tomar el control. Reinventarse no es empezar desde cero sin más. Es hacerlo con un plan, con una estrategia, con unos objetivos. Es decir que no te limitas a dejarte empujar por la corriente del cambio. Navegas por esa corriente hasta llegar al destino que ambicionas alcanzar.
¿Cuáles son los pasos para reinventarse?
Aceptar la necesidad de tomar acción
Comenté antes que el cambio puede venir de muchas formas. Sus causas pueden ser internas, como cuando decides que lo que haces ya no te encaja, o externas, en el caso de un despido, por ejemplo. Pero, en todos los casos, hace falta que aceptes una realidad: la necesidad de que empieces a actuar. Si sientes que te hace falta un cambio profundo, no lo dejes pasar. Si te obligan, toma el control, para que no sean las circunstancias las que te impongan una nueva realidad que probablemente no te gustará.
No es fácil aceptar la necesidad de actuar. La comodidad, los miedos, la incertidumbre, pueden ser frenos muy potentes. Pero si haces el esfuerzo de analizar las cosas, podrás tomar el control de tu vida.
Reflexionar tranquilamente sobre lo que quieres hacer
Los cambios vitales son de suma importancia para tu equilibrio y tu felicidad. Es mejor no precipitarse, y pensar muy bien sobre lo que quieres lograr de verdad. Algunas personas tienen una vocación muy definida, otras muchas no tienen muy claro lo que les gustaría hacer. Reflexionar y ponderar ayuda a tenerlo más claro.
¡Cuidado con los espejismos! Es frecuente encontrarse con personas que creen que su sueño es un tipo de trabajo concreto, porque tienen una visión muy romántica de esa actividad. Pero si tienen la oportunidad de ejercerla, se dan cuenta de que no era para nada lo que pensaban. Por eso la reflexión y el análisis son imprescindible para reinventarse. Tienes que encontrar un objetivo que realmente te podría gustar.
Hacer un balance de competencias
Ahora sabes donde te gustaría llegar. Solo hace falta que conozcas tu punto de partida. Y allí es donde entra en juego el balance de competencias. Es un concepto que expliqué en detalle en otro artículo, al que te remito. Resumiendo, se trata de analizar lo que sabes hacer, tus conocimientos y tus habilidades personales, con la idea de identificar qué te haría falta para llegar hacia tu objetivo.
Lo típico es que vayas a necesitar formarte en algo muy concreto, y probablemente conseguir alguna experiencia profesional que te permita mejorar tu perfil en el área que te interesa.
Llegado a este punto, puede que consideres que tu objetivo es demasiado ambicioso, y que te costaría demasiado lograrlo. Entonces tendrás que decidir si vuelves a reflexionar sobre otra opción, o si te arriesgas y lo das todo para lograr tu sueño, aceptando que las cosas puedan no salir bien.
Ir tomando los pasos necesarios para cumplir tu objetivo
Ya está. Tienes un objetivo claro. Conoces tu punto de partida. Has dibujado el camino para llegar hasta allí. Ahora tienes que ser consistente y actuar. Es posible que llegar a tu objetivo sea más complicado que lo que habías pensado. O quizás sea más fácil. Pero, si tienes clara la meta, y dedicas los esfuerzos necesarios, es muy probable que llegues a ese nuevo perfil profesional que ambicionabas.
Mantenerte alerta para posibles nuevos cambios
Reinventarse es un proceso de cambio profundo, que tiene un principio y un fin. Cuando llegues a tu nueva situación, muy probablemente se convertirá en estable. Tendrás un trabajo, con sus rutinas y sus sorpresas, y entrarás en una nueva zona de confort.
Cuando suceda, me parece importante que seas consciente de que un nuevo cambio puede ser necesario más adelante. Y no debería asustarte, porque ya habrás conseguido evolucionar, tomando el control de tu vida.