Balance de competencias y proyecto profesional

balance-de-competenciasUn balance de competencias es el análisis y la valoración de las competencias profesionales y personales, así como de las aptitudes y motivaciones de una persona. Lleva a la definición de un proyecto profesional realista y adaptado al mercado de trabajo, y en caso necesario, a la definición de un proyecto de formación.

Así define la Wikipedia en francés al balance de competencias, una herramienta muy útil para cualquier persona que quiera buscar trabajo o hacer algunos cambios en su carrera profesional. Aunque la definición ha quedado bastante clara, vamos a detallar un poco más en que consiste.

 

Los dos elementos fundamentales

Un buen proyecto profesional debe cumplir dos elementos claves: la competencia y el gusto.

Sería absurdo procurar ser candidato a un trabajo por el cual no se dispone de las competencias necesarias (formación, experiencias, habilidades personales), porque las empresas nunca van a contratar a alguien que no cumpla este requisito.

Es una equivocación optar a un trabajo que no nos gusta, primero porque, como decía Steve Jobs, la única forma de hacer un gran trabajo es amar lo que haces, y segundo porque el trabajo es la actividad a la cual más tiempo dedicamos de nuestra actividad consciente, y por lo tanto un trabajo que no nos gusta es incompatible con nuestra felicidad.

 

Las preguntas necesarias a un balance de competencias

Para hacer un análisis de lo que sabemos hacer y lo que queremos hacer es necesario responder a muchas preguntas, de diversas categorías:

Formación

Este grupo incluye preguntas sobre los estudios, las formaciones recibidas dentro de la empresa, o la autoformación que una persona haya podido adquirir por su cuenta (por ejemplo leyendo o investigando por Internet).

Experiencia profesional

Además de lo más evidente (como las experiencias profesionales que normalmente se mencionan en el currículum), las preguntas de este grupo incluyen otras actividades donde hayamos podido ejercer tareas parecidas, como las asociaciones.

Preferencias en el trabajo

Es una parte clave para encontrar un trabajo que pueda gustar a una persona. Las preguntas son muy numerosas, ya que tienen que identificar patrones de interés. Por ejemplo, se busca saber si a una persona le gusta trabajar en tareas minuciosas y muy especializadas, o al contrario prefiere una visión más generalista sobre distintos aspectos. ¿Trabajar con números o con personas? ¿Trabajar en equipo o de forma independiente? Etc.

Hobbies

Las preferencias personales y los hobbies también son indicadores de lo que le gusta a una persona, y por eso el balance de competencias debería incluir algunas preguntas específicas.

 

Del balance al proyecto profesional

Una vez que se analizan las respuestas a todas esas preguntas, se identifican algunas pistas interesantes de posibles puestos de trabajo que correspondan tanto a la experiencia como a las preferencias personales. En este caso pueden suceder varias cosas:

– existen puestos de trabajo que corresponden al proyecto profesional

Es la situación ideal, y ahora que se han identificado las diferentes opciones de trabajo, la persona tiene que dedicar su energía a poner en marcha su estrategia para lograr alguno de esos empleos que corresponden a su perfil.

– hay puestos relacionados con las motivaciones, pero no con la experiencia

En este caso se pone en marcha una estrategia de formación complementaria, para adaptar el perfil profesional a los requisitos del puesto de trabajo. También se puede optar provisionalmente a un trabajo que no guste especialmente, pero que permita adquirir la experiencia necesaria.

Después de esas acciones correctoras volvemos a la primera situación.

– hay puestos relacionados con la experiencia, pero no con las motivaciones

En este caso, hay que seguir trabajando. No es buena idea optar a un trabajo que no vaya a gustar, por mucho que se tenga las competencias para ello. Como por otra parte es difícil imaginar que una persona no tenga ninguna motivación que pueda ser relacionada con algún trabajo concreto, habrá que seguir investigando.

 

¿Donde hacer un balance de competencias?

Existen diversas herramientas para definir claramente lo que sabemos hacer y lo que queremos hacer.

Los tests en línea

Si buscas con términos como “test de orientación profesional” en Google encontrarás diversas páginas con tests gratuitos o de pago que pretenden indicarte el proyecto profesional más acorde para ti en función de tus respuestas a preguntas sobre tus gustos o tus habilidades. La mayoría son demasiado simples, pero no pierdes nada por probar.

Los profesionales de R.R.H.H.

Si quieres un trabajo más personalizado y profesional, lo más recomendable es que contactes con empresas especializadas en asesoramiento de recursos humanos. Te darán la oportunidad de entrevistarte con un profesional con quien podrás dialogar sobre tus inquietudes y motivaciones, y diseñar juntos un proyecto profesional.

Puede parecer caro, pero también se puede considerar una inversión muy rentable a largo plazo. Teniendo en cuenta que tenemos que trabajar unos 40 años, no está mal dedicar un poco de tiempo y dinero para asegurarse de no errar el camino.

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