6 recursos para trabajar por tu cuenta

trabajar por tu cuenta recursos¿Te has planteado iniciar tu propio negocio? Ser tu propio jefe tiene algunas ventajas, pero también te exige más esfuerzo que un trabajo asalariado, ya que además del trabajo habitual, tienes que conseguir los clientes, y cuidar todos los aspectos de tu actividad, desde la imagen de marca hasta la contabilidad. Te propongo 4 recursos para ayudarte a trabajar por tu cuenta.

Encuentra el negocio que encaja con tu perfil

Muchas personas me suelen preguntar por ideas de negocio. Existe una creencia muy arraigada de que la idea es más importante que la persona que la lleva a cabo. En realidad, no es así. Para que un negocio tenga éxito tiene que tener el equipo adecuado. En caso de proyecto unipersonales, como trabajar por tu cuenta, significa que tú tienes que encajar con lo que vas a hacer.

¿A qué me refiero? Simple. A qué tengas el perfil educativo y profesional que mejor encaja con el negocio. Es decir, que estés preparado para ese puesto y tengas experiencia. Por supuesto, también tienes que tener una personalidad compatible.

Déjame ponerte un ejemplo. Si quieres dedicarte a la compraventa de camiones usados, lo harás mucho mejor si sabes como funcionan y conoces los vehículos (formación), si has trabajado antes en un concesionario de vehículos industriales (experiencia) y si tienes las aptitudes personales de un vendedor (personalidad).

Preparar el plan de negocio

Antes de lanzar tu actividad, es recomendable que hagas un estudio de viabilidad, también llamado business plan o plan de empresa. Se trata de estudiar en detalle todos los aspectos relevantes de tu proyecto, y plasmarlos en un documento donde tanto los aspectos comerciales, de competencia, o de personal estén registrados claramente junto a unas previsiones económicas de rentabilidad y de evolución de tesorería. Puedes conseguir más información sobre el plan de negocio aquí.

No se puede predecir el futuro, pero conocer en detalle tus gastos y los márgenes que manejas te dará informaciones importantes. Por ejemplo, sabrás cuanto tienes que vender cada mes para empezar a ganar dinero.

Cuida tu imagen de marca

Tu imagen de marca es lo primero que los clientes potenciales o tus socios de negocio van a saber de ti. No basta con que cuides tu aspecto (aunque por supuesto es importante), sino que también deberías trabajar la imagen corporativa con elementos tan importantes como la tarjeta de visita o artículos promocionales para empresas. Y para ayudar a que la balanza se incline a tu favor, puedes tener un detalle hacia tus clientes, dándoles algún artículo práctico que lleve la firma de tu empresa. Puedes encontrar muchos regalos publicitarios en páginas especializadas.

Encuentra a tus primeros clientes

Siempre es difícil arrancar un negocio desde la nada, pero con Internet las cosas se han vuelto un poco más fáciles. Por ejemplo, hoy en día puedes contar con plataformas especializadas que ponen en contacto a los freelance con los clientes que necesitan sus servicios. Si usas este tipo de herramienta puedes ir construyendo tu reputación y conseguir cada vez más ventas. Eso sí, tendrás que competir con muchos otros proveedores. Una de las plataformas más reconocidas es esta de aquí.

¿Alquilar un local o trabajar desde casa?

Si vas a montar un restaurante, no puedes elegir. Pero, en muchos casos, cuando decides trabajar por tu cuenta, una de las preguntas habituales es donde establecer tu oficina. Por lo general, trabajar desde casa es una buena opción inicial. Más adelante, merece la pena invertir en un local o al menos un despacho compartido. Es cuestión de imagen, pero también viene bien para socializar. Puedes buscar una oficina en Idealista o Fotocasa, o analizar la oferta de los centros de negocios como Regus.

Encuentra a asesores de confianza

Trabajar por tu cuenta no significa que tengas que resolver todo solo. Hay aspectos para los cuales vas a necesitar apoyo. Normalmente, los asesores que vas a necesitar son una gestoría (para todo el tema de contabilidad y de fiscalidad) y un abogado, para resolver cuestiones jurídicas, redactar contratos, pelear con los clientes que no pagan, por ejemplo. Pero dependiendo de tu tipo de actividad, puedes tener que necesitar a otros profesionales. No dudes en comparar sus honorarios y servicios y a negociar.

Si te ha gustado el artículo, puedes abonarte a mi fuente RSS. También puedes seguirme en Twitter aquí.

Artículos relacionados:

Deja un comentario


*

(Spamcheck Enabled)