5 cosas a tener en cuenta antes de pedir un crédito rápido

Vivimos en constante trasformación. Un día tenemos pareja y al día siguiente estamos solteros  o empezando un nuevo amor. Tu empresa decide que, aunque el viernes estuvieras residiendo en una ciudad del norte con vistas a la playa, el lunes empezarás a trabajar en un seco páramo de la meseta.  Incluso puedes quedarte en el paro, o abrir tu propia empresa, de la noche a la mañana.

Se mueve el suelo bajo tus pies y, de pronto, te ves en una tesitura que no habías previsto. Necesitas dinero, rápido… y no lo tienes. ¿Cómo alquilas el nuevo apartamento? ¿Cómo pagas los dos meses de fianza? ¿Cómo te las apañas para hacer una mudanza de 500 kilómetros?

En los últimos años con el crecimiento de Internet, han surgido compañías de minicréditos urgentes que prestan pequeñas cantidades de dinero como -entre 100€ y 5000€-con plazos muy cortos de devolución -30 días-  y con muy pocos requisitos – el DNI, un teléfono, una nómina y un número de cuenta son a menudo suficientes.

Dinero sencillo ¿verdad? No hay que confiarse. Estas empresas suelen tener un costo elevado, con el que asumen el riesgo de este tipo de operaciones.

Si te encuentras en una situación de urgencia y te planteas acudir a una de estas compañías a solicitar un préstamo personal hay 5 cosas que tienes que tener en cuenta antes de tomar la decisión y firmar.

Y recuerda: nunca pidas un crédito urgente si no tienes la certeza de poder devolverlo en el plazo estipulado (que suele ser corto). No solo sería pan para hoy y hambre para mañana, sino que empeorarías tu situación con los intereses a pagar.

1. Calcula exactamente cuanto dinero necesitas y no pidas (mucho) más

En los tiempos anteriores a la crisis era muy normal que cuando ibas a pedir un préstamo para comprar una vivienda, el banco te convenciera y te diera más dinero del que pedías. Terminabas amueblando el piso, con un coche nuevo y con unas vacaciones en el Tibet. Cuando cambiaron las tornas muchas familias se vieron en apuros, algunas veces en la calle. Es importante que cojas la calculadora y hagas cuentas. Pero aplicando el sentido común. No solicites mucho más de lo que necesites pero tampoco te arriesgues a quedarte corto. En un termino medio suele estar la virtud.

2. Compara, compara y vuelve a comparar.

Una vez que tienes claro cuánto, ahora lo importante es dónde. Es verdad que estás en una situación de urgencia, precisas de dinero con urgencia y no puedes dilatar las gestiones innecesariamente. Pero piensa que con Internet, una tarde delante de la pantalla da mucho de sí. La red está llena de comparadores y de foros, donde puedes ver las opiniones de profesionales y de personas reales,  su experiencia. Utiliza también simuladores de crédito. Te dan una idea muy aproximada de cuánto tendrás que devolver y en qué condiciones. Una hora en el teclado puede evitar años de deudas. Y lo decimos en serio. Las estipulaciones de las empresas de microcrédito pueden ser tales que un pequeño retraso en el pago signifique que tu deuda se multiplique por 3 por 4 o por 10. Elige compañías fiables y conocidas.

3. Léete el contrato y rellena con cuidado el formulario

Dicen que el diablo está en los detalles. En este tipo de transacciones está en la letra pequeña del contrato. Cada compañía tiene unos requerimientos distintos, así que te toca leer. No sólo leer. Tienes que entender por completo todas las cláusulas: las relativas a los intereses, al plazo de vencimiento, a los recargos por demora… ¡Todo! Y si algo no te queda claro no hagas la operación. Así de sencillo.

Si finalmente te decides, mucho cuidado en cómo rellenas el formulario. Revísalo al menos 3 veces antes de dar a ENVIAR.

4. Atención al TAE

El anuncio que has visto dice que te dan 5.000 euros al 0% ¡Increíble! Pues claro que es increíble. Lo que esconden de tu mirada en estas ofertas son cosas como los gastos de gestión, los intereses de demora, las comisiones de apertura o las de cancelación. Un crédito al 0% puede resultar más caro que un al 10%. Por eso el Banco de España obliga a todas las entidades crediticias desde 1990  a sumar todos esos gastos y enseñarlos en un lugar bien visible de la página web. Eso es el TAE (Tasa Anual Equivalente o Tasa Anual Efectiva). Ese el precio real de tu crédito.

5. Nunca debes pagar antes de recibir el préstamo

Internet es el medio propicio para estafadores que se aprovechan de nuestro desconocimiento y nuestra urgencia. Sé precavido y actúa con cautela. Una página que tiene una ‘s’ al final de https es una buena señal, aunque no suficiente. Quiere decir que tiene protegidas sus comunicaciones. Una garantía de fiabilidad. También sospecha de ofertas que te obliguen a pagar comisiones antes de la concesión del crédito. Es ilegal. Y además una señal inequívoca de que te quieren engañar.

Internet tiene un amplia oferta de entidades serias y eficientes cuyo razón de ser es ayudarte cuando tienes un apremio de dinero. Por su puesto que no te lo regalan, pero si sigues unas elementales reglas de sentido común y tienes en cuenta las 5 cosas que te hemos explicado, obtendrás préstamos personales urgentes de un modo ventajoso.

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