El dinero negro y la economía sumergida: ejemplos de un egoísmo autodestructor

ejemplos economía sumergidaEl dinero negro y la economía sumergida existen en todos los países.. Por definición son difíciles de medir, como todas las actividades ilegales. Sin embargo, no cabe duda que en España esa economía paralela tiene una importancia considerable. No es una casualidad que este país fuese el que más billetes de 500 euros tenía en circulación, a pesar de contar con la mitad de población que Alemania, economía con una renta media muy superior y una tradición de usar grandes billetes.

La economía sumergida: un 17% del PIB

Según varios experto, el peso de la actividades no declaradas en la economía nacional es de alrededor del 17% del PIB. Más grave, el importe de impuestos que pierde el Estado por esas prácticas es de cerca de 30.000 millones de euros. Eso representaba un 8% del presupuesto del Estado en el momento de la redacción del artículo.

Si te preguntas qué hacer con el dinero negro, una respuesta sería financiar la sanidad, la educación y las pensiones, por ejemplo.

Ejemplos de economía sumergida en España

Algunos de los casos clásicos de dinero que escapa al control del estado, aparte de las actividades illicitas y los diversos tráficos:

  • Los profesionales que no te cobran el IVA para hacerte un favor y que pagues más barato. En realidad lo hacen para no declarar la venta y pagar menos impuestos.
  • Las personas que venden sus casas por un precio oficial inferior a lo que han cobrado. De nuevo, es para no tener que pagar los impuestos que tocarían.
  • Personas que combinan una pensión o la prestación por desempleo con otro trabajo no declarado.
  • Profesionales y comercios que no declaran lo que ingresan en efectivo.

Y claro que hay grandes empresas que usan paraísos fiscales, políticos que defraudan y muchos ejemplos más de economía sumergida. Pero me ha parecido mirar también los casos más habituales por importes más pequeños.

Los argumentos a favor de la economía sumergida

Una de las características de España es que muchas personas que no declaran sus ingresos hablan con relativa facilidad de ello. Sus argumentos más frecuentes son diversos. Los más frecuentes son:

  • Aquí nos matan a impuestos. Si los pago todos tengo que cerrar.
  • La economía sumergida no es tan mala, permite a parados sobrevivir con unos pocos ingresos en tiempos de crisis.
  • Si tuviera que pagar las cotizaciones sociales de todos los empleados no podría contratar a nadie.
  • ¿Por qué voy a pagar impuestos? Si el Estado está fatal gestionado por unos corruptos que roban todo lo que pueden.

De hecho, está tan normalizado el tema que si buscas “qué hacer con dinero negro” te encontrarás con consejos para blanquear en publicaciones relativamente serias.

La realidad: un egoísmo autodestructor

El trabajo en negro, o cualquier actividad no declarada, solo tiene sentido para las pocas personas involucradas en la transacción. El beneficio inmediato es evidente, pero lo miremos por donde lo miremos, no deja de ser una práctica egoísta.

Se busca el beneficio personal a corto plazo, sin pensar en las consecuencias a medio y largo plazo.

Además, el dinero negro tiene un efecto autodestructor. Cuantas más personas haya que no declaren sus ingresos reales, menos impuestos se pagan y más complicado es para el Estado financiar los servicios sociales.

No se trata de echar toda la culpa al dinero negro, ya que evidentemente hay más causas (corrupción, despilfarro, mala gestión, evasión fiscal de grandes empresas, etc). Pero una actividad ilícita que resta cada año 30.000 millones a los ingresos del Estado contribuye a fragilizar el sistema de justicia redistributiva.

A medio plazo, las mismas personas que no declaran sus ingresos serán las que sufran de los recortes del sistema de bienestar, empezando por las clases medias.

No podemos pedir honestidad a los representantes si no somos honestos

Suena a grandes palabras vacías, pero es cierto.

¿Con qué derecho pretendemos que los políticos dejen de robar el dinero público si lo hacemos también?

¿Qué legitimidad puede tener alguien que no paga todos los impuestos que debería para exigir que se gestione mejor el dinero común?

Existe una tremenda doble moral en gran parte de la sociedad española, y si cambiara, aunque fuese un poco, sería un gran paso para salir de la crisis.

Eso no significa ser tontos. Es normal buscar todas las posibilidades que nos deja la ley para intentar pagar el menor importe de impuestos posible, pero aprovechar los derechos y saltarse la ley son dos cosas muy distintas.

 

 

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