Cada año, cuando empieza la campaña de la renta, muchas personas tienen dudas respecto al resultado del modelo 100 de IRPF. Hace un tiempo expliqué el significado de renta a devolver. En esta ocasión, vamos a analizar qué significa el signo positivo o negativo en el resultado de la declaración. ¿Cuál corresponde a pagar de más y cuál corresponde a que te van a devolver dinero?
¿Dónde se ve el resultado de la declaración?
Una vez hayas rellenado todos los apartados de ingresos y gastos deducibles dentro de tu declaración de la renta, el programa de Hacienda hace un cálculo y compara lo que has ido pagando durante el año, es decir la suma de retenciones y pagos a cuenta, con lo que deberías haber pagado en función de tu situación personal y de las deducciones existentes.
Lo puedes ver en dos sitios en la declaración.
- El primero es la casilla 0670, que aparece como “Resultado de la declaración” en una sección llamada “Determinación de cuotas líquidas y resultados”.
- El segundo sitio es la casilla 0695 de la hoja “Ejercicio 202X – Documento de ingreso o devolución”, en el apartado “Resumen de la declaración”, esa casilla se llama “Resultado a ingresar o devolver”.
¿Qué significa que salga negativo el resultado de la declaración?
Cuando el IRPF que pagaste a la Agencia Tributaria durante el año es superior a lo que deberías haber pagado según el cálculo de la declaración, el resultado sale negativo. Es decir que Hacienda tendrá que devolverte el dinero que percibió de más.
Para muchas personas, que salga la declaración a devolver se considera una buena noticia, porque se recupera dinero. En realidad, es una cuestión de punto de vista. Porque un dinero tuyo estuvo custodiado por Hacienda durante muchos meses y no te pagan intereses por ello.
¿Qué significa que el resultado de la declaración salga positivo?
En este caso, el IRPF que pagaste durante el año era menos de lo que deberías haber pagado, y por lo tanto tendrás que hace un pago adicional. Es lo que se conoce como “resultado a ingresar”.
Por desgracia, la mayoría de las veces las personas no están bien informadas de que les tocará pagar en la declaración del año siguiente. Y, cuando se trata de un importe significativo y es una sorpresa, se puede entender que se considere algo malo.
Eso ocurre, por ejemplo, cuando alguien cambia de empresa durante el año, y el segundo sitio le retiene menos IRPF. Si hubiese más educación financiera sobre este asunto, las personas sabrían que en realidad tienen que ahorrar el dinero del impuesto en previsión de la renta, y estarían contentas de poder pagarlos muy tarde. Pero a la mayor parte de la gente la pilla desprevenida.
Aprendamos a fijarnos en la cuota resultante de la autoliquidación, no en el resultado
Entiendo que, para la mayoría de las personas, la preocupación más inmediata respecto a la campaña de la renta es si toca a pagar o a devolver. En otras palabras, se quiere saber si el signo del resultado de la declaración será positivo o negativo, respectivamente.
Sin embargo, la cifra que cualquier ciudadano debería conocer no ese saldo entre los aportes del año y lo que toca pagar realmente. Lo importante es precisamente la cuota resultante de la autoliquidación, es decir la casilla 0595.
¿Por qué es importante? Porque es la cantidad que has pagado realmente a Hacienda en concepto de IRPF para todo el año. Apostaría a que la mayoría de la gente sabe si ha pagado o recibido 200 o 300 euros después de hacer la declaración, pero ignora si en total pagó 3.000, 4.000, o 6.000 euros de IRPF. Compara tu sueldo neto mensual con lo que pagas de renta al año.
¿Cómo actuar según el signo del resultado de la declaración?
Haciendo una simulación rápida con los datos del borrador y las deducciones a las que te podrías acoger puedes saber rápidamente si te saldrá a ingresar o a devolver. A partir de allí, deberías hacer lo siguiente:
- El resultado de la declaración es negativo: preparas y presentas la declaración lo antes posible, a principios de abril, para que te devuelvan el dinero lo antes posible también.
- El resultado de la declaración es positivo: te esperas a las últimas semanas de junio para presentar la declaración y hacer el pago. Pero no te pases del plazo máximo. No quieres tener que pagar intereses de demora.
Resumiendo
Si el resultado de tu declaración sale positivo, te toca ingresar más dinero a la Agencia Tributaria. Haces la declaración en junio. Si, al contrario, el saldo es negativo, podrás recibir una devolución, y es mejor hacer la declaración en abril.