
– Este año me sale renta a devolver.
– ¡Qué suerte! A mi me toca pagar.
Esta es la típica conversación que se escucha entre amigos, o en el trabajo, cuando empieza la campaña de declaración de la renta. En otro momento, escuchamos como un presentador de televisión entrevista a un futbolista, y este le cuenta que este año la declaración le salió a devolver, con la consiguiente reacción de estupefacción del periodista. Detrás de todas estas conversaciones, siempre el mismo error: confundir el ajuste del cálculo de impuestos sobre la renta con lo que se paga realmente.
¿Cómo funciona la declaración de la renta?
En España, la principal fuente de ingresos del Estado es el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que se ingresa de diversas maneras:
- Retención sobre los sueldos de los asalariados
- Retención sobre las facturas de algunos autónomos
- Pago a cuenta trimestral del resto de los autónomos
- Retención sobre intereses bancarios (cuentas, depósitos)
- Otras retenciones
De estas maneras, el Estado cobra el impuesto a lo largo del año, pero estas retenciones tienen el carácter de un pago a cuenta. Es decir que el contribuyente adelanta esos importes a Hacienda, a la espera de saber cuanto tiene que pagar realmente. Luego, cuando llega la campaña de la renta, se calcula el importe exacto y se paga o se recupera la diferencia.
La renta a devolver y a pagar viene de una previsión imperfecta
¿Por qué tantas molestias? ¿No sería más fácil pagar de una vez lo que se debe y ya está?
Por supuesto. Pero es que el sistema tributario no es tan simple.
Existen múltiples normas y condiciones, además de la variedad de las situaciones familiares. Sin embargo, para minimizar los inconvenientes, Hacienda procura ajustar sus criterios de retención a la realidad del impuesto final.
Retención sobre nóminas
La mayor parte del IRPF se ingresa por la renta del trabajo por cuenta ajena, es decir sobre los sueldos de los asalariados. Por eso se han diseñado unos porcentajes de retención en función del sueldo anual del trabajador. En caso de haber trabajado todo el año en la misma empresa, y de no tener otros ingresos ni deducciones especiales, normalmente esta previsión es bastante cercana al importe final de los impuestos a pagar. Es decir que el importe a ajustar, a devolver o a pagar, es pequeño.
El IRPF de los autónomos
Para las autónomos, cuyos ingresos varían mucho más que los asalariados hay dos formas de conseguir el pago a cuenta del IRPF. Se procede a una retención en las facturas para los profesionales. Mientras los autónomos en actividad empresarial hacen un pago a cuenta en función de los beneficios del trimestre. En este caso, es bastante acertado para un autónomo con unos ingresos medios. Sin embargo, los que facturan poco tienen mucho a devolver a final de año, y los que facturan mucho suelen tener que pagar una gran diferencia de impuestos.
No hay dos situaciones iguales
Aunque Hacienda procura ajustar sus retenciones a la realidad, hay que reconocer que sería imposible conseguirlo, porque no hay dos familias iguales.
En algunas parejas, trabajan los dos, en otras solo una persona. Luego esas parejas pueden decidir hacer una declaración conjunta o individual, en función de lo que mejor salga.
Unos tienen derechos a deducción (hipoteca, alquiler) que otros no tienen. Unos tienen hijos o personas discapacitadas a cargo y otros no. Unas personas destinan parte de sus ingresos a ayudar a ONGs (algo parcialmente deducible) y otras no. Unos ingresan dinero extra de distintas partes (depósitos, operaciones en bolsa, inmuebles en alquiler) y otros no.
Todas esas variables, y muchísimas más, hacen que no sería posible ajustar la retención de Hacienda a la realidad de cada uno. Por eso, es necesario hacer una previsión y ajustarla durante la campaña de la renta.
¿Qué significa renta a devolver?
Como se entiende de lo anteriormente explicado: tener una declaración de la renta a devolver significa que a lo largo del año, el importe de IRPF que hemos pagado ha sido mayor a lo que deberíamos haber pagado en nuestra situación.
Ejemplo: una persona ha tenido una retención de 500€ cada mes sobre su sueldo, y ha pagado entonces 6.000€ en todo el año. Cuando llega la época de la renta, tiene derecho a unas pocas deducciones y le toca a devolver 400€.
¿Qué quiere decir renta a pagar?
Cuando te toca a devolver, como ya vimos, es que pagaste de más. La renta a pagar es la situación contraria. Significa que las retenciones del año no han sido suficientes, y que hay que pagar algo más de IRPF.
Ejemplo: una persona ha tenido una retención total de 3.000€ pero viendo otros ingresos que no estaban sujetos a retención, cuando hace la declaración anual resulta que le faltan 500€ por pagar.
Que toque a devolver en la renta no es mejor que cuando toca pagar
Se ve claramente en los dos ejemplos anteriores que la primera persona pagó 5.600€ de IRPF en todo el año, mientras la segunda solo pagó 3.500€. Sin embargo, no sería raro ver un diálogo entre ambas donde la primera se alegra y la segunda se queja.
En realidad, es mejor que toque a pagar que a devolver, porque lo segundo significa que le has ido prestando gratis dinero a la Hacienda Pública durante todo un año, y buena parte del siguiente. Mientras cuando toca a pagar es al revés: te quedaste el dinero que en realidad tendrías que haber pagado mucho antes.
Solamente las personas que no tienen una buena planificación financiera y no disponen de ahorros para hacer frente a imprevistos se sentirían perjudicadas por tener que pagar más tarde.
Sin embargo, hay que reconocer que por tranquilidad, lo ideal es que la retención de Hacienda se ajuste lo mejor posible a la realidad, y que el importe de ajuste, a favor o en contra, sea muy pequeño.
El caso de las personas que cambian de trabajo
Donde suele fallar el sistema es cuando una persona cambia de trabajo durante el año. La primera empresa que la tenía contratado le habrá retenido el porcentaje correcto. Pero la segunda tiene que aplicar el porcentaje de retención como si lo que el empleado vaya a cobrar fuera su único ingreso del año. De allí que la retención sea muy inferior a lo que debería, llevando a esas personas a tener que pagar mucho durante la campaña de la renta. Me parece que se podría resolver fácilmente, pero de momento sigue ese gran fallo. Así que, si cambias de trabajo durante el año, es muy improbable que te salga a devolver la declaración de la renta.
Haz siempre un borrador de tu declaración de la renta
Sé que si has llegado hasta este artículo, probablemente será porque estabas buscando lo que significa renta a devolver. Pero, aprovecho la oportunidad para comentarte que siempre hagas una simulación de tu declaración de la renta.
Lo comento porque muchas personas con ingresos bajos no tienen la obligación de presentar la declaración de la renta, y normalmente se alegran de no tener que hacerla. Pero, en la mayoría de los casos, si la hicieran les saldría a devolver. Merece la pena averiguar como sale el resultado de la declaración antes de decidir, ¿no crees?
¿Te ha quedado claro qué significa renta a devolver? ¿Estás de acuerdo en que es mejor que te salga a pagar? Comparte tu opinión en la sección de comentarios.
1 comentario en «Renta a devolver: ¿qué significa?»