Retenciones del IRPF y tributación real: te explico la diferencia

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Cada año, cuando transcurre la campaña de la renta, suelo tener conversaciones interesantes con amigos y conocidos respecto a los impuestos. Resulta que muchas personas no saben realmente cuanto pagan de IRPF, ni como funciona el sistema tributario. Existen muchas confusiones sobre las retenciones de IRPF, la tributación real de una persona e incluso el resultado de la declaración. Por eso voy a intentar explicar las cosas de una forma sencilla.

El principio básico: retenciones de IRPF durante el año y ajuste final con la declaración anual

Pongámonos en la situación de la Agencia Tributaria por un momento. Tiene que recaudar el Impuesto sobre la Renta de la Personas Físicas. Pero la ley de impuestos tiene considera un montón de casos particulares y deducciones. Sería muy difícil recaudar cada mes la cantidad exacta que tiene que pagar cada persona.

Para simplificar la gestión se ha aplicado un principio básico:

  1. Durante el año, se va cobrando una cantidad de impuestos aproximada. Eso se hace principalmente mediante retenciones de IRPF en las nóminas, en facturas de autónomos o en intereses y dividendos.
  2. El año siguiente, durante la campaña de la renta, se hace el ajuste. Cada persona indica todas sus circunstancias particulares, con las deducciones a las que tiene derecho. Se compara lo que ya ha pagado de IRPF con lo que le tocaría, y sale un resultado: a pagar o a devolver.

Las retenciones de IRPF en las nóminas de los trabajadores

El IRPF se retiene principalmente sobre las nóminas de los 17 millones de trabajadores por cuenta ajena. En teoría, las tablas de retención de Hacienda están diseñadas para que la retención efectuada a un trabajador este lo más cercana posible al importe de impuestos por IRPF que tendría que pagar. Eso sí, esas tablas son sencillas y consideran que el trabajador solo va a tener ese empleo durante el año.

Tampoco toman en cuenta las posibles deducciones que tenga la persona, salvo una. Si tu pareja cobra poco dinero, el porcentaje de retención que se te aplicará probablemente sea menor. Eso se debe a que, cuando se hace una declaración conjunta, si una de las personas tienen pocos ingresos hay una deducción significativa.

Por lo general, si has estado todo el año trabajando por la misma empresa, tus retenciones se asemejan mucho a lo que finalmente tendrás que pagar en la declaración. El resultado de la declaración no suele presentar un importe muy significativo de ajuste.

Pagos a cuentas y retenciones en el IRPF para autónomos

Si trabajas por cuenta propia, probablemente estés en una de esas dos situaciones.

  • Si estás registrado por actividad empresarial, haces declaraciones trimestrales de IRPF. En ellas pagas el 20% de la diferencia entre tus ingresos y tus gastos deducibles. Se trata de un pago a cuenta que, la verdad, es mucho más impreciso que lo que ocurre con los empleados.
  • Los autónomos inscritos en actividad profesional tienen retenciones de IRPF en sus facturas. Hablamos del 7% para los que iniciaron su actividad recientemente y un 15% para los demás. Nuevamente, no es un sistema muy preciso.

Las retenciones en los productos financieros

A veces, según el tipo de inversión, podemos ver distintas formas de retenciones. En ocasiones los organismos financieros nos incitan a optar por alguno en particular porque precisamente no lleva retención. Es cierto que es un aspecto positivo, porque en este caso no se adelanta el dinero a Hacienda, pero esta ventaja es muy limitada. Al final, cuando llega la hora de la declaración, los productos que tributen en el IRPF supondrán pagar impuestos. El que haya sido sujeto a retención y el que no.

La verdad es que la mayoría de lo que obtienes de inversiones está sometido a retención. Los intereses de cuentas o depósitos llevan retención. Los dividendos de acciones también. Es más, en ese caso, si la empresa es de otro país, puede que exista una doble retención. Cuando vendes unas participaciones con plusvalía, no suele haber retención porque el sistema no sabe calcular la plusvalía. Eso lo tendrás que hacer tú cuando hagas la declaración.

A pagar o a devolver, eso no importa

En este momento del artículo, creo que es importante explicar que lo importante no es que salga a devolver o a pagar en la declaración de la renta. Lo importante es el importe total que hayas pagado en el año.

Es triste ver personas que se alegran porque Hacienda les vaya a devolver 1.000€ cuando en realidad han pagado 10 veces esta cantidad, mientras otras se desesperan por tener que pagar 500€ cuando el importe verdadero que han pagado es muy pequeño. Es algo que ya destaqué cuando hable de la renta a devolver.

A esas alturas del artículo, creo que te tiene que haber quedado claro:

  1. Las retenciones del IRPF y los pagos a cuenta son solo unas estimaciones de lo que tienes que pagar. Se hacen para no tener que pagar todo de golpe durante la declaración.
  2. La tributación real es el importe total que te toca pagar según Hacienda, teniendo en cuenta tu situación personal y las posibles deducciones a las cuales tienes derecho.
  3. El resultado de la declaración es la diferencia entre ambos importes.

 

Repito. Lo importante es cuanto pagas en total. Si haces una encuesta con tus conocidos y les preguntas si saben cuanto es el resultado de la declaración, seguro que lo saben. Pero si les preguntas cuanto han pagado realmente de IRPF, la mayoría no lo sabe. Que no te pase a ti. Entérate de cuanto pagas cada año.

Cuidado con situaciones excepcionales y su impacto en tu declaración de la renta

El sistema de retenciones de IRPF tiene algunas limitaciones. La principal es que no gestiona bien algunas situaciones particulares.

El caso más habitual es cuando cambias de trabajo en mitad del año. Vamos a suponer que tienes un sueldo similar en ambos empleos.

  • La primera empresa te aplica la retención de las tablas de Hacienda, considerando que vas a estar todo el año trabajando. Poniendo cifras totalmente inventadas, voy a decir que te retienen el 15% de 10.000€.
  • En la segunda empresa, van a coger las tablas, cogiendo como referencia tu sueldo para lo que queda de año. Voy a suponer que es un 5% de 10.000€.

¿Ves el problema? Te tendrían que haber retenido 1.000€ más y no lo han hecho, porque el sistema está montado así. Y entonces cuando llegue la declaración de la renta tendrás que pagar esa cantidad. En casos de personas con sueldos más altos el impacto puede ser mucho más significativo, por que se aplican tramos progresivos.

 

Espero que esas explicaciones sobre las retenciones del IRPF te hayan permitido entender mejor como funciona el sistema tributario. Revisa cuanto has pagado de renta el año pasado. El saber no ocupa lugar.

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