El control de horario en la empresa

el-control-de-horario-en-la-empresaCuando se busca un trabajo, además del interés evidente por la remuneración y las responsabilidades del puesto, uno de los temas más relevantes suele ser el horario de trabajo, ya que puede llegar a condicionar la vida personal. Por eso en este artículo voy a centrarme en el concepto de horario de trabajo, y también sobre su seguimiento por parte de la empresa.

¿Quién decide del horario laboral?

El empresario es quien fija las reglas del juego para la definición del horario de trabajo, dentro de los límites determinados por la ley. Las condiciones se establecen en el momento de la firma del contrato de trabajo. Es bastante lógico que así sea, ya que para organizarse correctamente la empresa requiere normalmente la presencia de sus empleados en unos periodos de tiempo muy definidos. Imagínate una fábrica con una cadena de montaje. Sería imposible producir si cada operario decidiese libremente a que horas tiene que estar en su puesto.

El asalariado tiene potestad de pedir un cambio de horario, pero el empresario no tiene ninguna obligación de aceptarlo, salvos casos muy contados. Sin embargo, en el otro sentido no ocurre lo mismo. El empresario, también dentro de unos límites, tiene la posibilidad de cambiar unilateralmente el horario, pero siempre después de avisar con tiempo al empleado afectado, y con causas justificadas.

Aunque el empresario fije el horario, a menudo hay cierta flexibilidad, especialmente para los trabajos de oficina. Por ejemplo, se suelen establecer márgenes de entrada y salida, siempre que se cumpla el tiempo laboral diario (8 horas). De esta forma, algunos empleados entran a las 7 de la mañana y salen a las 16h (contando una hora de pausa para comer), mientras otros compañeros entran a las 8h30 y salen a las 17h30.

¿Por qué controlar los horarios?

Todos estamos de acuerdo en que el trabajo se mide primero en los resultados y en la eficiencia de una persona. Sin embargo, un contrato de trabajo se establece por una jornada determinada, y hace falta comprobar si se cumple. Desde el punto de vista del empresario, la ventaja es principalmente asegurarse de que los empleados hacen el mínimo que se les pide. Visto desde la perspectiva de un asalariado, el control horarios es una forma de garantizar que no se supera el máximo permitido, además de poder calcular las horas adicionales trabajadas para poder cobrarlas.

¿Cómo controlar los horarios?

La forma de comprobar las horas de las entradas y salidas de los empleados ha evolucionado mucho en las últimas décadas. Antes de la revolución informática, era bastante común ver personas fichar con tarjetitas de cartón que validaban en una máquina registradora. Después aparecieron las tarjetas con banda magnética, y ahora las tecnologías de control accesos llegan al reconocimiento digital de huellas o incluso a la identificación de las caras.

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