En un contexto económico marcado por la inflación persistente y la volatilidad de los mercados financieros, los inversores llevan tiempo explorando alternativas a los productos tradicionales. Los depósitos bancarios ofrecen rentabilidades limitadas, mientras que la renta variable exige asumir fluctuaciones que no todos están dispuestos a tolerar. En este escenario, han ido ganando visibilidad modelos de inversión vinculados a la economía real, entre ellos el llamado private debt o deuda privada. Dentro de este ámbito, el crowdlending ha evolucionado en los últimos años desde esquemas centrados en préstamos al consumo (P2P, peer-to-peer) hacia modelos más orientados a la financiación empresarial (P2B, peer-to-business). Esta transición responde, en gran medida, a la búsqueda de estructuras más estables y vinculadas a activos tangibles. En este marco se sitúa Maclear, una plataforma que canaliza financiación hacia pequeñas y medianas empresas (pymes) europeas, muchas veces en Europa del Este y países bálticos, pero no solo. Una consulta reciente mostraba proyectos abiertos de Alemania, Italia, Reino Unido y Bulgaria.
Un hueco en el sistema financiero tradicional
Uno de los elementos clave para entender este tipo de plataformas es el llamado “hueco de financiación” que afecta a muchas pymes. Las entidades bancarias tradicionales operan bajo marcos regulatorios exigentes y estructuras de costes que dificultan la concesión de determinados préstamos, especialmente aquellos de importe medio o con necesidades de ejecución rápida.
Para una empresa que necesita, por ejemplo, entre 200.000 y 500.000 euros para aprovechar una oportunidad de negocio concreta, el proceso bancario puede resultar lento y rígido. En muchos casos, la operación no es prioritaria para el banco o implica semanas —o meses— de análisis, documentación y aprobación. A esto se suma la exigencia de garantías muy específicas, normalmente vinculadas a activos inmobiliarios.
En este contexto, algunas empresas optan por vías alternativas que les permitan acceder al capital con mayor agilidad, aunque ello suponga asumir un coste financiero superior. Es precisamente en este punto donde plataformas como Maclear encuentran su espacio, actuando como intermediarios entre inversores privados y empresas con necesidades concretas de financiación.
Cómo funciona el modelo
El funcionamiento de Maclear se basa en la financiación estructurada de préstamos a empresas. Los proyectos que aparecen en la plataforma suelen estar respaldados por activos reales —como maquinaria o bienes inmuebles— y se organizan en diferentes fases de financiación.
Los inversores, por su parte, pueden participar aportando capital a estos préstamos y reciben intereses periódicos, generalmente de forma mensual, junto con la devolución del principal al vencimiento. Los plazos suelen situarse en torno a los 12 meses, aunque pueden variar en función del proyecto.
Uno de los aspectos más destacados del modelo es el uso de garantías reales en lugar de promesas de recompra (buyback guarantees), habituales en otras plataformas de crowdlending. En este caso, la protección del inversor se basa en la existencia de un activo subyacente que puede liquidarse en caso de impago, en lugar de depender exclusivamente de la solvencia de la plataforma o del originador del préstamo.
Marco legal y estructura operativa
Maclear está basada en Suiza, un país conocido por su entorno regulatorio exigente en materia financiera. Según el marco legal suizo, concretamente el artículo 401 del Código de Obligaciones, los fondos de los clientes se mantienen segregados de los balances de la empresa. Esto implica que, en caso de problemas financieros de la plataforma, los fondos de los inversores no forman parte de los activos de la compañía.
Además, la operativa incluye la figura de un agente de garantías (collateral agent), que gestiona los derechos sobre los activos que respaldan los préstamos. Este enfoque introduce una capa adicional de estructura legal que no siempre está presente en modelos más simples de crowdlending.
Rentabilidad y lógica económica
Las rentabilidades asociadas a este tipo de plataformas suelen situarse en un rango superior al de los productos bancarios tradicionales. En el caso de Maclear, los préstamos a empresas pueden implicar tipos de interés que reflejan no solo el riesgo, sino también la rapidez y flexibilidad del servicio.
Es importante entender que estos tipos, que suelen estar entre el 10 y el 15%, no deben interpretarse únicamente como una prima de riesgo elevada. En muchos casos, responden a un “precio por la eficiencia”: empresas que necesitan actuar con rapidez están dispuestas a asumir un mayor coste financiero a cambio de evitar procesos largos o inflexibles.
Desde el punto de vista del inversor, esto se traduce en una oportunidad de acceder a flujos de ingresos más previsibles que los de la renta variable, aunque sin llegar a eliminar el riesgo inherente a cualquier inversión.
En España, los intereses tributan como rendimientos del capital mobiliario en el IRPF (19%–28% según tramo) y el inversor debe declararlos directamente.
Gestión del riesgo y selección de proyectos
Un aspecto relevante en este tipo de plataformas es el proceso de selección de los proyectos. Según la información disponible, una parte significativa de las solicitudes de financiación no supera las fases iniciales de análisis (hay hasta un 90% de rechazo). Este filtrado busca asegurar que las empresas financiadas cuenten con flujos de caja sostenibles y garantías suficientes.
Además, los proyectos suelen incluir métricas como el loan-to-value (LTV), ratios de endeudamiento o historial crediticio, lo que permite a los inversores evaluar cada oportunidad con cierto nivel de detalle.
Aun así, conviene recordar que la existencia de garantías no elimina completamente el riesgo. En caso de impago, la recuperación del capital dependerá del proceso de ejecución y liquidación de los activos, que puede no ser inmediato ni asegurar el 100% del importe invertido.
Comparativa con otras alternativas
Si se compara este modelo con otras opciones disponibles, se puede situar en un punto intermedio dentro del espectro de riesgo y rentabilidad. Por un lado, los depósitos bancarios ofrecen una mayor seguridad percibida, pero con rendimientos más bajos. Por otro, activos más volátiles —como determinados instrumentos financieros o digitales— pueden ofrecer mayores retornos potenciales, pero con una incertidumbre significativamente superior.
El crowdlending P2B, en este sentido, se apoya en la financiación de la economía real y en estructuras más tangibles, lo que puede resultar atractivo para perfiles que buscan diversificación sin depender exclusivamente de mercados cotizados.
Datos estadísticos
De acuerdo con la información publicada en su portal, Maclear ha financiado hasta ahora 95,4 millones de euros y pagado 26,7 millones de euros a más de 34.000 inversores.
Consideraciones finales
Maclear representa una de las propuestas dentro del ecosistema de financiación alternativa que intenta profesionalizar el acceso a la deuda privada para inversores particulares. Su enfoque combina elementos tecnológicos, estructuración legal y respaldo en activos reales.
No obstante, como ocurre con cualquier instrumento financiero, es importante analizar cada caso de forma individual y comprender tanto el funcionamiento como los riesgos asociados. La transparencia en la información y la posibilidad de seleccionar proyectos concretos permiten al inversor tomar decisiones más alineadas con sus criterios, pero también implican una mayor responsabilidad en ese proceso.
En definitiva, este tipo de plataformas reflejan una tendencia más amplia hacia la desintermediación financiera y la búsqueda de nuevas formas de conectar capital con necesidades productivas. Su evolución dependerá, en gran medida, de cómo gestionen el equilibrio entre rentabilidad, riesgo y confianza a largo plazo.
Si quieres saber más sobre Maclear puedes visitar su página.
La inversión en crowdlending conlleva riesgos, incluida la posible pérdida parcial o total del capital. Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento financiero.