¡Qué difícil es no hacer nada cuando inviertes a largo plazo!

no hacer nada bolsaLa inversión en bolsa a largo plazo es en teoría una estrategia sencilla. Basta seleccionar buenas empresas e invertir regularmente. Pero somos humanos, y tenemos una serie de emociones y sesgos psicológicos que nos complican frecuentemente la tarea. En este artículo, quiero compartir mi experiencia como inversor particular, y lo difícil que me parece, a veces, no hacer nada.

La cotización no solo marca el relato, sino también las emociones

Cuando inviertes en una empresa, su cotización necesariamente va a ir variando. A veces evolucionará en lateral, y otras conocerá caídas y subidas más o menos abruptas. Si inviertes a largo plazo para recoger dividendos, la estrategia es en teoría muy sencilla: esperar y cobrar los dividendos cuando toquen. Y ampliar de vez en cuando la situación sea propicia.

Pero esas variaciones de cotización que comentaba suelen influir en nuestras emociones, especialmente para inversores relativamente novatos. ¿Qué la cotización baja? Empiezan las dudas de si se hizo una buena inversión. ¿Qué sube? Entonces aparece la idea de vender para asegurar lo ganado.

La ilusión de control que da tomar acción

No solo influyen las emociones, también es habitual pensar en formas de optimizar el rendimiento de la cartera. Por ejemplo, si un activo parece claramente sobrevaluado, ¿por qué no simplemente venderlo para luego comprar otras acciones que en este momento están baratas? De esta manera se puede aumentar el importe de dividendos cobrados y mejorar la rentabilidad de la cartera, ¿verdad?

Eso es cierto en teoría, pero esas optimizaciones están implícitamente basadas en hipótesis, en particular que el activo sobrevalorado no siga subiendo mucho y que las acciones baratas no sigan bajando significativamente. Si no, la operación pierde atractivo.

No nos gusta no hacer nada

Hay quien describe la inversión a largo plazo como “mirar como se seca la pintura” o “observar como crece la hierba”. Es decir, una actividad muy lenta y tediosa. Y eso, a la mayoría de las personas nos cuesta. Queremos hacer algo, Tenemos mucha dificultad en aceptar que no hacer nada sea el mejor camino.

Y, sin embargo, la inmensa mayoría de las veces es mejor no hacer nada

Mi aventura con Inditex

Compré acciones de Inditex hace casi 10 años, cuando la empresa marcaba máximos en bolsa. A todas luces, no era un buen precio de compra, pero en esa época todavía no me había interesado en serio por la inversión, y las tenía básicamente solo por el nombre de la empresa. Inditex es una empresa muy buena, pero comprarla en máximos no fue óptimo.

El caso es que no toqué nada durante mucho tiempo. La cotización cayó, y estuve en rojo durante varios años. Luego llegó el conflicto de Ucrania, y la cotización bajó mucho más. En retrospectiva, en ese momento hubiera sido ideal para ampliar. Pero ya tenía una posición notable en rojo, y no quise. Pasaron los meses, el precio subió, y tras unos cuantos meses, se alcanzó de nuevo el precio a la que había comprado mis acciones.

En esos momentos pensé: “lo más probable es que vuelva a bajar, porque está en máximos”. Entonces, con la doble idea de no volver a tener la posición en rojo y de poder comprar más barato, lo que hice fue venderla toda.

¿Qué pasó? Pues que en los últimos dos años y medio la cotización de Inditex no ha vuelto a bajar al precio al que la vendí. Llegó a estar un 60% más cara. Y me he perdido todos los dividendos que pagó desde entonces.

En retrospectiva hubiera sido mejor esperar, porque Inditex es una buena empresa, y haber pagado relativamente caro no hubiese sido un problema a largo plazo.

Una rotación de cartera que me ha salido rana

Tengo otro ejemplo, mucho más reciente. A principios de años, vi que ACS estaba en unos precios en mi opinión excesivos, y que daba una rentabilidad por dividendos muy baja. Al mismo tiempo, muchas empresas americanas de consumo defensivo estaban baratas, con una RPD mayor. ¿Mi idea? Vender ACS y comprar esas empresas. Y, en un futuro, cuando la cotización de ACS caiga, ya podré volver a entrar, quizás vendiendo alguna empresa de consumo defensivo, que deberían haberse recuperado entonces.

¿Qué ocurrió? Pues que la cotización de ACS subió más de un 50%, mientras que la de las empresas de consumo defensivo siguió bajando cerca de un 30%. Es decir que, si hubiese hecho el mismo movimiento de cartera hoy, podría haber comprado el doble de acciones de consumo defensivo.

Pero lo importante no es tanto el timing. Es imposible acercar máximos y mínimos de cotización. El problema aquí es que abandoné mi inversión en ACS, simplemente porque me parecía demasiado cara, y porque quise optimizar la cartera. Falta mucho para saber cómo me sale la jugada, pero si ACS sube mucho sus dividendos y las otras empresas los recortan, es posible que me vaya a salir bastante mal.

No hacer nada da mucha tranquilidad

Es mucho más fácil equivocarse si tomas muchas decisiones que si te limitas a unas pocas. En el caso de la inversión a largo plazo en bolsa, esas pocas decisiones consisten en elegir buenas empresas y comprarlas en momentos más o menos propicios. Cuando lo piensas, no es tan complicado.

Sin embargo, intentar optimizar la cartera, vender por si luego la cotización vuelve a bajar, y este tipo de acciones hace que tomes decisiones menos reflexionadas, y que también te pongas constantemente en duda. ¿Hice bien en vender ahora? ¿Debería haberme esperado? Este tipo de pensamiento resta tranquilidad.

Mientras tanto, no hacer nada es fácil. Solo se trata de confiar y esperar años a que se concreten los resultados. En realidad, es bastante raro que una empresa buena tenga un fallo muy grande que cambie totalmente tu opinión. Y, en caso de que eso pasase, el hecho de tener una cartera diversificada evita que el impacto sea muy significativo.

En definitiva, creo que lo más difícil cuando inviertes a largo plazo no es elegir bien donde inviertes, sino aceptar que no tienes que hacer nada una vez hayas invertido.

¿Y tú qué opinas? ¿También te cuesta no hacer nada? ¿Tienes anécdotas de errores que cometiste por impaciencia? No dudes en compartirlas en la sección de comentarios.

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