decision-de-voto

El voto es una decisión de compra

Estamos en precampaña electoral y es muy difícil quedarse ajeno a las cantidades de mensajes que circulan por parte de los dos candidatos principales, los únicos con una presencia relevante en los medios de comunicación. En medio de esta lluvia de propuestas múltiples, confusas, y contradictorias, me parece interesante matizar que el voto es una decisión de compra y que lo tenemos que tomar como tal.

El producto

Si es una compra, ¿Cuál es el producto? Lo que en realidad estamos decidiendo es a quien vamos a confiar la gestión del Estado. Esto significa que el producto es una prestación de servicios, donde los partidos políticos serían algo así como unas consultoras estratégicas a quien confiamos la gestión del interés público, por un contrato de cuatro años renovables.

 

El precio

Votar en teoría no cuesta nada, pero en realidad tiene un precio muy elevado. No solo porque quienes gobiernen vayan a decidir como se usa el dinero que cada uno aporta al Estado vía impuestos directos e indirectos. También porque las decisiones influyen sobre la economía (es decir nuestros ingresos futuros), la salud, la educación, la seguridad, etc.

 

Un duopolio

El propio sistema electoral, tan criticado últimamente, tiene como consecuencia favorecer a los partidos principales. En efecto, tanto el dinero público adjudicado en las campañas como los tiempos en televisión van en función de los resultados anteriores.

Pero no es la única causa. Al igual que ocurre con los servicios prestados por grandes empresas históricas, que mantienen su cuota de mercado pese a no presentar la mejor relación calidad / precio para los consumidores, los partidos políticos mayoritarios se benefician del miedo al cambio de los votantes.

 

Como hacer un voto responsable

Un voto responsable intenta alejarse de la demagogia de las propuestas electorales, de las promesas vanas, para valorar en que medida lo que ofrecen los candidatos es real y beneficioso para el conjunto de la sociedad, y para nuestra situación en particular.

Los partidos políticos no tienen ningún reparo en prometer cosas que no van a cumplir, y lo peor es que como consumidores, muchas veces aceptamos y perdonamos este hecho, volviendo a votar por los mismos.

Lo que deberíamos hacer es no solo informarnos correctamente sobre el contenido oficial de los programas, sino también sobre el histórico de las medidas tomadas por los partidos.

 

Lo más importante: salir de la crisis

Creo que pocas personas podrán negar que lo más importante por ahora es salir de la crisis. Pero para eso, tenemos que preguntarnos por qué estamos tan mal.

La respuesta es muy sencilla: el crecimiento abrumador de la economía española estaba basado sobre una burbuja de crédito, especialmente inmobiliario. Nos hemos endeudado en proporciones muy exageradas para poder consumir y producir. Por lo tanto hay que tener claro que no vamos a poder volver a la situación de 2006 porque en estos momentos la economía no estaba sostenible.

 

¿Quién tuvo la culpa de la crisis?

Si estamos de acuerdo en que la culpa de la crisis la tiene una deuda descontrolada de todos los actores económicos (empresas, particulares, administraciones), entonces podemos tener una idea de los responsables. Todos somos un poco culpables, en grados distintos y por motivos distintos. Pero hay una institución que está diseñada para evitar que estos errores se cometan: la cúpula del Estado.

Había muchos instrumentos para evitar la burbuja inmobiliaria, uno de ellos siendo quitar la deducción por compra de vivienda, una medida que como ya lo explicamos solo sirve para inflar los precios y beneficiar a los promotores y constructores. También se podía haber luchado contra el uso de dinero negro en las transacciones inmobiliarias, o controlado los criterios de concesión de crédito por parte de los bancos. Y no hablamos del famoso techo de gasto de las Administraciones Locales.

Si los que gobernaban España antes de las crisis son los responsables, entonces ninguno de los dos grandes partidos parece muy indicado para que le volvamos a acordar un contrato de cuatro años.

¿Por qué motivo le tenemos tanto miedo al cambio para volver a contratar un proveedor cuyos servicios nos han llevado a la ruina?

No estoy diciendo que el PP o el PSOE no sean capaces de permitir que España salga de la crisis. Tan solo apunto que para solucionar un problema, normalmente no se contrata a la persona que lo ha provocado o encubierto.

 

Informarse, la clave de una buena compra

Dicho lo anterior, invito a todos los votantes en las próximas elecciones a informarse de forma independiente. Cuando todas las listas sean oficiales, basta con visitar la página web del Ministerio de Interior y comprobar cuales son los partidos que se presentan en una circunscripción. En principio las listas oficiales se conocerán el 24 de octubre.

Ya con la lista de partidos en mano, no es difícil hacer una búsqueda por Internet de sus propuestas y de sus históricos. Personalmente, prefiero acordar mi voto a alguien que tenga un programa sensato aunque carezca de experiencia en el Gobierno antes de alguien que tenga un programa en apariencia sensato pero un historial de actuaciones que no dejan lugar a dudas.

Un programa sensato es algo distinto para cada uno, según nuestras sensibilidades y prioridades, y en eso no se puede proponer soluciones hechas. Pero antes de acabar, quiero subrayar a aquellos que todavía sientan la necesidad de volver a votar para los de siempre: “Si quieres resultados distintos no hagas siempre lo mismo” (Albert Einstein).

Si te ha gustado el artículo, puedes abonarte a mi fuente RSS. También puedes seguirme en Twitter aquí.

Artículos relacionados:

Deja un comentario


*

(Spamcheck Enabled)