Como ahorrar en la vuelta al cole

ahorrar-en-la-vuelta-al-coleUno de los gastos recurrentes cada año es el desembolso que tienen que hacer las familias para la vuelta al cole de sus hijos. Como hasta ahora no habíamos dedicado ningún artículo en el blog al respecto, hemos decidido dar algunas recomendaciones para minimizar el impacto económico del evento, que suele suponer un impacto fuerte al retorno de las vacaciones. Es nuestro consejo para ahorrar nº81.

 

¿Cuánto cuesta iniciar un nuevo curso?

Voy a tomar como referencia el estudio que hace cada año FUCI (Federación de Usuarios Consumidores Independientes), en concreto el dato publicado el año pasado. No entiendo porque incluyen en su total el primer mes de comida y de transporte por lo que me limitaré a las partidas que realmente corresponden al inicio de curso.

  • Para un colegio público, el mayor desembolso son los libros (195€), luego sigue el uniforme y la ropa en general (120€) y el material escolar (55€) por un total de 370€.
  • Para un colegio concertado, aumenta el gasto en material (130€) y en ropa (235€) llegando a costar la vuelta al cole unos 560€.
  • En un establecimiento privado, hay que sumar la matrícula (250€) mientras la ropa cuesta un poco más que en un concertado (255€), lo que suma un total de 650€.

Los gastos mensuales

Además, durante todo el año habrá que pagar la comida y el transporte de los alumnos. El precio del alimento puede variar mucho según el tipo de establecimiento y la existencia o no de ayudas para las familias de ingresos más bajos, y el transporte en función de la distancia entre el domicilio y las clases y de los medios públicos disponibles. En 2012, FUCI calculaba que el transporte costaba 90€ al mes a los alumnos de centros públicos, 125€ a los de centros concertados y 150€ a los de centros privados. El mismo año, el gasto medio en comida era de 95€ en el sistema público, 120€ en colegios concertados y 150€ en centros privados.

Como ahorrar en cada partida

Los libros de texto

Es sin duda el gasto más difícil de eludir, puesto que las actualizaciones son frecuentes y que a menudo es imposible usar los libros de años anteriores.

  • En caso de que sea una nueva edición, y que por lo tanto sea obligatorio comprar libros nuevos, es fundamental comparar precios en diferentes librerías e incluso por Internet. Además, hay que hacer un especial hincapié con los hijos para que cuiden muy bien los ejemplares (que no subrayen o escriban), porque posiblemente se pueda vender de segunda mano o pasar a hermanos o amigos el año siguiente (si no vuelve a cambiar la edición).
  • Si el libro no es una publicación nueva, evidentemente lo más interesante es buscar la forma de poder comprarlo de segunda mano, o conseguirlo prestado de familiares o amigos que ya lo tuvieran.
  • Además, es importante informarse de las posibles ayudas existentes en la Comunidad Autónoma. En algunas hay becas y ayudas para financiar los libros, y en otras funcionan sistemas de préstamos.

El uniforme y la ropa

Salvo que el establecimiento obligue a comprar específicamente en una tienda en concreto (pero eso suele ocurrir sobre todo para centros privados y algunos concertados), para ahorrar en el uniforme lo mejor es aplicar los consejos habituales para aprovechar mejor la ropa: cuidarla, recuperarla de hermanos mayores o amigos, comprar de segunda mano.

Como los niños crecen y suelen ser bastante más activos que los adultos es buena idea buscar una buena relación calidad precio (especialmente comprando ropa resistente), y no dudar en comprar ropa un poco más grande para no tener que cambiarla tan a menudo. También sirve colocar protecciones (rodilleras) o usar trucos para arreglar la ropa en lugar de cambiarla. Por ejemplo venden tejidos que se pegan con el calor de la plancha y permiten tapar agujeros o reforzar sitios frágiles sin que se note.

El material escolar

La subida del IVA del año pasado hizo pasar gran parte del material escolar del tipo superreducido (4%) al máximo (21%), es decir un encarecimiento de más del 16% de muchos de los productos más básicos. Más que nunca es importante cuidar el gasto.

  • Recuperar material de años anteriores. Reglas, bolígrafos, hojas, cuadernos sin usar, y mucho material más pueden recuperarse de suministros de años anteriores, lo que permite evitar volver a comprar.
  • Ir a comprar sin los niños. ¿Te has fijado como cada año es más difícil comprar material que no lleve la imagen de una película o de un dibujo animado? Aunque parezca que la diferencia es mínima, esos productos derivados suelen ser más caros y por supuesto llaman la atención de los niños. Ir a comprar el material sin los hijos permite además limitarse a la lista estipulada por el colegio sin caer en compras innecesarias.

La comida

Por regla general, comer en casa suele ser más barato que comer en el comedor del colegio, y más con los últimos recortes que han encarecido en muchas comunidades autónomas el sustento de los más pequeños. Pero no siempre es posible, especialmente cuando ambos padres trabajan lejos de casa. Sin embargo merece la pena explorar alternativas, como volver a casa para comer cuando hay varios hijos, organizar sistemas de turnos con alguna familia amiga o contar con los abuelos si están dispuestos a ayudar.

Para la merienda, es más barato traer frutas y bocadillos desde casa que optar por la bollería industrial o los alimentos preparados con supuestas ventajas para la salud (un banano cuesta mucho menos que esos yogures que pretenden cuidar las defensas y tiene un efecto positivo demostrado mucho mayor). Además, la bollería industrial suele ser muy mala para la salud y favorecer la obesidad infantil.

El transporte

Lo ideal es tener el colegio a una distancia razonable de la casa para que los niños puedan ir andando cada mañana (acompañados o no con un adulto, en función de su edad). Además de no gastar nada, es saludable, por el ejercicio adicional que representa.

Otras alternativas baratas son el transporte público (sobre todo si está subvencionado para alumnos) y el transporte escolar (que suele poder abaratarse con ayudas).

El coche particular suele ser muy caro a la larga, pero en algunos casos no hay alternativa. En este caso lo recomendable es buscar alumnos que hagan el mismo trayecto y organizarse con otros padres para minimizar los trayectos y viajar siempre con un vehículo lleno, un sistema parecido a lo de compartir coche para ir a trabajar.

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