¿Qué es el cashback?
El cashback (literalmente: dinero de vuelta) es una estrategia que permite a los consumidores recibir un reembolso o la devolución de un porcentaje del dinero gastado en algunas compras. Este reembolso puede realizarse de varias formas, dependiendo de la plataforma o empresa que ofrezca el servicio. Por lo general hay tres categorías:
Tarjetas de crédito con cashback
Algunas tarjetas de crédito ofrecen un porcentaje de devolución por cada compra que realices. Por ejemplo, puedes obtener entre 1 y 5% de cashback en supermercados, gasolineras o tiendas específicas. El dinero acumulado puede descontarse de futuras compras o incluso transferirse a tu cuenta bancaria.
Aplicaciones de cashback
También hay aplicaciones y sitios web como Letyshops, Beruby o Shoppiday que te devuelven parte del dinero cuando compras a través de ellos en tiendas online. Estas plataformas tienen acuerdos con algunos comercios, y cada vez que realizas una compra siguiendo su enlace, ganas un porcentaje de cashback. Se entiende que en realidad ellos cobran una comisión de referido, y te devuelven una parte de ella. El dinero se acumula en tu cuenta de la app y puedes retirarlo una vez alcances el mínimo establecido.
Programas de fidelización
Muchas tiendas online y físicas ofrecen programas de fidelización que permiten a los clientes recibir algo muy similar al cashback por sus compras recurrentes. A veces este reembolso se ofrece en forma de puntos que pueden canjearse por descuentos o productos gratuitos, otras te dan un saldo de dinero que puedes usar para comprar.
¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes del cashback?
Principales ventajas
En teoría, y aunque el porcentaje de cashback puede parecer pequeño, acumulado a lo largo del tiempo puede suponer un ahorro significativo si consigues algo de dinero en cada una de tus compras.
En particular, muchas tiendas online tienen acuerdos con programas de cashback, lo que puede ayudarte a ahorrar dinero en tus compras habituales. Como a menudo la compra online sale más económica, ahorras doblemente.
Otra ventaja es que el proceso es relativamente fácil. Si tienes una tarjeta bancaria con cashback, las usas como cualquier tarjeta. Y si tienes una app, normalmente tienen extensiones web que te ayudarán a identificar los sitios donde consigues dinero por tus compras, lo que simplifica mucho las cosas.
Principales inconvenientes
Sin duda la gran limitación que le veo al sistema es que te obliga a gastar para conseguir el ingreso extra. Es por eso que se puede considerar más como una forma de ahorrar que realmente una fuente de ingresos.
Además, existe el peligro de comprar más de la cuenta, simplemente porque se sabe que se obtiene la devolución de un pequeño porcentaje. Es el mismo problema que ocurre con las rebajas, salvo que en este caso el cashback aporta un porcentaje muy pequeño de ahorro.
Además, muchos de los programas de cashback están limitados a ciertos comercios o productos.
Algunas tarjetas de crédito con cashback pueden tener comisiones elevadas, lo que podría anular el beneficio de conseguir dinero por las compras
Y también hay que tomar en consideración que algunas plataformas de cashback requieren alcanzar un mínimo acumulado antes de poder retirar el dinero.
Conclusión
A mí el cashback nunca me ha convencido mucho como forma de conseguir dinero. Lo pongo en esta categoría en el blog porque formalmente es dinero que te pagan, pero en realidad lo veo más como una forma adicional de ahorrar algo cuando ya tenías pensado comprar algo concreto. No está mal registrarse en alguna de esas plataformas, y la próxima vez que vayas a comprar online algo de cierto valor, igual te llevas unos eurillos de propina. No te va a hacer rico ni vas a ahorrar mucho, pero todo cuenta.