Como usar las tarjetas de fidelidad

tarjetas de fidelidadPara comprar al mejor precio, una buena idea es aprovechar las mejores ofertas y descuentos en todo tipo de tiendas. Y eso es especialmente eficientes cuando te apuntas a programas gratuitos asociados con tarjetas que premian tu fidelidad. Tiene muchos nombres, como programas de puntos o tarjetas de descuentos. Son unas excelentes herramientas para ahorrar, siempre que hagas un buen uso de ellas. Por eso, hoy te voy a explicar como utilizarlas de forma adecuada. Se trata del post nº19 de mi serie de consejos de ahorro.

¿Por qué las empresas tienen tarjetas de fidelidad?

La idea es simple. Los programas de puntos y las tarjetas de descuento están diseñados para que vuelvas a comprar. Para lograrlo, te ofrecen distintos incentivos. Puede ser un producto o una sesión gratis tras un número de compras. A menudo es un descuento exclusivo por llevar la tarjeta. En otras ocasiones acumulas puntos o saldo que luego te puedes gastar en regalo o en compras. Hay muchas opciones, pero siempre está la idea de ahorrar respecto a una persona que no tendría esa tarjeta.

Pregunta siempre si tienen tarjeta de fidelidad o puntos

Cada vez que vayas a una nueva tienda o uses un nuevo servicio, acuérdate de preguntar por el programa de descuentos. En la inmensa mayoría de los casos esas tarjetas de fidelidad son gratuitas, y el registro apenas toma unos minutos. Así que, no lo dudes y apúntate. Eso sí, siempre que sea totalmente gratis, por supuesto.

Hoy en día, muchas marcas siguen emitiendo tarjetas físicas, que te suelen mandar a tu domicilio. Pero ofrecen cada vez más la opción digital, que te permite evitar ocupar espacio en tu cartera. Sobre eso hablaré al final del artículo.

¡Cuidado en no equivocarte en tus prioridades!

  • El uso adecuado de las tarjetas de fidelidad (o de puntos) es pasarla cuando vas a comprar algo que tenías previsto comprar.
  • Un uso equivocado de esos programas es comprar porque tienes el descuento.

¿Ves la diferencia? Es lo mismo que para las rebajas o cualquier descuento. Si compras solamente porque algo está barato, estás gastando dinero de forma innecesaria. Si tienes que comprar algo, y resulta que esa cosa tiene un descuento por un motivo u otro y lo usas, estás ahorrando.

Puede parecer un matiz anodino pero es una diferencia fundamental. Ni te imaginas la cantidad de personas que compran más solamente porque tienen la tarjeta de puntos.

Imagínate que te regalan una sesión de cine gratis si ves ocho películas en el mismo cine en un año. Hay gente que cuando lleva cuatro películas, empieza a ver más probable obtener la sesión gratis. Esas personas van más fácilmente a ver una película en los meses siguientes, porque tienen el objetivo de llegar a completar la tarjeta. Y cuando lo hacen, sienten que han conseguido un chollo. Pero, en realidad, quizás hayan visto dos o tres películas más de las que hubiesen ido a ver si no existiera el descuento. Por lo tanto no han ahorrado nada, al contrario.

El ejemplo del cine es 100% real.

De hecho, las empresas cuentan con eso. Su esperanza es que la tarjeta de puntos te motive a gastar más de lo que acostumbras. Pero ahora estás avisado.

Crea una dirección de correo electrónico dedicada

Si sigues la recomendación de apuntarte a todos los programas de fidelidad, en poco tiempo vas a tener muchas tarjetas de puntos. Como normalmente las empresas te piden tu correo electrónico, no quieres que tu bandeja de entrada se vea saturada con montones de mensajes comerciales.

La solución es que creas una cuenta especial para todas tus tarjetas de fidelidad, y así la podrás revisar periódicamente sin que te agobien los mensajes. Y si hay algún descuento que coincide con algo que tenías previsto comprar, podrás aprovecharlo.

Algunos ejemplos de tarjetas de fidelidad útiles

  • Supermercado e hipermercados. Suelen tener tarjetas que te permiten acumular saldo para gastar en futuras compras, o tener acceso a programas de descuentos específicos. Viene bien para ahorrar un poquito en la compra cada semana.
  • Tiendas de ropa, complementos o cosméticos. En este caso, las tarjetas suelen tener descuentos especiales para clientes y regalos ocasionales.
  • Aerolíneas y Renfe. Tienen programas de puntos gratuitos. A veces regalan puntos adicionales en vuelos concretos. Luego los puntos se pueden usar para viajar pagando solo las tasas.
  • Servicios (por ejemplo tintorerías). Acostumbran tener tarjetas que se sellan a cada uso, con un servicio gratis cada X veces.
  • Cines. Algunos tienen programas de fidelidad que te permiten acceder entre semana a precio del día del espectador. Otros ofrecen una sesión gratis por cada X sesiones. Muchos ofrecen saldo en cada compra, que puedes usar para comprar comida y bebida, por ejemplo.
  • Gasolineras. La mayoría tienen tarjetas de descuentos o fidelidad para que pares siempre en la misma cadena cuando estás en la carretera.
  • Portales de cupones. Aunque no sean tarjetas de descuentos propiamente dichas, los portales de cupones como Cuponation en la práctica consiguen lo mismo: unos descuentos interesante en los productos que necesitas.

Fíjate siempre en el precio final, no en el descuento de las tarjetas

En cualquier caso, me parece importante recordar que más que el descuento, lo que cuenta es el precio final del servicio. De nada sirve viajar con compañías aéreas que regalen puntos por cada viaje si sus vuelos son más caros que otras empresas. Lo mismo pasa con la gasolina. Un descuento del 5% en una famosa cadena puede ser muy insuficiente respecto al precio de otra gasolinera de la zona, si esa última es mucho más barata.

Lleva tus tarjetas de fidelidad, de puntos o programas de descuento en tu móvil

Es un rollo tener que llevar cuatro, cinco, diez o veinte tarjetas de fidelidad en la cartera. Como no tienes espacio, vas con solo una fracción de ellas. Y el día que vas a comprar a un sitio, te das cuenta que te has dejado la tarjeta en casa.

Para evitar esos inconvenientes, lo mejor es aprovechar el móvil. Lo puedes hacer bajándote las aplicaciones de las distintas empresas, pero volvemos a lo mismo. Llenarías la memoria de tu dispositivo en poco tiempo. Lo mejor es usar alguna app que te permita escanear o registrar todos tus programas de puntos. Hace algún tiempo te hablé de YudonPay, pero hay otras alternativas en el mercado.

 

Con esos consejos, deberías aprovechar las tarjetas de puntos y ahorrar. No es mucho dinero cada vez, pero si te acostumbras a usarlas, al final se nota.

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