No tener experiencia ni formación no significa que no tengas habilidades
¿Y si en lugar de fijarte en lo que no tienes te centras en tus fortalezas? Para ello tendrás que hacer un trabajo de introspección, y procurar tener la mayor objetividad posible sobre tu personalidad. Porque, muchas veces, lo que hace un buen trabajador no es tanto cuanto sabe ni cuanto ha trabajado antes, sino su forma de ser.
Hablamos de habilidades como la comunicación, el liderazgo, la capacidad de análisis, el cuidado en los detalles, la gestión de conflictos, y muchas más. Piensa en cuáles son tus cualidades más destacadas. Si no sabes muy bien como identificarla, empieza por pensar en las actividades que te gustan, tus hobbies. Normalmente, esas actividades se asocian con habilidades. Por ejemplo, si te encanta el ajedrez es probable que tengas capacidad de análisis. Si haces manualidades sabes cuidar los detalles. Si juegas al futbol sabes trabajar en equipo, y así sucesivamente.
Una vez hayas identificado las habilidades personales que te hacen una persona única, tienes que destacarlas cada vez que tengas interacciones con empresas que contratan. En tu currículum, en la carta de motivación, o durante la entrevista.
Busca trabajos que no piden experiencia ni formación
La opción más sencilla para trabajar si no tienes experiencia ni formación es precisamente optar a los trabajos que no piden esos requisitos. A esos tipos de puestos se les suele denominar trabajos no cualificados. Algunas opciones a tu disposición son:
- La hostelería y restauración. Muchos bares, cafeterías y restaurantes buscan personal sin experiencia para puestos como camarero, ayudante de cocina o repartidor.
- El comercio. Tanto las pequeñas tiendas como las grandes superficies suelen contratar personal para ventas, reposición de productos y caja.
- Trabajos de limpieza. Tanto las empresas de limpieza, como las comunidades de vecinos o incluso los particulares a menudo buscan personal para trabajos de limpieza y mantenimiento.
La opción de las empresas de trabajo temporal
Si quieres ampliar tus opciones y no te importa empezar con trabajos temporales, puedes contactar las distintas ETTs de tu zona. A menudo tienen ofertas para trabajos que no requieren ni formación ni experiencia.
Conseguir formación sin estudiar un título universitario
Si quieres poder acceder a una mayor variedad de ofertas de trabajo, necesitarás empezar a corregir tu falta de formación. Pero con esto no estoy diciendo que te pongas a estudiar un máster ni nada parecido.
Empieza por los muchísimos cursos gratuitos y programas de formación que los ayuntamientos, las comunidades autónomas y el SEPE ponen a disposición de los ciudadanos. Eso sí, tienes que planificar tu estrategia laboral. Estudia las materias que crees que te ayudarán a conseguir el tipo de trabajo al que aspiras. Desde idiomas hasta marketing online pasando por la gestión o las ventas, hay muchísimos cursos que te pueden interesar.
Además, no dudes en echar un vistazo a toda la oferta de cursos de FP (formación profesional). Suelen tener un enfoque muy práctico, y estar pensados para conseguir un empleo después de la formación. Mira que tipo de trabajo te gustaría, y por supuesto las posibilidades laborales.
Tienes muchas maneras de conseguir experiencia
Ahora veamos como puedes mejorar la otra parte débil de tu perfil. Es cierto que suele existir cierto círculo vicioso con muchas ofertas de empleo que exigen experiencia para trabajar. Pero hay formas de sortearlo.
Entrar en programa de becas y prácticas. No son pocas las empresas que forman a sus nuevos empleados ofreciendo un contrato en forma de beca o de práctica. Aunque las condiciones económicas no siempre son las mejores, pueden ser una buena forma de conseguir experiencia, y de entrar en una empresa que te pueda interesar.
Hacer voluntariado y otras actividades benévolas. Estar involucrado en una ONG supone adquirir una experiencia muy similar a la de una empresa. Son muchas las asociaciones y otros proyectos benéficos que requieren personal. Además de ayudar de forma altruista y contribuir a mejorar las cosas para un tema que te importa, es una forma de conseguir una experiencia que luego te ayudará a conseguir trabajo.
Destaca por la personalización y tu entusiasmo
Todavía son muchos los candidatos que envían la misma carta de presentación y el mismo currículum a todas las empresas. Es posible que la mayoría de esos candidatos tengan más experiencia y formación que tú, pero pierden muchas opciones cuando no personalizan sus candidaturas.
Y allí es como puedes destacar. Prepara con cuidado cada mensaje que mandes a una empresa. Es mejor personalizar al máximo 20 candidaturas que mandar 1000 genéricas, especialmente cuando no tienes formación ni experiencia. Investiga todo lo que puedas sobre la empresa, escribe una carta de presentación muy personalizada, y mostrando tu pasión y entusiasmo. No dudes tampoco en diseñar tu CV en función de la oferta de trabajo, destacando más algunos aspectos y menos otros según los términos del anuncio.
De la misma manera, si te convocan a una entrevista, y ya que no puedes destacar por tu experiencia ni tu formación, debes contagiar tu pasión. Si las personas que te tienen que contratar empatizan contigo, es mucho más probable que te consideren para el puesto.
Cuidado con la presencia online
Antes de empezar cualquier proceso de selección, no dudes en buscarte en Google para ver que tipo de información sale. Si hay contenidos que no encajan con la imagen profesional que quieres dar, no dudes en contactar las páginas para eliminar el contenido y mejorar la percepción que tendrá la empresa cuando te busque online.
Finalmente, me gustaría comentar que buscar trabajo puede ser una carrera de fondo. No te desanimes. Confía en tus habilidades. Y no dudes en seguir mejorando tu perfil profesional, para hacerlo más atractivo para las empresas. ¡Mucho ánimo!