¿Compensa guardar tu coche en un garaje cada noche?

¿Eres de los que tienen coche y lo aparcan en la calle? Probablemente te hayas preguntado más de una vez si te merecía la pena guardar tu vehículo cada noche en un garaje. Especialmente cuando ocurre algún percance en tu ausencia, y encuentras tu coche con un rayón o una abolladura. Vamos a ver los parámetros principales para decidir si compensa tener garaje o no.

Valor del vehículo

Desde un punto de vista meramente económico, es probable que el valor del coche sea uno de los criterios más importantes a la hora de valorar si merece la pena tener garaje. El razonamiento es sencillo: cuando más valor tenga tu vehículo, más interesa tenerlo protegido en un garaje. Las dos principales ventajas de tener plaza propia son reducir el riesgo de robo y alargar la vida útil del coche protegiéndolo de la intemperie. Los coches más caros tienen reparaciones más costosas.

Coste del garaje

Como siempre cuando hablamos de temas inmobiliarios, tienes dos opciones: o comprar la plaza o alquilarla. Si la compras para tu propio uso, en realidad estás perdiendo la rentabilidad que te daría ese dinero si lo usaras en alguna inversión. Los últimos estudios muestran que la rentabilidad de plazas de garaje se sitúa entorno al 5%, una cifra que se puede conseguir con otras estrategias de inversión.

En otras palabras, que alquiles la plaza o la hayas comprado para ti, tiene un coste mensual para ti. Este coste es directo si pagas el alquiler, o es un coste de oportunidad si dejas de ganar unos intereses.

En este caso, desde un punto de vista económico, cuanto más barato sea el coste del garaje, más compensa tener uno, lógicamente. Porque al final el valor del coche y de sus reparaciones es más o menos lo mismo en todo el país. No es lo mismo entonces tener que pagar 120€ al mes en Barcelona, 100€ al mes en Madrid o 70€ en Valencia. Esos importes son medias, poco representativas de lo que se llega a pagar en el centro de esas ciudades.

Condiciones atmosféricas y clima

Si vives cerca del mar, aparcar el coche fuera todo el año no es buena idea, ya que el salitre puede provocar la corrosión de numerosas partes del vehículo, y no solo de la carrocería. Las temperaturas extremas, tanto el frío como el calor, también dañan los coches. Si se vive en una zona donde llueve mucho, hay que tomar en cuenta todos los daños que una exposición larga a las lluvias puede hacer a la carrocería, y también el efecto dañino de la humedad sobre componentes del coche.

Riesgo de robo

Hay vecindarios más tranquilos que otros. Dependiendo de la zona donde vivas, el riesgo de que te roben el coche es mayor o menor. Y no solo influye la geografía, sino también el modelo de vehículo que tengas. Los cacos aprecian más algunas marcas que otras, sin contar el efecto del valor del coche.

Daños colaterales

Si vives cerca de una discoteca o de una zona de marcha, quizás te hayas despertado algún día para encontrarte con alguna mala sorpresa con tu coche. Y es que ciertas zonas no son muy propicias para dejar que tu vehículo se quede en la calle. Por ejemplo, aparcarse cerca de la puerta de un colegio o liceo es tener prácticamente asegurado que los alumnos se apoyarán en el coche mientras charlan, si no se sientan directamente sobre el capó. Y hay más situaciones similares.

Otro daño colateral son las multas y las grúas. Hay zonas de la ciudad que cada rato se ven limpiadas de cualquier coche para acoger algún evento o carrera. Si no te has enterado a tiempo porque no mueves el coche a menudo, puede que te encuentres con la sorpresa de ir a buscarlo a la grúa municipal, lo que no es barato.

Tiempo para aparcar

Otro factor importante es el tiempo que pierdes para aparcar cuando tienes que hacerlo en la calle. Por supuesto, depende de la zona. Puede que nunca tengas problemas, pero para muchas personas, encontrar un sitio libre puede representar una pérdida de tiempo importante cada día.

Y el tiempo tiene valor. Para algunas personas es un valor económico, para otras es algo diferente, pero desde luego que es un factor que cuenta en la valoración de saber si te compensa tener garaje.

Comodidad

Finalmente, aparte de no perder tiempo, el tener una plaza de garaje supone unas ventajas en términos de comodidad. Suele ser un sitio cercano a tu casa, incluso en el mismo edificio, por lo que se te hace la vida mucho más fácil cuando tienes que ir cargado. Las familias con hijos pequeños sin duda valoran mucho este aspecto.

¿Pero compensa o no?

Si lo valoramos desde un punto de vista estrictamente económico, la mayor parte del tiempo es dudoso que tener una plaza de garaje salga a cuenta, salvo para casos en los cuales el daño de la intemperie es muy fuerte. Por ejemplo, en primera línea de playa, pagar 600€ al año para una plaza seguramente compense, ya que el coste de las reparaciones por los daños provocados por la corrosión podrían ser muy elevados. Pero hablamos de un caso muy extremo. Además, se puede proteger el vehículo de los daños climáticos con soluciones más económicas como colocando una lona.

En general, si tienes un coche de mucho valor, que el alquiler no es muy elevado, que las condiciones climáticas no son favorables, y que además hay riesgos de daños o robos si lo dejas por el barrio, entonces te compensa. Si tienes un coche viejo en una zona templada y segura, probablemente no te compense. Como siempre, este tipo de decisiones depende de la situación de cada uno, y de sus prioridades. Pero espero haber aportado algunos criterios para que puedas tomarlos en cuenta en tu valoración.

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