¿Es buen momento para cambiar de trabajo?

es buen momento para cambiar de trabajoEs muy natural preguntarse de vez en cuando si dejar el empleo actual es buena idea. Si sientes que no estás desarrollándote como profesional, te preguntas si elegiste la carrera adecuada, o simplemente te aburres de la empresa en la que estás o de tu trabajo actual, puede haber llegado el momento de pararte un momento y reflexionar. Vamos a ver algunos criterios para saber si es buen momento para cambiar de trabajo.

Recuerda que tengo un artículo detallado sobre el cambio de trabajo. No te lo pierdas.

¿Cómo saber si es buen momento para cambiar de trabajo?

Cuando hablamos de una carrera profesional, se pueden tomar varias perspectivas. Pero, en este artículo, voy a insistir sobre lo que me parece más importante: es decir el bienestar emocional, y la satisfacción de tener un trabajo que te llena. Es decir que no le daré tanta relevancia a los cálculos para tener una carrera profesional exitosa.

Por eso, olvida las recomendaciones que te dicen de estar dos o tres años mínimos en un puesto de trabajo para valorar la experiencia en tu CV. Aquí lo que me importa es que estés feliz en tu trabajo. Y, si ya no lo estás, será mejor que cambies.

Ten en cuenta que, plantearte un cambio desde otro trabajo es un movimiento poco arriesgado. Claro que puedes equivocarte, o puede que no pases el periodo de prueba. Pero ¿Qué es ese riesgo comparado con seguir en un trabajo que no te hace feliz?

Las señales de alerta de que es momento de cambiar de trabajo

No tienes ganas de ir a trabajar

A todos nos ha pasado que no tuviéramos ganas de ir al trabajo alguna vez. Pero, si se convierte en algo cotidiano, y te da mucha pereza, entonces deberías empezar a hacerte algunas preguntas. Una persona que se siente satisfecha con su trabajo no sueña cada mañana con volver a dormirse y quedarse en la cama. Si no te apetece ir, será por algo.

Te aburres durante el día

Tus tareas te parecen muy repetitivas. Las haces sin pensar, de forma automática, y sin ganas. Buscas cualquier excusa para tener una conversación con un compañero o revisar tus perfiles en las redes sociales. Haces muchas pausas, y dedicas más tiempo a pensar en lo que harás al salir de la oficina que en lo que tienes que hacer en tu trabajo. Sientes que no tienes ninguna motivación, ni ninguna gana de hacer cosas nuevas. Te limitas a cumplir.

Tu trabajo invadió tu espacio personal

Ahora estamos hablando del extremo opuesto. Solo piensas en tu trabajo. Vuelves a casa muy tarde. No tienes tiempo para estar con tus familiares y amigos. Te pones a responder correos y avanzar sobre expedientes en las noches y los fines de semana. Tu nivel de estrés es muy alto. Estás a nada de llegar a un punto de no retorno, conocido como burn out. Has integrado tu trabajo como la cosa más importante de tu vida, cuando solo es un medio de subsistencia. Necesitas desconectar y parar antes de que sea demasiado tarde para tu salud mental.

Tu puesto de trabajo ha cambiado demasiado

Es algo bastante frecuente. Te contratan con una descripción de puesto, pero con el tiempo las cosas van evolucionando, y puede que llegues a un punto en el que tu trabajo ya no tiene nada en común con lo que era antes. Eso no es necesariamente malo. Pero, si las cosas que haces ahora no te gustan, mientras el trabajo que desempeñabas antiguamente era de tu agrado, entonces tienes un problema.

En este caso, no necesariamente tienes que cambiar de aires. Podrías hablar en tu empresa para reorganizar las tareas de tal forma que hagas cosas que te gustan más. Y, si no es posible, podrás valorar la opción de buscar trabajo e irte.

Estás en un entorno tóxico

Sin entrar en el extremo de los hechos denunciables como el acoso laboral, hay muchas situaciones en las que el trabajo se convierte en un entorno tóxico. Basta que no congenies con tu jefe, o que sea una persona especialmente complicada de tratar, para que ir al trabajo se convierta en una experiencia agotadora y estresante. Lo mismo puede pasar si el ambiente de trabajo es negativo, o si la cultura de empresa es tóxica.

En esos casos, irse es una buena opción.

Tu trabajo actual no encaja con tus proyectos personales

Pueden pasar muchas cosas. Quizás pensabas que tras unos años cobrarías un mejor sueldo, que te permitiría invertir en una casa propia, y no ha ocurrido. O simplemente tu situación ha evolucionado. Un comercial que tiene que hacer muchos desplazamientos puede apreciar el estilo de vida mientras está soltero, pero luego, si tiene una familia e hijos, las obligaciones del trabajo le pueden resultar incompatibles con sus objetivos personales.

Hay una discrepancia entre tu empleo y tus valores

Puede que te hicieras una idea equivocada de la empresa en la que estás ahora. O puede que tus valores hayan evolucionado. El caso es que, si no te parece que trabajas para una empresa ética, o si no te crees la utilidad del producto o servicio que vende, te pueden entrar muchas dudas. Si te da vergüenza explicar a los demás a qué te dedicas, sería buena idea plantearte un cambio.

 

¿Qué otras señales de alerta añadirías? ¿Alguna vez cambiaste de empleo por alguno de los motivos que expliqué antes? Comparte tu experiencia con el resto de los lectores.

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