Ventajas e inconvenientes de invertir en índices

invertir en índices ventajas e inconvenientesCuando se habla de inversiones en bolsa, a menudo escuchamos referencias de índices para ilustrar sus variaciones. Se oyen nombres como IBEX 35, Euro Stoxx 50, Dow Jones, Nasdaq, o S&P 500. Lo que quizás no sabías, es que se puede invertir en esos índices, de diferentes maneras, y en particular mediante ETFs. Hoy, te quiero hablar más en detalle de las ventajas e inconvenientes de invertir en índices, especialmente cuando tienes una estrategia a largo plazo.

Los principales índices bursátiles para un inversor español

El IBEX 35

Es el principal índice de la bolsa española, que integra a las 35 principales empresas cotizadas de nuestro país. Fue creado en 1992, aunque su base se estableció en 3.000 puntos en diciembre de 1989. Alcanzó los 5.000 puntos en 1996, los 10.000 en 1998, y su récord histórico, los casi 16.000 puntos, en plena burbuja inmobiliaria, en 2007. Desde entonces, se ha mantenido en un rango entre los 6.000 puntos (crisis financiera, pandemia) y los 10 o incluso 12.000 puntos, en los periodos de recuperación.

Cuando escribo este artículo, el IBEX 35 está un poco por encima de los 8.000 puntos, y lleva casi 15 años sin acercarse a su máximo histórico, que es casi el doble.

El S&P 500

Para muchos es el índice más representativo de la bolsa americana. Agrupa las 500 principales empresas cotizadas de Estados Unidos. Fue creado en 1957. Superó por primera vez los 100 puntos a finales de los años 60. Llegó a los 500 puntos a mitad de los años 90. En la burbuja de las puntocom a finales de los 90, llegó por primera vez a los 1.500 puntos. Tras una caída de casi un 50%, se recuperó y volvió al mismo nivel de 1.500 puntos antes de la crisis financiera del 2008. Tras una nueva caída pronunciada que lo llevó a bajar de los 700 puntos, volvió a recuperarse, superando los 2.000 puntos en 2014. En 2019, alcanzó los 3.000 puntos. La pandemia le hizo retroceder hasta los 2.300 puntos en 2020, pero luego se recuperó. Su máximo histórico de 4.818 puntos se consiguió en 2021.

Con la inflación y las subidas de tipos de interés, lleva una tendencia bajista desde hace unas semanas, y a fecha de este artículo está alrededor de los 3.700 puntos.

El EURO STOXX 50

Se trata de un índice que toma en cuenta las principales empresas de la Eurozona. Fue creado en 1998. Llegó por primera vez a superar los 5.000 puntos durante la burbuja de las puntocom a principios de los años 2000. Después, volvió a superar los 4.000 puntos justo antes de la crisis financiera de 2008. Cuando redacto esas líneas, cotiza por encima de los 3.500 puntos, bastante alejado de los 5.464 puntos de su máximo histórico, que remonta al año 2000. Es decir, que lleva 22 años sin recuperar ese nivel.

Los principales índices no incluyen los dividendos

Para tener una imagen más fiel a la realidad de la evolución bursátil, hay que saber una cosa. El cálculo de la mayoría de los índices bursátiles, y concretamente de los tres que he listado, no incluye los dividendos. Solo se basa en las capitalizaciones de las empresas que lo componen.

Las bolsas registran otros indicadores, otros índices, que toman en cuenta el impacto de los dividendos. Voy a poner el caso del IBEX.

Supongamos que un inversor haya comprado por 3.000 euros de participaciones en empresas del IBEX en diciembre de 1989, cuando el índice estaba en 3.000, aplicando la misma ponderación en la cartera. También suponemos que ese inversor ajusta su cartera de la misma forma que el índice (puesto que hay empresas que van saliendo y entrando, y la ponderación puede cambiar).

A finales de mayo de 2022, su cartera valdría 8.851 euros. Pero, si solo miramos eso, nos olvidamos de todo lo que el inversor habrá cobrado en concepto de dividendos durante ese periodo. Según Bolsas y Mercados Españoles, en mayo de 2022 el IBEX con dividendos vale 27.727 puntos. Es una cantidad incluso superior al IBEX con dividendos de antes de la crisis financiera de 2008.

¿Cómo se puede invertir en índices?

Los fondos indexados

Como su nombre indica, se trata de fondos de inversión, que se gestionan procurando replicar el rendimiento de los principales índices. Algunos de esos fondos distribuyen los dividendos percibidos de las empresas en las que invierten, otros los dejan en el fondo, para aumentar el valor de cada participación.

Los ETFs

Como ya expliqué en un artículo anterior, generalmente los ETFs son productos de inversión de gestión pasiva, que se diseñan para replicar un índice, y cotizan en bolsa como cualquier acción. Lo más habitual es que paguen los dividendos de las empresas correspondientes. Al igual que para los fondos indexados, el pago se suele hacer una o dos veces al año.

bolsa nueva york

Ventajas e inconvenientes de invertir en índices bursátiles

Los principales beneficios que voy a detallar en este artículo son:

  • Es una opción de inversión muy cómoda.
  • Permite aprovecharse a largo plazo del crecimiento de la bolsa.
  • Es una inversión diversificada.

Pero, también te hablaré de unos cuantos inconvenientes que debes tener en cuenta:

  • Los fondos y ETFs cobran comisiones que merman tu rentabilidad.
  • Si solo inviertes en el índice, y no en dividendos, puedes tener malas sorpresas.
  • Es una inversión muy generalista.
  • No aprendes a invertir en bolsa.

Después, te hablaré de la alternativa que tienes para invertir en bolsa, y que me parece mejor.

Ventajas de invertir en índices

Una de las grandes ventajas de los índices es su simplicidad

Si decides comprar participaciones en un fondo indexado o en un ETF, no te tienes que complicar. Simplemente metes el dinero una vez, o haciendo aportaciones automáticas, y luego te olvidas. No es nada complicado.

Eso no te exime de investigar muy bien en qué estás invirtiendo, cuáles son las implicaciones, los riesgos, y el retorno potencial a largo plazo. Como siempre, un inversor tiene que hacerse responsable de lo que hace, y entender donde mete su dinero. No vale con dejarse convencer por el asesor financiero del banco o seguir una moda.

La bolsa crece mucho a largo plazo

Vuelvo a los ejemplos anteriores. Entre diciembre de 1989 y mayo de 2022, el IBEX 35 con dividendos pasó de 3.000 puntos a 8.851 sin dividendos y 27.727 con dividendos. La rentabilidad media anual ha sido del 3,3% sin dividendos y del 7% con dividendos. Y eso es contando con que el índice no ha ido particularmente bien desde la pasada crisis financiera.

En el caso del S&P, sin dividendos hablamos de una rentabilidad media anual del 6,7% partiendo de los 1.500 puntos de 2008. Si cogemos periodos más amplios, la rentabilidad es todavía mayor. Y recuerda que no se incluyen los dividendos en el cálculo.

Por lo general, analizando periodos largos, de al menos 15 o 20 años, la bolsa americana suele crecer siempre. Otras bolsas, como la española, pueden tener menos crecimiento del índice, pero con dividendos crecen.

En el caso de EE. UU., el crecimiento de la bolsa ha superado ampliamente la inflación. En España, depende del periodo que se mire. Si comparamos desde los máximos de 2008, incluso tomando en cuenta los dividendos, la inversión en índice no lo ha hecho mejor que la inflación. Pero, si comparamos desde el inicio del IBEX, la bolsa creció más que los precios.

Es una inversión diversificada

Cuando compras un índice, estás repartiendo tu inversión entre diversas empresas y sectores, lo que en esencia ya es una diversificación. Es una opción de no poner todos los huevos en la misma cesta, uno de los grandes principios de las finanzas personales.

Inconvenientes de invertir en índices bursátiles

El coste de las comisiones

Si una de las principales ventajas de invertir en índices es la simplicidad, sin duda uno de los principales inconvenientes es el coste de esta solución. Porque, si optas por un fondo indexado, la gestora cobrará su comisión. No te das mucha cuenta, porque solo ves el valor de tu participación, pero son porcentajes que merman la rentabilidad. Te cobran sobre el valor del activo gestionado, cada año.

En el caso de las ETFs, las comisiones suelen ser más bajas porque el sistema está más automatizado, pero igualmente las pagas y no ganas todo lo que podrías.

Invertir solo en el índice no es siempre rentable

Ya he explicado la diferencia que hay entre la rentabilidad de un índice con o sin dividendos. El problema es que la información que más se comparte es el dato sin dividendos. Es más, la mayoría de los gestores de fondos se comparan con los principales índices, pero nunca incluyendo los dividendos.

Si optas por un producto que solamente replica el S&P 500 o el IBEX 35 y no te paga dividendos, no solo pierdes una gran parte de la rentabilidad potencial. También te expones a periodos de rentabilidades nulas o negativas. Si hubieras comprado en 2008 un producto que replica la cotización del IBEX, hoy en día seguirías perdiendo la mitad de tu inversión. Con el S&P 500 o el Dow Jones, también hay épocas durante las cuales no se ha recuperado la bolsa por muchos años, a veces más de 15.

Uno de los inconvenientes de los índices es que son muy generalistas

Un índice se compone de muchas empresas, en el caso del S&P 500 hablamos de medio millar de compañías. No las eliges. Habrá algunas que están a un precio razonable, otras incluso serán un chollo, pero también habrá empresas sobrevaloradas. Por ejemplo, llevamos unos cuantos meses, incluso años, sabiendo que la bolsa está generalmente sobrevalorada. En una situación así, si eres prudente no quieres comprar un índice. Preferirás mirar empresas individuales que estén a un buen precio. O no invertir en bolsa.

El valor de aprender a invertir

Finalmente, uno de los principales inconvenientes de invertir en índices es que no aprendes nada. Metes el dinero, y, con suerte, cuando quieras jubilarte tendrás un patrimonio interesante. Pero no sabrás qué hacer con él. Si lo dejas en un fondo indexado, seguirás teniendo una rentabilidad mermada por las comisiones, y posiblemente no cobres dividendos.

Si decides venderlo para invertir en otra cosa, tendrás el inconveniente de no haber aprendido como invertir en bolsa. Y, cuanto más mayores nos hacemos, más nos suele costar el aprendizaje.

Tu alternativa es invertir con tu propia cartera de empresas

Invertir a largo plazo en bolsa no es muy complicado. Tienes que seleccionar buenas empresas, entrar cuando están a un precio interesante, y luego limitarte a cobrar los dividendos, y estar un mínimo pendiente de lo que ocurre, por si te tienes que replantear tu participación y vender.

Si lo haces poco a poco, usando un bróker económico, y repartiendo tu capital entre un número suficiente de empresas en diversos sectores y mercados, podrás sacar una rentabilidad muy interesante.

Leerás los informes anuales de las empresas, aprenderás sobre sus mercados y estrategias de futuro, te enterarás de sus estados financieros. Puede que te cueste un poquito al principio, pero hay mucha ayuda disponible en Internet para lograrlo.

Así, cuando toque el momento de dejar de trabajar, tendrás un patrimonio que te generará ingresos y que sabrás gestionar perfectamente.

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