El value investing o inversión en valor

value investing inversión en valorSi estás pensando en invertir en bolsa, ya sabrás que tienes dos grandes caminos. Puedes intentar especular a corto plazo, o puedes invertir a largo plazo, buscando empresas que te vayan a generar dividendos y plusvalías a lo largo de los años. Dentro de la inversión a largo plazo, el value investing, o inversión en valor, es una de las estrategias más interesantes. Teorizada por Benjamin Graham y aplicada por su discípulo Warren Buffet, ha permitido a muchas personas construirse un patrimonio muy envidiable. Te voy a explicar qué es el value investing y cómo lo puedes aplicar para tus finanzas personales.

Definición de la inversión en valor o value investing

Invertir en valor consiste en comprar acciones que se están cotizando a un precio muy significativamente inferior a su valor intrínseco. Un inversor con una estrategia basada en el valor va buscando empresas cuyos parámetros de valoración son económicos por motivos que no están justificados a largo plazo. Para ello, se basa en ratios basados en los datos financieros de la empresa y en perspectivas de futuro.

La idea general es que el mercado no siempre refleja el valor real una empresa. Al igual que algunos activos pueden estar sobrevalorados por la euforia de los compradores, otros pueden estar infravalorados por el pesimismo de los vendedores. A largo plazo, si el análisis de valor ha sido acertado, la compañía volverá a cotizar en su valor intrínseco. El inversor en valor habrá entonces ganado doblemente: tanto por los dividendos cobrados como por la revalorización de las acciones.

Es importante destacar que el value investing requiere pensar de forma inconformista, analizando fríamente los datos de las empresas, y pensando a largo plazo. Es habitual que pueden pasar muchos meses y años hasta que una inversión de la rentabilidad esperada.

En los últimos años, el método no ha sido tan rentable, debido a los bajos tipos de interés que han favorecido otras estrategias, como la inversión en crecimiento (por ejemplo, en tecnológicas). Sin embargo, a largo plazo, el value investing ha demostrado su eficacia. No es casualidad que Warren Buffet ha llegado a ser el hombre más rico del mundo, y sigue siendo parte del top 10.

¿En qué sectores se puede aplicar el método de la inversión en valor?

Cuando se habla de value investing, habitualmente es para aplicar el método a la bolsa de valores y a las acciones de empresas cotizadas. Sin embargo, la misma lógica se puede aplicar en otros mercados.

En particular, es habitual que los inversores inmobiliarios usen estrategias similares. Una vivienda puede estar a un precio de venta muy por debajo de mercado por muchos motivos. Porque se trata de una subasta, porque está ocupada, porque hace falta una reforma importante, porque el vendedor tiene prisa por deshacerse de la vivienda, etc. Muchas veces, el descuento en el precio de venta es muy superior al problema subyacente. Si la vivienda está bien situada y el problema se puede resolver a medio plazo, entonces es posible que haya una oportunidad de compra interesante, especialmente en caso de comprar para alquilar.

Sin embargo, en el resto del artículo vamos a tratar el tema de la inversión en valor desde el punto de vista de la compra de acciones de empresas cotizadas.

Historia del value investing

La inversión en valor es un concepto inventado por Benjamin Graham y su compañero David Dodd, profesores a la Columbia Business School. Graham publicó muchos libros sobre el value investing, pero los dos más importante probablemente son Security Analysis (1934, en colaboración con Dodd) y The Intelligent Investor (El Inversor Inteligente, 1949).

Benjamin Graham formó al famoso inversor Warren Buffet, quien ha sido el mejor ejemplo de la eficacia del método. En los años 50, Buffet empezó a trabajar para Graham, antes de montar su propia firma de inversión. En 1956, los ahorros de Buffet sumaban 174.000 dólares (más de 1,6 millones de ahora teniendo en cuenta la inflación). En 2021, según la revista Forbes, su fortuna superaba los 90.000 millones.

Buffet no ha sido el único, otras figuras como Walter Schloss, Irving Kahn o Seth Klarman también han conseguido fortunas gracias al value investing.

Los principios de la inversión en valor

El value investing se basa en tres grandes características de los mercados financieros, de acuerdo con la filosofía de Graham y Dodd.

  1. La cotización de los activos financieros está siempre sujeta a fluctuaciones, que reflejan la psicología de los inversores. Graham incluso llegaba a hablar del señor Mercado (mister Market).
  2. A pesar de esas variaciones, los activos financieros tienen un valor relativamente estable a largo plazo. Ese valor, que se puede medir, es la expresión de las características fundamentales del activo.
  3. Una estrategia basada en comprar únicamente activos financieros cuyo precio es sensiblemente inferior a valor intrínseco permitirá conseguir beneficios elevados asumiendo un riesgo controlado. Graham llamaba a la diferencia entre el precio y el valor el margen de seguridad.

Dicho de otra manera, y como lo suelen expresar tanto Buffet como otros inversores, el trabajo consiste en pagar 50 centavos para algo que vale un euro.

Características de los inversores en valor

Los inversores que apuestan por la estrategia de value investing tienen algunos puntos en común. Los principales son los siguientes:

  • El elemento más importante de su trabajo es la valoración de los activos mediante un análisis fundamental (lo desarrollaremos a continuación).
  • Para cada activo que analizan, calculan un margen de seguridad.
  • A partir del margen de seguridad, se puede determinar el riesgo de una inversión, y por lo tanto ponderar la cartera, diversificarla y ponderarla. No olvidemos nunca el principio de no poner todos los huevos en la misma cesta.
  • El valor intrínseco de un bien también permite tomar decisiones de venta, cuando la cotización es muy superior al valor estimado, por ejemplo.

¿Cómo hacer value investing, concretamente?

Si te interesa la inversión en valor, sin duda te preguntarás cómo determinar si un activo está infravalorado y si merece la pena invertir. Hay muchos posibles métodos, pero que sepas que todos implican analizar en detalle la información de la empresa y sus perspectivas a largo plazo.

Calcular el valor intrínseco mediante la actualización de los flujos futuros

Para saber cuanto vale una empresa, tienes que estimar qué beneficios va a poder generar en el futuro, es decir, qué valor va a crear. Para eso, te puedes basar en diversos elementos, como los dividendos esperados, o el cash Flow esperado, por poner un par de ejemplos.

Vas a tener que estimar como va a evolucionar la empresa desde ahora hasta dentro de, digamos, diez años. Puedes estimar un porcentaje de crecimiento (o de bajada) de los flujos de cash en ese periodo.

Una vez que tengas esos flujos de caja estimados, podrás aplicar el método del descuento de flujo de caja para determinar el valor del activo, usando un descuento para incluir la rentabilidad que quieres obtener de tu inversión.

Hacer varias hipótesis

Puedes hacer (es muy recomendable) tres hipótesis sobre tu inversión, modificando para cada una el crecimiento futuro de los flujos de caja de la empresa que analizas. Una hipótesis pesimista, una mediana y una optimista.

Si incluso en la hipótesis pesimista el valor sigue siendo una inversión interesante porque la cotización actual está por debajo del valor que has calculado, entonces quizás hayas encontrado algo que merezca la pena.

El value investing no es matemático

Como ves, la inversión en valor se basa sobre unas estimaciones de lo que puede hacer una empresa en el futuro. Por lo tanto, te puedes equivocar en tus predicciones. De hecho, se suele decir “más vale acertar más o menos que equivocarse con precisión”. Es decir, no intentes crear un algoritmo basado en múltiples ratios financieros para determinar el valor intrínseco. Es mejor hacer una aproximación razonable.

Graham tenía una metáfora muy acertada para ilustrar esa idea. Decía que no hace falta conocer el peso exacto de un hombre para saber si está obeso.

Ten en cuenta siempre el margen de seguridad

Una consecuencia de lo anterior, es que tienes que elegir inversiones en las que el precio de cotización está muy por debajo del valor intrínseco que has calculado. Así, si te equivocas, quizás no ganes mucho, pero al menos no perderás.

margen de seguridad value investing

Hay pocas oportunidades

Cuando analices empresas que a priori, podrían estar cotizando por debajo de su valor de mercado (porque están en mínimos anuales, porque tienen un PER muy bajo, o cualquier otro criterio que hayas tomado en cuenta), tienes que saber que solo unas pocas suelen representar una oportunidad para el value investing.

De hecho, se suele decir que, si analizas 10 empresas potencialmente interesantes, solo encontrarás una que merezca la pena. Si quieres constituirte una cartera con 20 valores, lo probable es que tengas que estudiar 200 empresas.

El value investing también implica diversificar

Ya lo he mencionado antes, pero quiero volver a insistir en ese punto. A pesar de tener un margen de seguridad y de basarte en criterios objetivos, no conoces el futuro. Te puedes equivocar. La empresa en la que hayas invertido puede tomar malas decisiones de gestión, o perder mucho mercado por cambios profundos en la economía.

Pero, si diversificas tu cartera, comprando empresas de sector diferentes, de mercados diferentes y de perfiles diferentes, entonces puedes repartir el riesgo. Tus malas sorpresas se verán compensadas por tus aciertos.

La inversión en valor y la psicología del mercado

El señor Mercado es una persona con una psicología muy extraña. Cada día propone un precio diferente para un activo que no ha cambiado fundamentalmente. Un buen inversor en valor aprovecha los cambios de humor del mercado, yendo a contracorriente de la mayoría de los inversores.

El value investing consiste en aprovechar los momentos de depresión del señor Mercado para comprarle los títulos que tiene ansia por ceder, y vendérselos de nuevo cuando pase a una fase de euforia. El problema de muchos inversores es que hacen todo lo contrario. Se asustan cuando el mercado baja mucho, y venden activos con grandes pérdidas. Y se dejan contagiar por la euforia en momentos de crecimiento, comprando activos sobrevalorados.

El value investing no es especulación

Dicho así, podría parecer que el inversor en valor está especulando. No lo hace, porque su idea no es comprar barato para vender caro. Lo que busca es comprar barato para que el rendimiento de su inversión sea muy elevado a largo plazo.

Me explico. Imagina que una empresa distribuye dividendos que representan el 4% del valor intrínseco de sus acciones. El inversor en valor es capaz de comprar las acciones por la mitad de su valor, aprovechando una bajada en el mercado. Por lo tanto, cuando las acciones vuelvan a una cotización normal, cobrará un 8% de su inversión, no un 4%, sin contar la potencial plusvalía a largo plazo.

Si un día el inversor considera que unas acciones que tiene en cartera están muy por encima de su valor intrínseco, tiene la posibilidad de vender y asegurarse una plusvalía, que luego invertirá en otras empresas infravaloradas. También podría conservar las acciones. Depende de como vea el futuro de la empresa y de cuanto este sobrevalorada en el momento.

 

Espero que con estas explicaciones sepas un poco más sobre la inversión en valor, y quizás te animes a tomar en cuenta el value investing para tus futuras inversiones en bolsa.

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