¿Qué ventajas e inconvenientes tiene invertir en un ETF?

ETF ventajas e inconvenientesHoy vamos a hablar de una de las opciones de inversión más interesantes, y cada vez más popular: los fondos de inversión cotizados, conocidos con la sigla ETF (Exchange Traded Fund). Es una opción muy interesante, siempre que se use con prudencia y de una manera ajustada a tu perfil de inversor. Te voy a explicar qué es un ETF, y sobre todo detallar cuáles son sus ventajas e inconvenientes a la hora de buscar una rentabilidad para tus ahorros.

¿Qué es un ETF?

El concepto clave cuando hablamos de fondos cotizados es su característica híbrida, a mitad de camino entre las acciones y los fondos de inversión tradicionales.

Como las acciones, cotizan en bolsa y se pueden vender y comprar en cualquier momento. Su valor va variando durante las sesiones, tienen un símbolo de cotización (ticker), y hasta pueden pagar dividendos.

Al igual que los fondos de inversión, los ETFs invierten en una cesta de activos diversificados, que pueden ser acciones, bonos, divisas, o combinaciones. Los fondos cotizados más conocidos suelen replicar los principales índices de referencia.

Así que, como puedes apreciar, se trata de un vehículo de inversión que combina la liquidez y la flexibilidad de las acciones con la diversificación y repartición de riesgo de los fondos. De allí que tengan mucho éxito con los inversores.

Es un producto financiero que lleva más de treinta años en el mercado y que puede ser de gestión tanto activa como pasiva, pero lo más habitual es que sea lo segundo. En efecto, los ETFs se suelen diseñar para replicar índices o seguir esquemas predefinidos.

Ventajas e inconvenientes de la inversión con ETF

Después de esa primera descripción, quizás ya estés pensando en buscar los mejores ETFs para invertir, con la idea de sacar provecho a tu patrimonio aprovechando un producto flexible y diversificado. Sin embargo, todavía no te he contado todas las ventajas que tiene invertir en un ETF, y los inconvenientes que también existen, como en cada opción en la vida. Así que vayamos por partes.

Principales ventajas de invertir en un ETF

Es un activo diversificado por naturaleza

Uno de los grandes principios de la inversión es la necesidad de diversificar la cartera para repartir riesgos y no depender de uno o pocos activos en concreto. Un fondo cotizado es, por naturaleza, un producto diversificado. De esa manera, comprando un solo ETF, una persona ya está diversificando su patrimonio. Si compra varios ETFs de diferentes tipos y en mercados distintos, entonces podrá tener una gran diversificación, con pocos productos.

Las transacciones son más fáciles y rápidas

Si alguna vez invertiste en fondos sabrá que meter y sacar dinero de este tipo de producto no es tan sencillo, transparente y rápido como podrías suponer. No es raro que pasen varios días, incluso a veces semanas, entre una orden de compra o de venta y su ejecución real. Eso tiene varios inconvenientes, especialmente el problema de no poder controlar a qué precio se va a vender tu participación, sobre todo si algún evento sucede entre el momento de tu orden y la ejecución de esta.

Con un ETF, interactúas de la misma forma que con las acciones. Es decir, puedes ir vendiendo durante una sesión, conociendo exactamente el precio al que operas.

Un ETF tiene la ventaja de ser más económico que un fondo

El porcentaje de comisión que cobran los fondos de inversión tradicionales es bastante elevado, y evidentemente eso tiene un impacto sobre la rentabilidad de tu inversión. En el caso de un ETF, puesto que normalmente se replica un índice, todo está automatizado, lo que ahorra costes y permite aplicar una comisión mucho menor. Una mayor parte de la rentabilidad llega a tu bolsillo.

La inversión mínima es pequeña

Un ETF cotiza por participaciones, de una forma muy similar a las acciones. Si el valor determinado es pequeño, podrás empezar a invertir en el ETF con muy poco dinero. Esa es una diferencia importante con los fondos, muchos de los cuales obligan a una inversión mínima, que suele ser de varios miles de euros.

La rentabilidad es similar a los índices replicados

Puesto que la mayoría de los ETFs replican índices, lógicamente la rentabilidad que obtienen es muy similar a las referencias que han tomado. Es decir que, si querías invertir en el S&P500, o en el IBEX35, sin duda vas a encontrar un fondo cotizado que los replique. Y tendrás la seguridad de obtener un resultado muy similar.

Permite operaciones más avanzadas

A diferencia de los fondos de inversión tradicionales, un ETF suele permitir operaciones más avanzadas, que generalmente se realizan con acciones. Me refiero a usar el apalancamiento, o hacer operaciones en corto, entre otras. Como siempre, usar este tipo de operaciones es un arma de doble filo, y tienes que conocer muy bien los riesgos antes de operar.

Principales inconvenientes de un ETF

Su fiscalidad no es tan favorable como la de los fondos de inversión

La gran ventaja fiscal de los fondos de inversión es que no pagas IRPF hasta que cierres tu posición y aflores la plusvalía. Es más, la normativa incluso te permite hacer traspasos entre diferentes fondos sin tener que pagar impuestos. Con las acciones, y también con los ETFs, las cosas son diferentes. Pagas IRPF cada vez que vendes una participación, y también cada vez que cobras dividendos.

No puede batir el índice que replica

Muchas veces se mide el saber hacer de un gestor de patrimonio comparando sus resultados con los principales índices. Si lo hace habitualmente mucho mejor que el índice de referencia probablemente es un buen gestor. Si lo hace sistemáticamente peor, entonces debería buscar otra profesión.

En el caso del ETF, por diseño no puede hacerlo mejor que el índice que replica. De hecho, solo lo puede hacer un poquito peor, por el coste de las comisiones, que como hemos comentado, son pequeñas.

Puede llegar a ser un producto complejo

Dependiendo de la cartera en la que se invierte el ETF, puede llegar a ser un producto complejo y arriesgado. Si a eso sumamos la posibilidad de trabajar con apalancamiento o de operar en corto, la complejidad aumenta. Por eso es tan importante que solo inviertas en un ETF si entiendes todas sus aplicaciones y si la inversión encaja con tu perfil de riesgo.

Los brókeres cobran comisiones sobre las transacciones

Como expliqué antes, las comisiones de gestión de un ETF suelen ser bastante más bajas que las de un fondo tradicional. Sin embargo, en caso de que operes habitualmente con este tipo de producto, comprando y vendiendo participaciones, tienes que saber que pagarás una comisión de compraventa cada vez. Es más, si operas con ETFs que cotizan en otras divisas, a esos gastos de transacción se sumará una comisión de cambio.

¿Pesan más las ventajas o los inconvenientes para invertir en un ETF?

A mí los fondos cotizados me parecen unos productos financieros muy interesantes, cuyas ventajas suelen superar claramente los inconvenientes. Sin embargo, esa valoración la tienes que hacer tú mismo para tu situación personal y tu perfil de inversor. Cada uno es responsable de su dinero y de como lo invierte. Para algunas personas, un ETF es un vehículo de inversión excelente, para otras, no es el producto adecuado. Solo tú lo puedes saber, tras analizar en detalle qué es un ETF y cómo lo puedes usar en tus finanzas personales.

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