¿Qué es el FOMO? Te explico cómo gestionarlo

qué es el fomoUna de las nociones más interesantes cuando hablamos de inversiones es el FOMO, o miedo a perder la oportunidad. Es un elemento psicológico muy habitual, que tendrás que identificar si quieres tomar decisiones de compra acertadas y racionales. Y, como te voy a explicar a continuación, es un problema mucho más común de lo que podrías imaginar, con consecuencias generalmente nefastas para tus finanzas y tu bienestar emocional.

¿Qué es el FOMO?

El acrónimo FOMO viene de la expresión anglosajona Fear Of Missing Out, que literalmente significa miedo a perder la oportunidad. Es un fenómeno que puede ocurrir en cualquier aspecto de nuestras vidas personales o profesionales, pero me voy a centrar en su aplicación en el tema de las inversiones.

Cuando estás buscando adquirir cualquier tipo de activo, el FOMO es la sensación que te empuja a comprar antes de que sea “demasiado tarde”. Y viene motivada por el temor a que el precio suba en el futuro, y te impida aprovechar lo que se supone que sería una buena oportunidad de compra.

¿En qué tipo de inversiones es habitual encontrarte con el FOMO?

El FOMO y la compra de vivienda

Recuerdo perfectamente mi perplejidad durante los años de la burbuja inmobiliaria en España. En aquel momento, yo no era consciente de la magnitud del problema, pero me había dado cuenta de que los precios eran excesivos. En aquel entonces, vivía de alquiler, y muchos de mis compañeros de trabajo me decían que estaba tirando el dinero. Me instaban a comprar, argumentando que el precio de la vivienda nunca bajaba, y todos esos comentarios que eran muy habituales en esos tiempos.

Investigué el mercado. Pese a disponer de buenos ingresos, vi que las viviendas a mi alcance eran tremendamente caras. Comprar me hubiese obligado a contratar una hipoteca a muy largo plazo y pagar una letra mensual muy elevada. No me parecía razonable, y decidí no dar el paso.

Pero, a mi alrededor, vi como muchos compañeros de trabajo compraban. Algunos optaron por viviendas de muy baja calidad, endeudándose mucho, con hipotecas que les iban a hacer pagar el doble del coste inicial de la vivienda, tomando en cuenta los intereses. Recuerdo perfectamente hablar con ellos e intentar disuadirlos. La respuesta siempre era la misma: “Sé que está muy caro el mercado. Pero si no compro ahora, cuando suba más ya no podré comprar.”

En otras palabras, tenían miedo de perder la oportunidad de comprar una vivienda, y estaban dispuestos a pagar muy caro por una vivienda regular, con tal de poder comprar una.

¿Qué es el FOMO en Trading?

¿Cuántas veces hemos visto a personas comprar activos financieros porque habían escuchado por ahí que era una buena inversión y no querían perderse la oportunidad? Apostaría a que un buen número de los inversores en criptomonedas han sido motivados por el FOMO. Lo comento, porque es un argumento muy habitual de la gente que ha comprado criptos e invita a las otras a emularlos.

Cuando la cotización de Bitcoin y otras monedas digitales sube, te dicen que es ahora o nunca, que compres antes de que se pongan muy caras, etc. Y, cuando hay una caída, escuchas que ha llegado el momento de comprar, que Bitcoin está de rebajas, es decir que nuevamente apelan a esa idea de una oportunidad que no se puede dejar pasar.

Comento eso independientemente del hecho que las criptomonedas puedan ser o no una buena opción de inversión. No es el propósito del artículo. Solo quiero que veas que el miedo a perder la oportunidad está muy presente en los mercados financieros. Hablo de Bitcoin, pero también podría hablar de cualquier otra actividad de trading, tanto con divisas como con índices o acciones.

El miedo a perder la oportunidad en bolsa

Ya sabes que aquí hablo bastante de estrategias para invertir en bolsa a largo plazo. Una de las opciones más interesantes es ir comprando acciones cuando están coyunturalmente baratas, de forma a maximizar el rendimiento de los dividendos, sin contar una posible revalorización de la cotización a medio y largo plazo.

Allí es cuando suele intervenir el FOMO. Imagínate que determinaste que consideras que un buen precio para las acciones de una empresa en concreto son 50 euros. La empresa cotizaba hace un año a 80 euros, y hace muy poquito bajó hasta los 40 euros, antes de rebotar un poco. Está en esos momentos en 55 euros, un 10% más que el precio que consideras razonable.

Vas mirando el precio cada día, y ves que se queda alrededor de esos 55 euros. Pero, un día, sube hasta los 56 euros. El día siguiente, ves que cotiza a 57,5 euros. Entonces piensas: “¡No! Parece que la ventana de compra se está cerrando. Mejor compro ahora, aunque sea un 15% más cara de lo que quería. Porque quizás luego no vuelva a bajar y pierda la oportunidad.”

¿Lo has reconocido? Eso es un comportamiento totalmente motivado por el FOMO.

¿Cómo no dejarse influir por el FOMO?

Lo más importante es procurar ser autoconsciente. Si te autoanalizas antes de comprar cualquier activo, podrás darte cuenta de las emociones que te están influenciando en un momento dado. Generalmente, es fácil identificar el miedo a perder la oportunidad. Y, una vez lo tengas calado, solamente tienes que volver a criterios racionales para actuar.

Volvamos al ejemplo anterior de la compra de acciones. Dado que hay muchas posibles inversiones en bolsa, la forma racional de actuar sería esperar a que la cotización volviese a caer por debajo de los 50 euros. Y, si eso no sucediese, simplemente no comprarías una participación en esa compañía. No pasaría nada. Porque tendrás otras muchas opciones.

¿Cuáles son los riesgos del miedo a perder la oportunidad?

Nuevamente, me voy a centrar principalmente en el FOMO relacionado con inversiones.

Tomar malas decisiones financieras

Si compras una vivienda muy cara porque tienes miedo a no poder hacerlo luego, es posible que estés pagando mucho dinero por una casa de baja calidad. Eso ocurre cada vez que el mercado está sobrecalentado, y más aun si coincide con tipos de interés altos. En esos momentos, suele compensar esperarse y vivir de alquiler, porque las burbujas siempre acaban, aunque tarden mucho en reventar.

Cuando sigues opiniones ajenas sin haber estudiado muy bien la inversión, te arriesgas a perder mucho dinero. No olvides que cuando te prometen grandes rentabilidades, el riesgo también suele ser alto.

Si inviertes a largo plazo en bolsa, el FOMO puede hacer que te precipites, comprando acciones que no has estudiado lo suficiente, o invirtiendo en empresas a precios superiores a los que determinaste como óptimos.

Perder la tranquilidad

El miedo a perder una oportunidad es un factor de insatisfacción y estrés. Cada vez que escuches hablar de una inversión que no te puedes perder, entras a valorar si deberías comprar o no, pero no lo haces con criterios racionales, sino principalmente por las emociones. Generalmente, luchan dos miedos: el FOMO por un lado, y el miedo a equivocarte y tomar una mala decisión por el otro.

Si no dispones de información objetiva, eres incapaz de valorar racionalmente cuál es la mejor elección. Y como siempre surgen nuevas “oportunidades”, no pararás de enfrentarte a esos dilemas. Eso es muy malo para tu tranquilidad mental.

Y no he tomado en cuenta las consecuencias psicológicas de tomar malas decisiones financieras…

Dibuja tu plan y mantente a ello

Olvídate del miedo a perder la oportunidad. Basa tu estrategia de inversión en criterios objetivos. Si tienes tu plan y has estudiado muy bien el mercado, entonces serás capaz de tomar decisiones informadas, sin dejarte influir por emociones como el miedo.

Recuerda, el primer paso es identificar el FOMO. Escúchate, y verás como aparece.

 

¿Qué estrategia tienes tú contra el miedo a perder la oportunidad? Compártela con nosotros, entre todos podemos aprender a gestionar mejor nuestras finanzas personales.

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