¿Pensando en cambiar de empresa? Eso es lo que tienes que tomar en cuenta

cambiar de empresaEn España, el tema de la movilidad laboral es delicado, por varios motivos que van desde el diseño del sistema hasta problemas coyunturales y estructurales de desempleo. Sin embargo, para mejorar la calidad de vida, es indudable de ejercer un trabajo que te guste es uno de los elementos más importantes. Por eso voy a dedicar un artículo a consejos para cuando quieras cambiar de empresa. Hablaremos de lo que tienes que tomar en cuenta y de los pasos a seguir.

Analiza en serio si quieres cambiar de empresa

Uno de los principales frenos al cambio de trabajo (y de empresa) es que trabajar es una actividad cotidiana que requiere mucha energía. Los retos, los problemas y las urgencias ocupan nuestra mente, y nos impiden pensar en serio sobre decisiones a largo plazo. Por eso te dije durante la cuarentena que aprovecharas para reflexionar sobre tu plan de carrera profesional.

Muchas personas están descontentas con su empleo. Quisieran cambiar, pero se buscan excusas porque les da miedo salir de la comodidad de la rutina. Otras hablan de un cambio, pero realmente no lo dicen en serio porque su trabajo actual les satisface.

Por eso el primer paso es que te pongas a reflexionar en serio sobre tus objetivos vitales y tu trabajo actual. Dedícale tiempo a la reflexión, a lo largo de varios días o semanas si hace falta. Pero toma una decisión. Y sí, no cambiar es una decisión también. Pero que no sea por inercia, sino por voluntad propia.

Ten en cuenta que, si te gusta la empresa, pero no el trabajo, puedes intentar buscar una movilidad interna hacia algo que te guste más, siempre que sea posible.

¿Qué es lo que te frena para cambiar de empresa?

El factor económico

Si ya llevas tiempo en una empresa, hay varios elementos que desincentivan que te vayas.

  1. Si cobrabas un plus por antigüedad, ya no lo tendrás en la nueva empresa.
  2. En caso de que no salga bien la nueva contratación, no tendrías derecho a una indemnización por despido, por llevar poco tiempo.
  3. Si te vas antes de haber conseguido un nuevo trabajo, no tienes derecho a la prestación por desempleo.

El primer punto se puede resolver con una buena negociación de sueldo al entrar en la nueva empresa. El tercer punto no se suele producir, ya que tu objetivo es encontrar un nuevo trabajo mientras sigues tu empleo actual.

El segundo es probablemente el más problemático, pero ten en cuenta dos cosas:

  • Si tienes una buena gestión de tus finanzas personales, debería disponer de un fondo de reserva para este tipo de situaciones. No sustituye una indemnización, pero ayuda a tener más tranquilidad respecto al futuro.
  • Si no te renuevan tras el periodo de prueba o te despiden, podrás acceder a la prestación por desempleo, y habrás acumulado derechos en tu empleo anterior.

Una forma de evitar el segundo problema sería introducir algún sistema de capitalización basado en la filosofía de la mochila austriaca, que podría perfectamente gestionarse dentro del sistema público como una herramienta más.

Los otros factores que te frenan cuando quieres cambiar de trabajo

  • El esfuerzo que supone salir de la zona de confort de un trabajo y una empresa que ya conoces a un nuevo entorno es importante. Lo típico es pasar varios meses trabajando mucho, mientras lo que te cuentan te parece chino. Pero ese tiempo de adaptación va pasando, y también es muy interesante porque estás descubriendo nuevas cosas.
  • La movilidad geográfica. Cambiar de trabajo no necesariamente significa alejarte de tu domicilio. Incluso puede que encuentres algo mucho más cercano. Pero, en muchos casos es un factor que la gente toma en cuenta. Si ahora vas a trabajar caminando 10 minutos y tu próximo trabajo implica 45 minutos de desplazamiento, es un freno al cambio.
  • Las personas que dependen de ti. En realidad, es solamente una parte más de la parte económica. Pero como tiene mucha carga emocional, lo pongo aparte. ¿Cuántas veces se escucha a alguien decir que si fuera solo él se arriesgaría, pero ahora tiene hijos y no puede? Creo que, en realidad, salvo que seas funcionario, tu puesto de trabajo nunca está asegurado, así que cambiar de empresa no es tomar un riesgo mayor que seguir. Recuerda que vas a elegir la nueva empresa, puede que sea más segura que la actual incluso.
  • El miedo a que se enteren en tu trabajo. Eso no suele suceder. Las empresas de recursos humanos son muy discretas, y nadie sabrá nada hasta que tomes la decisión de cambiar.

Buscar un nuevo trabajo

No voy a detallar mucho este apartado, porque tienes mi guía para buscar trabajo donde hablo de todos los pasos necesarios.

Solamente te diré que normalmente buscar trabajo mientras trabajas es más fácil porque tu perfil es más atractivo para los reclutadores. Es un sesgo un poco absurdo, pero las empresas suelen valorar (un poco) más a quien está trabajando que a quien está en el paro.

El reto cuando trabajas es encontrar horarios para las entrevistas. Pero no es tan complicado. Las empresas de recursos humanos se adaptan bastante. Y siempre puedes hacer entrevistas durante tus días libres, permisos o vacaciones.

Tomar la decisión de cambiar de empresa

Cuando tengas una oferta en firme es cuando ya tendrás que volver a analizar todos los aspectos importantes para ti:

  • ¿Cuánto te van a pagar? ¿Mejorarás respecto a ahora?
  • ¿Es más interesante tu puesto de trabajo?
  • ¿Tendrás más responsabilidades y más estrés o un trabajo más tranquilo?
  • ¿Te gusta la cultura de empresa por lo que te han contado?
  • Los beneficios laborales de esa empresa en particular.
  • Aspectos prácticos (por ejemplo, transporte).

En realidad, hay criterios para los cuales no tendrás información suficiente. Las empresas se venden tanto como tú durante las entrevistas, y la realidad del ambiente y del contenido del trabajo solo se conoce con la experiencia.

Pasos para cambiar de empresa cuando ya tomaste la decisión

Habla con tu(s) superior(es)

Antes de comunicar formalmente tu renuncia de la empresa, es importante que tengas una conversación personal con tu jefe. En algunas empresas, tendrá sentido que repitas la operación con el nivel superior, si estabas trabajando en contacto cercano.

Es muy importante tener un discurso muy positivo. Agradecer por el tiempo que has formado parte de la empresa, y dejar de lado posibles desencuentros del pasado. No solo es más elegante, sino también más práctico. Si actúas en positivo facilitas mucho las cosas. Quizás necesites un poco de flexibilidad de la empresa respecto al preaviso u otro aspecto. Será más fácil conseguirlo con positivismo.

También explica que estarás disponible durante el tiempo que te queda para formar a cualquier persona que vaya a ocupar tu puesto, y explicar lo que sea necesario. Quieres facilitar las cosas para la empresa.

Entrega una carta formal con tu renuncia

Dependiendo de la empresa, entregarás el documento donde comunicas tu renuncia al departamento de recursos humanos o a tu jefe directamente.

El detalle más importante de la carta es la fecha de efecto de la baja voluntaria, ya que normalmente tienes un preaviso de 15 días que tienes que cumplir.

También necesitas que te entreguen una copia sellada y firmada de tu carta de renuncia, para preservar tus derechos.

Puedes aprovechar para preguntar los pasos a seguir para la baja, y los aspectos prácticos como vacaciones no disfrutadas, finiquito y demás cuestiones económicas.

Intenta coger unos días de respiro entre los dos trabajos

Si puedes, intenta evitar empezar en la nueva empresa el día siguiente a tu renuncia en la anterior. Dejar un trabajo puede representar mucho trabajo para traspasar el conocimiento y otras tareas. Empezar en un nuevo puesto suele ser bastante intenso. Así que no viene mal tomarse un respiro antes de cambiar de empresa.

Da lo mejor de ti

Sabiendo que te vas, podrías tener la tentación de no hacer mucho, especialmente si no estabas a gusto en el trabajo. Pero creo que nunca viene mal ser profesional hasta el último momento. No solo es ético, sino que nunca se sabe las vueltas que puede dar la vida.

Por ejemplo, no es raro que alguien vuelva a trabajar por una empresa que había dejado meses o años antes. Siempre es mejor tender puentes que romperlos.

Recoge la documentación

El último día, recoge toda la documentación relativa a tu baja, en especial el certificado de empresa, la última nómina, y tu liquidación (finiquito). Son documentos importantes para asegurar tus derechos a pensión o a paro. Hoy en día todo está informatizado, pero siempre puede haber algún error.

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