Un cambio en 2014
En las publicaciones online que he consultado, he podido darme cuenta que en octubre del 2014 se produjo un cambio importante en la reglamentación mexicana: en 15 estados, incluyendo a la Ciudad de México, se hizo obligatorio el seguro de auto de responsabilidad civil, lo que en España se conoce como el seguro obligatorio a terceros. A título comparativo, es interesante ver que en Francia es sancionable conducir sin una póliza en vigor desde 1958, mientras en España una legislación similar existe desde 1968.
Esto significa que hasta ahora, la cuestión de tener un seguro de auto era algo voluntario en México, y lo sigue siendo en algunos estados, siempre que no se usen las carreteras federales.
Internet lo pone fácil a los usuarios
En México como en cualquier parte del mundo los conductores pueden usar comparadores de seguros, para poder analizar en unos minutos cuales son los precios de las pólizas de las principales compañías, y contratar el servicio con mejor relación calidad / precio. Un ejemplo de esos portales online es AseguroMiAuto, donde he podido ver que algunas de las aseguradoras son las mismas que las que conocemos en Europa, y no es ninguna sorpresa porque estamos en un mercado global.
Contratar un seguro es buena idea
Aunque no fuera obligatorio, contratar un seguro de coche es algo muy lógico, teniendo en cuenta las consecuencias que puede tener un simple momento de distracción. Un conductor tiene responsabilidad civil, y es mucho mejor tenerla cubierta por una póliza que arriesgarse a tener que pagar muy caro por un error de conducción.
Los seguros de coches no son los únicos para los cuales existen diferencias entre los países. En Francia, la persona que ocupa una vivienda tiene la obligación de contratar una póliza de hogar. En España, aunque casi las tres cuartas partes de las viviendas están aseguradas, no existe tal obligación, salvo la de asegurar la casa contra incendios en caso de tener contratado una hipoteca. Tampoco es obligatorio que la comunidad de vecinos tenga un seguro, aunque lo suele tener.
Personalmente, creo que merece la pena tener este tipo de seguros. En el caso de una casa, normalmente el coste anual de una póliza es muy pequeño, y se asegura un riesgo pequeño pero de gran impacto: el de incendio. Además, cubre cosas más pequeñas pero que podrían tener ciertas consecuencias económicas, como por ejemplo cuando hay un escape de agua que afecta al vecino de abajo.
Sin embargo, no suelo contratar un seguro cuando compro un móvil nuevo, me parece que la cuota que piden es excesiva comparada con el coste del aparato, y como de todos modos es un equipo que se va dañando con el tiempo, no compensa. La idea es contratar un seguro cuando realmente tenga sentido. Creo que el seguro de automóvil y el seguro de hogar son dos elementos fundamentales. No hablo del seguro de salud, porque en España es obligatorio y público, pero también me parece imprescindible.