Empresas que solo te quieren cuando te vas

solo te quieren cuando te vasTe voy a contar una experiencia personal con una empresa de seguros que no nombraré porque no creo que sea relevante. El caso es que llevaba unos años de contrato con esa aseguradora, y acabo de cambiarme a otra empresa, cansado de tener que renegociar la tarifa cada año cuando tocaba la renovación del seguro. Y me han demostrado que hacen parte de un grupo muy específico de empresas: las que solo te quieren cuando te vas.

Cosas raras desde el principio

Concretamente, inicié mi relación contractual con esa empresa tras haber seleccionado uno de sus seguros en un comparador. Me salía un precio que me parecía competitivo. Aunque el importe real era diferente, para facilitar el artículo, supondremos que ese precio original era de 100 euros.

Cuando me llamaron para confirmarlo todo, me explicaron que me iban a cobrar primero 125 euros para luego hacerme una devolución de los 25 euros sobrantes. Creo recordar que me dijeron que era por un tema de sistema informático.

Me pareció un poco raro, pero como cumplieron su palabra e hicieron primero el giro, y luego la devolución a las pocas semanas, me olvidé del tema.

Ofrecer un precio muy barato para luego subirlo

Al año, un par de meses antes de la fecha de renovación de la póliza me llegó una notificación. Me informaban de que me iban a cobrar 135 euros. Obviamente, no estaba de acuerdo, y llamé. Y allí me di cuenta del truco que empleaban.

Porque, para ellos, el precio original de la póliza era 125 euros, y el descuento que habían aplicado era una campaña, es decir algo excepcional. Los otros 10 euros de incremento los explicaban por el IPC, los impuestos, etc.

Tuve que pelear, y conseguí pagar en neto nuevamente 100 euros, pero primero me cobraron los 135 euros y luego me hicieron la devolución de los 35 euros.

Cada año la misma historia

Todos los años tocaba lo mismo. Incrementaban el precio base de la póliza, y tenía que pelear y negociar un descuento excepcional cada vez mayor. Algún año, por un descuido por mi parte respecto a las fechas de renovación, no conseguí mantener el precio neto anterior, y acabé pagando 115 euros, precio que mantuve hasta el año pasado.

Ten en cuenta que, a esas alturas, me estaban cobrando una póliza de 165 euros y aplicando un descuento de 50 euros, siempre cobrándome primero el importe íntegro, y luego haciendo la devolución.

Cuando se agota la paciencia

Para la renovación de este año, anunciaban un precio de 190 euros, y, como siempre, sin mencionar ningún descuento. Era casi el doble de la prima que había pagado unos años atrás, y simplemente, me daba pereza pasar de nuevo con el proceso de pelea y negociación por teléfono.

Pensé que me saldría mejor usar nuevamente un comparador y ver qué me salía. Y, efectivamente, encontré una póliza con mejores coberturas por 90 euros. Ni me lo pensé. Contraté la nueva aseguradora, que se encargó de comunicarle a la anterior mi decisión de no renovar.

El último intento para que me quede

No tardaron en llamarme desde el departamento de calidad de la empresa de seguros con la que había estado esos años. Me preguntaron el porque de mi marcha. Les expliqué que no me gustaba nada esa forma de cobrar las primas. Me explicaron amablemente que no había otra forma de hacerlo, que el precio del seguro era ese, y que aplicaban promociones temporales, que solo tenían vigencia de un año.

Me dijeron que podían ofrecerme la posibilidad de llamarme directamente para la renovación, y que así se pudiera simplificar el proceso. Pero, obviamente, eso no resolvía el problema de base, que era que no reconocían el precio real que pagaba yo, y que cada año iban a querer volver a intentar la eliminación del descuento, y cobrarme bastante más.

Preguntaron si podían hacer algo para que me quedara, y les respondí que ya había tomado mi decisión y no iba a renovar.

Fue entonces, cuando, tras decirme que dejaban registrada mi no renovación, dejaron caer que, si cambiaba de parecer, podían ofrecerme un descuento excepcional.

¿En cuánto me iba a quedar el seguro? Te preguntarás. Pues, me dijeron que, en lugar de los 190 euros, me quedaría en 100 euros. El mismo precio que pagaba cuando empecé a trabajar con ellos, y menos de lo que me habían ido cobrando en esos últimos años.

Solo me quieren porque me voy

No sé si esas empresas realmente creen que este tipo de oferta de última hora puede convencer a un cliente convencido de marcharse de que se quede. A mí me provoca una reacción de rechazo muy potente.

Me están diciendo abiertamente que podrían haberme cobrado menos todos esos años, y que estaban dispuestos a cobrar el doble de la prima por la cara si renovaba mi póliza sin protestar. En otras palabras, que se estaban aprovechando de mí, pero que, como todavía les compensaría si me quedase con un precio mucho más bajo, no quieren que me vaya.

Me parece una estrategia pésima. Eso de intentar captar clientes con precios bajos, para luego meter subidas tremendas cada año es, como mínimo, muy poco ético. Y creo que muchas personas más confiadas pueden acabar pagando muy caro.

No me hago ilusiones con la nueva compañía

No puse nombres, porque me parece bastante probable que la aseguradora a la que me cambié me hará lo mismo cuando toque la renovación. El tiempo dirá. Al menos ahora sé que cuesta menos trabajo volver a usar el comparador y cambiarse de empresa que pasar tiempo peleándome con la compañía para que no me suban la prima de la póliza.

Son muchas las empresas que emplean esas estrategias

Llevo muchos años con la misma compañía para el Internet de casa, porque nunca me cambiaron el precio. Pago exactamente lo mismo ahora que hace unos años. Por experiencia, sé que con otras compañías me hubieran ofrecido un precio super interesante el primer año, para luego meterme la subida, o más bien, dejar de aplicar la oferta. Cuando tenía otros proveedores, algún año tuve que amenazar con darme de baja para conseguir mantener el precio.

Pero prefiero no tener contacto con esas empresas. Quiero contratar un servicio a un precio estipulado y estable. No tener que pelear cada año para evitar un sablazo. Por suerte, parece que hay algunas empresas que tienen esa filosofía, pero a veces es difícil encontrarlas.

 

 

¿Y tú? ¿También piensas que hay empresas que solo te quieren cuando te vas? Comparte tu experiencia en los comentarios, pero que eso no se convierta en quejas dirigidas a empresas concretas. Me interesa la vivencia, no los nombres.

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