Ejemplos de estrellas para invertir
Las estrellas son empresas rentables que están creciendo fuerte. El ejemplo más claro que se me ocurre ahora es una empresa como Nvidia. Obviamente, puede ser muy interesante tener este tipo de compañía en tu cartera, porque te aportarán beneficios crecientes a medio y largo plazo.
El problema en el caso de la inversión en bolsa es que este tipo de empresa suele estar sobrevalorado. Por lo tanto, a menudo en el precio se anticipa un crecimiento estratosférico de los beneficios futuros. En consecuencia, entrar puede suponer un riesgo importante, porque si luego el crecimiento frena, es probable que la cotización se hunda. Al mismo tiempo, como son empresas que dedican muchos recursos a crecer, suelen repartir pocos beneficios comparado con su precio de cotización.
Pero, sin entrar en casos tan exagerados como Nvidia, hay empresas que crecen a buen ritmo y suelen ofrecer oportunidades periódicas de entrar a un precio razonable. Por ejemplo, si una empresa como McDonald’s crece un 10% anual y baja temporalmente en bolsa, podría ser una estrella dentro de tu cartera. Esas empresas te generarán los dividendos de mañana.
Las famosas vacas lecheras
Otro caso clásico son aquellas compañías que ofrecen una buena rentabilidad, pero ya no crecen tanto. Suelen cotizar a precios más bajos en términos de PER, precisamente porque ya no crecen tanto. Sin embargo, las vacas lecheras pagan dividendos estables, que incluso suelen crecer ligeramente con el tiempo, en la misma proporción que sus beneficios.
Una vaca lechera suele ser una estrella que ha dejado de crecer. Un ejemplo podría ser alguna de las telecos americanas, como ATT, que ofrece casi un 6% de rentabilidad por dividendo cuando escribo este artículo. Es bueno tener vacas lecheras en cartera, porque te permiten invertir en posibles estrellas.
El interrogante
En este caso son empresas que crecen, pero que no ofrecen aun una buena rentabilidad. Piensa en muchas de los startups que han salido ha bolsa por importes récord sin haber registrado aún ningún beneficio. Por poner un ejemplo, Uber entró en bolsa en 2019, y no tuvo beneficios hasta 2023. Amazon tardó 7 años en registrar beneficios. Y luego hay empresas que siguen sin llegar a operar en positivo, como Snapchat.
En algunos de esos casos, esas empresas disponen del apoyo de tantos inversores, que al final consiguen rentabilizar el negocio. Pero no es una seguridad. Obviamente, antes de invertir en una empresa que aun no tiene beneficios, hay que estudiar muy bien el tema. El interrogante puede llegar a ser una estrella, o convertirse en un perro flaco.
El perro flaco
¿Y las empresas que ni crecen mucho ni son rentables? A priori, deberíamos descartar a esos “perros flacos” de nuestras carteras. Pero, a menudo, entre muchas empresas que no merecen la pena, están algunas que pasan por dificultades temporales. Han puesto en marcha un proceso de reestructuración, y si lo logran, volverán a generar beneficios. Un perro flaco se puede convertir en vaca lechera, o hacerte perder mucho dinero. Ten en cuenta que suelen cotizar a precios muy baratos, porque el mercado anticipa que es más probable que no vuelvan pronto a la rentabilidad.
Un ejemplo actual, y que me parece difícil de valorar, es Intel. La empresa pasó de estrella a vaca lechera, pero últimamente se ha convertido en un perro flaco. Y no está claro si volverá a ser una vaca lechera (aunque ambiciona volver a ser una estrella) o si irá a peor, destruyendo valor para sus accionistas.
¿Qué te parece esa forma de clasificar las empresas de tu cartera?