Nuevos recortes del Gobierno: nuestra opinión

nuevos-recortes-del-gobiernoMariano Rajoy anunció ayer una serie de ajustes y subidas de impuestos, los llamados nuevos recortes del Gobierno. Hemos listado las principales medidas anunciadas en el Congreso, para poder aportar nuestras observaciones. En general se trata de medidas muy generales y poco eficaces, que probablemente hundirán aun más la economía, pero hay alguna positiva.

Reducción del 30% del número de consejales y limitación de sus retribuciones

Una medida que va en el buen sentido. Está claro que en España sobran cargos políticos, y que no se puede permitir que cada ayuntamiento fije las retribuciones del alcalde o de los consejales. Debe haber una lógica en función de la población del municipio.

Sin embargo, se queda muy corta la reforma. Se podría sin ningún problema dividir por 5 o 6 el número de municipios (fusionándolos), a la vez que se redujera el número de consejales. Pero no son únicamente los ayuntamientos. En España sobran alrededor de 300.000 políticos con sus respectivos gastos.

 

Optimización de la organización territorial

Las medidas que se anuncian suenan a declaración de intenciones y no son muy concretas. Para reducir la estructura administrativa en el país habría que tomar medidas mucho más valientes, como eliminar las diputaciones, hacer una fusión de ayuntamientos, también fusionar algunas CCAA (las uniprovinciales no tienen sentido económico) y redefinir las competencias para evitar que se multiplique por 17 el gasto en algunas partidas.

 

Supresión de la paga extra a los funcionarios

Es un error rebajar  a todos por igual los sueldos a los funcionarios, igual que es un error suprimir puestos indiscriminadamente. Lo inteligente es buscar la productividad: es decir reducir escalones administrativos (con su respectivo personal) y fortalecer o mantener a los empleados públicos que producen un servicio directo al ciudadano (médicos, policías, bomberos, profesores, etc.).

 

Subida del IVA al 21% y al 10%

Sin duda el error más grave de las medidas de ajuste. España es una economía basada en el consumo interno. Por mucho que quieran nuestros gobernantes convertir el país en una potencia exportadora, esto no es factible a medio plazo (falta invertir en una industria más productiva). Además, en tiempos de crisis, todos los países buscan aumentar sus exportaciones, y evidentemente no todo el mundo puede ser exportador neto.

Subir el IVA de una manera tan significativa (incluso más que hace dos años), solo puede provocar una bajada de la recaudación, porque el consumo bajará nuevamente. Y si las empresas venden menos, la recesión se agrava, y habrá más paro. Subir el IVA es totalmente contraproducente. Solo tendría sentido si fuese la última medida posible (lo que nos intenta vender el Gobierno), pero no lo es. Solo con quitar la quinta parte de los cargos políticos que sobran se reduciría el gasto público en la misma proporción, y quedaría el otro 80% de margen.

En mi opinión, si hay que subir impuestos sería mucho mejor establecer barreras a la importación, pero de forma inteligente y coordinada con la UE. Estados Unidos o China saben muy bien como hacerlo, y no se cortan. Debemos aprender a ser más listos y defender el interés de nuestra industria.

 

Supresión de la deducción por compra de vivienda principal

Es una buena medida, pero que de momento se queda muy corta. La supresión de la deducción por compra a crédito de la vivienda principal (no se aplica a los compradores que no se endeudan) debería aplicarse a todos. A eso a veces en los medios lo llaman quitar retroactivamente la deducción, pero no es cierto. Yo mismo hasta hace poco también estaba equivocado al respecto.

Quitar la deducción de forma retroactiva sería exigir a los ciudadanos devolver los importes deducidos en sus declaraciones anteriores. En realidad, la deducción es una facilidad que se renueva anualmente. En ningún sitio está garantizado que se podrá deducir la hipoteca durante toda su duración. Otra cosa es que los ciudadanos lo hayan asumido como tal.

Ya lo hemos comentado en un artículo en este blog. La deducción por compra de vivienda no solo es absurda (el Estado no tiene porque ayudar a comprar una vivienda a nadie), sino que es totalmente ineficiente, porque en realidad la deducción resta dinero al Estado para regalarlo no al comprador, sino al que vende la casa (porque sube mecánicamente el precio). Algo similar pasa con las deducciones generalizadas en el alquiler, acaban empujando los precios a la alza.

 

Reducción de la prestación por desempleo

Es otro tema que ya habíamos abordado. Depende de cómo queramos plantear la prestación. Si el objetivo es servir de garantía mientras la persona busca otro trabajo, es lógico pensar en un sistema donde la prestación va menguando, pero también se debería cobrar un importe mucho más cercano al sueldo anterior durante los primeros meses, y acortar el plazo de cobro. El objetivo es doble: no impactar el nivel de vida de quien se encuentra en paro y darle una motivación fuerte a encontrar algo rápido.

 

Reducción de subvenciones a partidos políticos y sindicatos

Buena medida, pero deberían reducir mucho más estas subvenciones, especialmente si se reducen el número de políticos.

 

Impuesto verde

La idea de que quien contamine más tenga que pagar más puede parecer una buena idea, pero cuando se analiza un poco más no lo es tanto. Si contaminar es más barato que no contaminar, puede que los impuestos adicionales no sean suficientes para disuadir a los que contaminan.

Por otra parte, hay que ser coherente. No se puede a la vez poner normas muy estrictas en nuestro país (son necesarias) y al mismo tiempo autorizar las importaciones desde países donde el proceso de fabricación no está tan reglamentado.

 

Subida de impuestos indirectos (en particular tabaco)

Subir las tasas sobre el alcohol o el tabaco en principio es positivo, pero respecto al cigarrillo el Gobierno debería al mismo tiempo poner un plan de lucha contra el tráfico, ya que desde hace unos años el consumo de tabaco de contrabando está creciendo muchísimo. Si la subida de impuesto lleva a más ilegalidad, entonces no es buena idea.

 

¿Y las pensiones?

Sin embargo, de momento nada se ha hablado sobre reformar las pensiones. Y no estoy hablando de retrasar la edad de jubilación o reducir la prestación, sino cambiar totalmente el modelo, dejando atrás el sistema Ponzi actual (también conocido como estafa generacional). El sistema no es ni justo ni sostenible. Las pensiones representan más de la tercera parte del presupuesto del Estado.

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2 comentarios en “Nuevos recortes del Gobierno: nuestra opinión”

  1. Lo de que la reducción de concejales tiene trampa. Que sobran políticos (dentro de los que se incluyen los cargos de libre designación) es evidente, pero según como y donde. En el caso de los concejales, como bien dices, se lograría con las fusiones municipales. La trampa de la medida del gobierno es que de esta manera pretende disminuir la representatividad y el pluralismo político en los ayuntamientos (igual que dar más poder a las diputaciones provinciales). Va por lo tanto en una mala dirección que es aumentar la partitocracia bipartidista que nos ha traído a este estado de cosas. Siempre nos quieren engañar, aquí también hay letra pequeña.

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