Como he contado en varias ocasiones, mi estrategia de inversión principal consiste en invertir en empresas que reparten dividendo. Pero, como hay muchas personas que se preguntan en qué consiste, he preparado un artículo sobre todo lo qué necesitas saber al respecto. Veremos qué es un dividendo, cuáles son los distintos tipos que hay, y qué ratios se suelen seguir al respecto.
¿Qué es un dividendo?
Un dividendo es la distribución a los accionistas de una parte de los resultados conseguidos por la empresa. Es una forma de remunerar a los socios por sus participaciones en el capital de la empresa.
Cuando una empresa registra beneficios, puede dedicarlos a varios usos, como invertir en nuevos proyectos, reducir la deuda, o ahorrar para el futuro aumentando la tesorería. Pero también puede decidir recompensar a sus accionistas, dándoles una parte de ese beneficio, a través de un dividendo.
Imagina que una empresa tiene un millón de acciones y ha registrado un beneficio por diez millones de euros. Decide repartir dos de esos diez millones a sus accionistas. Por lo tanto, por cada acción se pagará un dividendo de 2 euros. Si tengo 100 acciones de la empresa, recibiré 200 euros brutos.
¿Cómo se suele decidir si la empresa paga dividendo?
Por lo general, las empresas suelen tener una política de dividendos, con unos criterios precisos respecto a la remuneración para accionistas. En muchas ocasiones, por ejemplo, se supedita el pago de dividendo a una buena salud financiera, es decir, generalmente, a tener una deuda controlada.
Aunque lo habitual es pagar un dividendo cuando se han registrado beneficios, es posible que una empresa decida otorgar uno incluso si ha tenido pérdidas. Si la empresa tiene flujos de caja positivos que permiten pagar la remuneración, no tiene porque ser un problema. Pero si pagar un dividendo significa aumentar la deuda, entonces debería ser una señal de alarma para un inversor.
La decisión sobre el dividendo suele tomarse al elaborar las cuentas anuales del ejercicio que acaba de terminar. La dirección de la empresa propone el pago de un dividendo de equis euros por acción, y lo normal es que esa cantidad se apruebe en la junta de accionistas posterior.
¿Dividendo en un solo pago o fraccionado?
En muchas empresas españolas y europeas es habitual pagar el dividendo en una sola vez. Como la mayoría de las empresas cierran sus cuentas el 31 de diciembre, suelen anunciar sur resultados durante el primer trimestre del año siguiente y pagar el dividendo durante el segundo trimestre.
Pero también hay empresas que dividen el pago en dos o más veces.
Otras muchas compañías europeas y nacionales hacen dos pagos. Primero abonan un dividendo “a cuenta”, y luego, unos seis meses más tarde, pagan un dividendo “complementario”. Unas empresas hacen pagos del 50% cada uno, y otras reparten la cantidad de forma distinta.
En Estados Unidos, lo habitual es hacer un pago de dividendo cada trimestre. Algunas empresas actualizan el valor de ese pago una vez al año, mientras otras lo cambian cada tres meses. Incluso hay compañías pagando un dividendo mensual, para la mayor comodidad de sus accionistas.
Pero, lo que cuenta realmente es cuanto dividendo ha pagado la empresa en el conjunto del año. No importa demasiado si lo ha hecho en una, dos, cuatro o doce pagos.
¿Qué es un dividendo extraordinario?
Cuando una empresa obtiene un beneficio no recurrente, por ejemplo, porque ha vendido unos activos, puede decidir otorgar a sus accionistas un dividendo extraordinario. Como indica el nombre, es una remuneración puntual, que no se repetirá cada año. Es importante diferenciarlo del dividendo ordinario, y excluirlo cuando se calculan algunas de las ratios que citaremos más adelante.
Las principales fechas para un dividendo
Fecha de publicación de los resultados del año. En ese momento se suele conocer el importe de dividendo propuesto por el consejo de administración.
Fecha ex dividendo. A partir de esa fecha, las acciones dejan de cotizar con derecho al dividendo. Significa que, aunque las vendieses, seguirías cobrando el próximo dividendo. También implica que, si compras acciones a partir de esa fecha, no te darán derecho al próximo dividendo.
Fecha de pago. El día en el que la empresa paga el dividendo a sus accionistas. En muchas empresas españolas o europeas suele ser unos pocos días después del ex dividendo. En británicas o americanas, es habitual que pase un mes entre ambas fechas.
Diferentes tipos de dividendos
Lo más común es que una compañía pague un dividendo en efectivo, pero no es la única posibilidad. También puede pagar el dividendo en acciones. En cuyo caso, es importante que la empresa luego recompre y amortice una cantidad similar de acciones que las nuevas que se emitieron para el dividendo, de tal forma que no se diluya la participación de los accionistas.
A veces, lo que paga la empresa en efectivo no es un dividendo, sino una prima de emisión. Conceptualmente es un poco diferente, ya que devuelve una parte del dinero aportado por el accionista, en lugar de darle una parte del beneficio. Por ese motivo, una prima de emisión se considera fiscalmente como una reducción del precio de compra de las acciones. Las primas de emisión no suelen llevar retención.
Sobre esos diferentes tipos de dividendo tengo un artículo que te invito a leer.
Ratios interesantes respecto al dividendo
Hay dos porcentajes muy interesantes cuando se estudia invertir en una empresa que paga dividendo.
La rentabilidad por dividendo (RPD)
Se calcula comparando el dividendo bruto anual pagado por la empresa y dividiéndolo por el precio de una acción. En ese caso, es recomendable excluir cualquier dividendo extraordinario, para tener una idea más real de la rentabilidad de la inversión.
Si no tienes esa empresa en cartera, el precio que vas a utilizar es la cotización actual de la empresa. Por ejemplo, si una compañía paga un dividendo de 2 euros por acción y cotiza a 50 euros, su rentabilidad por dividendo (RPD) es del 4%.
Si ya compraste acciones de esa empresa, te interesará saber qué rentabilidad te está dando tu inversión. Es posible que hayas comprado acciones por 40 euros hace unos meses, y por lo tanto tu RPD es del 5%, suponiendo el mismo pago de un dividendo de 2 euros.
Ten en cuenta que, normalmente, el dividendo suele aumentar con el tiempo, a medida que la empresa incrementa sus beneficios. Así que la RPD de tus inversiones normalmente irá subiendo. A lo mejor, dentro de unos años la misma empresa te paga un dividendo de 3 euros por acción, y la RPD de tu inversión inicial subirá al 7,5%.
El payout
Se calcula comparando el dividendo por acción y el beneficio por acción. Es decir que el payout es el porcentaje de beneficios que una empresa destina a remunerar a sus accionistas mediante el dividendo.
Lo más habitual es que el payout esté entre el 50 y el 70%. Para empresas inmobiliarias, es frecuente que paguen el 90% de sus beneficios (calculados como FFO).
Cuanto más bajo sea el payout, más margen hay para que el dividendo pueda crecer en el futuro. Incluso si no aumenta el beneficio, incrementando el payout se puede subir el dividendo.
Cuando el payout supera el 90% o incluso el 100% hay que preguntarse si el dividendo que paga la empresa es sostenible. Puede que el resultado contable no refleje la realidad del negocio, y que la empresa tenga flujos de caja más que suficientes. Pero también podría ser que estuviese pagando dividendo con nueva deuda, algo poco recomendable.
Un payout demasiado alto, entonces, podría suponer que el dividendo vaya a ser recortado, o incluso suspendido en un futuro cercano.
Impuestos a pagar
Si tu bróker opera en España, te hará una retención de IRPF sobre los dividendos en efectivo. Si la empresa es española, solo pagarás la retención de IRPF. Si la empresa es de otro país, salvo Reino Unido y Hong Kong, tendrás dos retenciones: en origen y en destino.
En los casos en los que la retención en el país de origen no supera el 15% (EE. UU., Países Bajos), podrás recuperarla en la declaración de la renta aprovechando los convenios de doble imposición entre España y los otros países.
Si la retención en origen supera el 15% (Alemania, Francia…), tendrás que reclamar la parte que supere ese 15% a las autoridades fiscales del país correspondiente. En los próximos años, la UE quiere armonizar el tema, así que probablemente todos los países retendrán el 15% o menos. Pero falta todavía algo de tiempo.
Los dividendos en acciones normalmente no conllevan pago de IRPF. Pero, en el caso de los planes DRIP de Reino Unido, en la práctica la empresa te paga un dividendo en efectivo que usa para recomprar acciones en tu nombre, y en ese caso tendrías que tributar por el dividendo.
Las primas de emisión tampoco llevan impuesto cuando se abonan. Como ya comentamos, son una reducción del precio de compra. Si alguna vez vendes las acciones, pagarás sobre la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra (reducido del valor de las primas de emisión).
¿Tienes alguna pregunta sobre dividendos? No dudes en hacerla en la sección de comentarios.