¿Reinvertir los dividendos de tus acciones o cobrarlos?

Si tienes participaciones en empresas cotizadas, seguramente ya te ha pasado que tu bróker te haya preguntado si quieres recibir dividendos o nuevas acciones, porque algunas compañías ofrecen esta elección cuando reparten beneficios. Y de todas maneras, para las que solo te dan la opción del dinero, la pregunta de qué hacer con esos ingresos sigue siendo válida. Hoy vamos a analizar si es más interesante cobrar dividendos o reinvertirlos.

Visión a corto o a largo plazo

Ya he comentado algunas veces en el blog la importancia de los intereses agregados para aumentar significativamente el capital a largo plazo. Hay que tener mucha constancia y paciencia, pero la idea es que si reinviertes los beneficios, al final se hace un efecto bola de nieve, y consigues grandes resultados. Eso sí, muchas veces necesitas esperar 20 años o más para que los intereses de los intereses valgan dinero.

  • Si reinviertes los dividendos que generan tus acciones, sin duda estás apostando por una visión a largo plazo. Confías en que el precio de las participaciones se apreciará y que se seguirán generando nuevos dividendos.
  • Si cobras los dividendos, estás pensando en corto plazo, o quizás simplemente quieras usar este dinero en otro tipo de producto financiero o inversión.

Cuando la empresa te deja elegir

Algunas compañías emiten dividendos y dejan elegir a sus accionistas si quieren nuevas acciones o si quieren el cash. En este caso, la reinversión tiene una ventaja fiscal, al menos a corto plazo, ya que no tributa en el IRPF. Simplemente te dan 1 nueva participación por cada X que tienes. Eso sí, cuando vendas las acciones tendrás que tributar igualmente, siempre que hayas sacado una plusvalía (que es lo más probable).

En este caso, si has invertido en la compañía a largo plazo, puede ser más interesante apuntarte a la ampliación de capital y ver qué es lo que el futuro te depara.

Cuando solo te ofrecen cash

Si solo te dan una cantidad por cada acción que posees, no puedes escapar al pago de la retención del IRPF, que hace que mengue significativamente el dividendo, y no te permite comprar tantas acciones como en el caso anterior. Sin embargo, si decides reinvertir el dinero, la compra se registra a precio de mercado, y por lo tanto, el día que vendas esas acciones solo pagarás impuestos por la diferencia entre precio de venta y precio de compra, es decir mucho menos que en el caso del párrafo anterior, donde el precio de compra era cero. Pero es que ya habrás pagado el IRPF en el momento del cobro de los dividendos.

En este caso, tienes que decidir si te compensa comprar más acciones de la misma empresa, o si adquirir participaciones de otras compañías (y repartir riesgos), ya que te da igual desde el punto de vista fiscal. También puedes considerar que quieres ingresar el dinero.

Como siempre, la última palabra la tienes tú, en función de tu visión de inversión y de tus necesidades inmediatas.

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